Echar un capote
Ayudar a quien se ve en apuros, saliendo en su defensa o desviando la atención del que le aprieta para sacarlo…
Expresiones que el español tomó del ámbito taurino y que hoy usamos sin recordar de dónde salieron. Cada ficha indica hasta qué punto ese origen está documentado.
De las 84, hay 7 con el origen documentado, 17 con varias versiones enfrentadas y 4 en las que se reconoce que no se sabe.
84 expresiones
Ayudar a quien se ve en apuros, saliendo en su defensa o desviando la atención del que le aprieta para sacarlo…
El público que asiste a algo y cuyo juicio decide el éxito o el fracaso, tratado con una cortesía que a veces esconde…
Lanzarse a rematar algo asumiendo el riesgo del último movimiento, cuando ya no caben preparativos ni marcha atrás.
Responder a una provocación y caer en la trampa que alguien ha tendido, embistiendo contra el señuelo en vez…
Estar atento para intervenir en cuanto alguien lo necesite, dispuesto a sacarle del apuro en el momento justo…
Atravesar un mal momento, con la moral, la salud o el negocio en horas bajas y sin el brillo que antes se le suponía.
Estar furioso y de un genio insoportable, hasta el punto de que más vale no acercarse a decirle nada a esa persona.
Estar fuerte y sano, con una robustez que llama la atención; dicho de un enfermo, haberse recuperado del todo.
Encontrarse agotado o hecho polvo, sin fuerzas para nada más, como el toro muerto al que solo le queda…
Tener ya la experiencia suficiente para no dejarse engañar, porque a uno le han hecho antes todas las trampas posibles.
Se dice de la persona muy robusta y resistente, que aguanta el esfuerzo y la enfermedad mejor que cualquiera de su edad.
Presentarse en público al comenzar algo, desfilando ante los que miran; también, cumplir el trámite de exhibirse antes…
Faltar a clase o al trabajo sin permiso y sin excusa, escapándose a pasar el rato en otra parte mientras los demás…
Salir con un gesto de desafío y desprecio hacia alguien, hecho en público y con la intención de que todos lo vean.
Esquivar algo con un giro rápido del cuerpo o del discurso, dejando pasar de largo al que venía a por uno sin moverse…
Apartar el peligro que amenaza a otro llevándoselo uno mismo, de modo que el amenazado tenga tiempo de rehacerse…
Causar a alguien un perjuicio serio, sobre todo cuando viene de quien no se esperaba y deja al perjudicado sin margen…
Recibir de frente y con las manos bajas lo que se viene encima, dejándolo pasar a un lado sin moverse del sitio.
Advierte de que nada está resuelto mientras no se acabe del todo, porque el peligro dura hasta el último instante…
Perdonar excepcionalmente a quien iba camino de la condena, por haber demostrado unas cualidades que conviene conservar.
Arriesgar el pellejo o la reputación por algo, exponiéndose de verdad en lugar de limitarse a apoyarlo desde lejos.
El instante decisivo en que ya no valen ensayos ni promesas y hay que demostrar de qué se es capaz, con todo el riesgo…
Bregar con una persona o un asunto difíciles, aguantándolos y manejándolos día tras día porque no hay manera…
Recibir una advertencia formal de que el tiempo se acaba o de que lo que se está haciendo no vale, antes…
Significado del dicho...