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DichosyMás Diccionario etimológico & cultura popular

Hacer el paseíllo

Respuesta rápida
«Hacer el paseíllo» significa Desfile que hacen las cuadrillas por el ruedo antes de comenzar una corrida de toros.
  • Origen y documentación: El paseíllo es un acto taurino documentado: el artículo 69 del Reglamento fija su lugar al comienzo del espectáculo y enumera a quienes participan. La práctica tradicional completa los detalles ceremoniales…
  • Variantes recogidas: Salir en el paseíllo · El paseíllo
  • En otros idiomas: «to make one's entrance» (EN)

Desfile que hacen las cuadrillas por el ruedo antes de comenzar una corrida de toros.

Presentarse en público al comenzar algo, desfilando ante los que miran: eso es hacer el paseíllo. En su sentido literal es el desfile con el que se abre una corrida de toros. Fuera de la plaza puede llevar ironía, porque nombra el trámite de exhibirse antes de que empiece lo que de verdad cuenta.

Qué significa exactamente

La locución tiene un sentido técnico y otro figurado, y el figurado se entiende mucho mejor cuando se conoce el técnico. En la plaza, el paseíllo es un acto reglamentado, previo a la lidia, en el que los que van a torear cruzan el ruedo para presentarse ante el público y saludar a la presidencia. No se torea nada todavía. Es puro protocolo, y de esa condición viven todos los usos posteriores.

Cuando la expresión sale del ruedo arrastra tres rasgos, y los tres importan. El primero es que se trata de algo previo: el paseíllo va antes, siempre. El segundo es que es ceremonial y visible, hecho para ser mirado. El tercero, y el más productivo, es que no compromete a nada: uno puede hacer un paseíllo impecable y fracasar después estrepitosamente. De ahí que la locución sirva tan bien para hablar de comparecencias, presentaciones, rondas de entrevistas y actos de campaña en los que hay mucha exhibición y poco riesgo.

Ese matiz explica también la ironía, que en el uso figurado es casi obligatoria. Quien dice que un político hizo el paseíllo por los platós no está describiendo su agenda: está insinuando que se limitó a dejarse ver. Y hay un detalle de reparto de papeles que conviene tener presente, porque distingue la locución de sus vecinas: el paseíllo lo hace el que va a ser juzgado, no el que juzga. El candidato hace el paseíllo; el entrevistador no.

Frente a hacer acto de presencia, que solo significa aparecer un rato para cumplir, el paseíllo añade el desfile y la mirada colectiva. Frente a pasar revista, la posición se invierte: el que pasa revista inspecciona a los demás. Frente a salir a escena, que ya es la actuación misma, el paseíllo se queda en la antesala. Y frente a desfilar, que es neutro, aquí hay siempre un examen esperando al final del paseo.

Queda la palabra, que tiene su interés. Paseíllo es un diminutivo de paseo, pero es un diminutivo lexicalizado: no designa un paseo pequeño, designa una cosa concreta con nombre propio. Nadie llamaría paseíllo a un paseo corto por el parque. Cuando un diminutivo se independiza así del positivo, es señal de que nombra una realidad institucional, como ocurre con bocadillo o con ventanilla. Sobre la escritura, lleva tilde: pa-se-í-llo, con la i tónica en hiato con la e anterior. Escribirlo sin tilde es una falta frecuente y se explica porque el hablante percibe el grupo como diptongo.

De dónde viene

El paseíllo pertenece al ceremonial de la corrida y su existencia no depende de una etimología imaginativa. El artículo 69 del Reglamento de Espectáculos Taurinos dispone que, después del despeje, los alguacilillos encabecen a espadas, cuadrillas, areneros, mulilleros y mozos de caballo para realizarlo.

La norma confirma la secuencia general y los participantes. Otros detalles tradicionales —la colocación concreta de los toreros, el saludo, el capote de paseo o la música— deben atribuirse a la práctica y a los tratados taurinos, no presentarse todos como si estuvieran enumerados en ese artículo.

El sentido figurado conserva la idea de comparecer ante quienes miran antes de la actuación principal. No se ha identificado una primera aparición fechada de esa metáfora, de modo que sería excesivo asignarle un siglo exacto. Lo documentado con seguridad es el acto técnico contemporáneo; el traslado al habla común es plausible, pero su cronología queda abierta.

La diferencia entre el sustantivo y la locución también ayuda a redactar con precisión. Paseíllo puede nombrar el desfile taurino sin valoración alguna; hacer el paseíllo, aplicado a una campaña mediática o a varias comparecencias, suele destacar la exposición pública y puede adquirir un matiz irónico. Ese matiz depende del contexto y no debe añadirse automáticamente a toda aparición.

En el artículo 69, el paseíllo sigue al despeje del ruedo y precede a la lidia. Esa posición explica el valor de acto preliminar mucho mejor que cualquier relato sobre un torero concreto. La fuente normativa sirve para describir el protocolo actual, mientras la historia cultural de sus detalles exige tratados, carteles y crónicas de distintas épocas.

La norma citada es estatal; allí donde exista regulación autonómica propia, corresponde comprobar su texto antes de generalizar el protocolo.

Cómo se usa hoy

En España está plenamente viva y se oye sobre todo en la crónica política y en la de espectáculos, donde se ha convertido casi en un tópico de temporada: los candidatos hacen el paseíllo por las tertulias, los fichajes hacen el paseíllo por los medios del club, los premiados hacen el paseíllo por la alfombra. El registro es coloquial, pero entra sin problema en un periódico serio.

En América su vitalidad depende del arraigo taurino. En México, Perú, Colombia y Venezuela se conoce y se emplea, con el sentido literal intacto entre aficionados y con el figurado sobre todo en prensa; en países sin tradición taurina viva se entiende por contexto pero se oye poco, y allí el hueco lo ocupan expresiones tomadas del teatro o del deporte. La locución no tiene, en ningún caso, sentidos distintos de un país a otro: es la frecuencia lo que cambia, no el significado.

Hay un asunto que conviene abordar sin rodeos. En España una parte importante de la población rechaza la tauromaquia, y algunos hablantes se resisten a usar su vocabulario. Resulta útil distinguir: la locución está completamente lexicalizada y quien la emplea no está tomando partido por nada, igual que quien dice a la tercera va la vencida no está apostando. Dicho lo cual, el hablante que prefiera evitarla tiene alternativas de sobra, y ninguna de ellas conserva la ironía del original, que es lo que se pierde en el cambio.

Sobre la construcción, se dice hacer el paseíllo y salir en el paseíllo, esta última solo en el sentido literal. Admite complemento de lugar con por: hacer el paseíllo por los platós, por los juzgados, por las oficinas. Y admite el sarcasmo por acumulación, que es como suele aparecer: cuantos más sitios se enumeran, más claro queda que no se hizo nada en ninguno.

Expresiones parecidas

Dentro del mismo campo taurino están vestirse de luces, que apunta al aparato y a la solemnidad de prepararse; sonar los clarines, que marca el comienzo, y el respetable, nombre irónico del público que juzga. Todas comparten con el paseíllo la conciencia de estar siendo mirado.

Fuera del ruedo, hacer acto de presencia es la más próxima en el uso, aunque le falta el desfile y el examen posterior. Sacar pecho añade jactancia, que en el paseíllo no tiene por qué haberla. Pasear el palmito se centra en la exhibición física y suena anticuado. Y en el terreno de lo que viene después están salir por la puerta grande y salir a hombros, que son el desenlace triunfal del que el paseíllo es solo el prólogo.

Cómo cambia según el país

La misma expresión no significa lo mismo en todas partes. Estas son las diferencias regionales que conviene conocer antes de usarla fuera de casa.

Colombia

Salir en desfile a presentarse antes de la faena

Vive casi solo en el ámbito taurino; el uso figurado apenas se oye

«Hicieron el paseíllo bajo el aguacero y la gente ni se movió de las gradas.»

España

Salir a presentarse antes de la faena

Con frecuencia irónico: pura formalidad

«Los candidatos hicieron el paseíllo por los platós antes del debate.»

México

Desfilar ante el público al empezar la corrida

Se usa sobre todo en su sentido literal, en la plaza; el figurado e irónico aparece en prensa pero es mucho menos frecuente que en España

«Los toreros hicieron el paseíllo con la banda tocando y la plaza llena.»

Perú

Desfilar las cuadrillas al abrirse la corrida

Igual que en Colombia, es sobre todo término de plaza, no expresión coloquial

«Hicieron el paseíllo en Acho con clarines y la plaza a reventar.»

Venezuela

Mismo sentido que el general

Ejemplos de uso

  • «Antes de la boda tuvimos que hacer el paseíllo por casa de todas las tías para que nos vieran vestidos.»
  • «Los de prácticas hicieron el paseíllo por los despachos el primer día y nadie se quedó con sus nombres.»
  • «Salieron en el paseíllo con el trofeo del año pasado y la grada del fondo se vino abajo.»

Así suena en una conversación

Cómo se dice en otros idiomas

EN

to make one's entrance

Literalmente: hacer la entrada

Preguntas frecuentes

¿Qué significa hacer el paseíllo?

Significa presentarse en público al comenzar algo, desfilando ante los que miran antes de la prueba de verdad.

¿De dónde viene hacer el paseíllo?

El paseíllo es un acto taurino documentado: el artículo 69 del Reglamento fija su lugar al comienzo del espectáculo y enumera a quienes participan. La práctica tradicional completa los detalles ceremoniales. El uso figurado reproduce la comparecencia pública previa, aunque su primera documentación no está fijada.

¿Qué es el paseíllo en una corrida?

Es el desfile con el que se abre el festejo: las cuadrillas cruzan el ruedo por orden de antigüedad y saludan a la presidencia.

¿Se escribe paseíllo o paseillo?

Se escribe paseíllo, con tilde en la i, porque la vocal tónica forma hiato con la e que la precede.

Fuentes y referencias

  1. Reglamento de espectáculos taurinos
  2. Cossío, José María de, Los toros. Tratado técnico e histórico
  3. Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española, Diccionario de la lengua española (DLE)
  4. Reglamento de espectáculos taurinos, art. 69:

Qué sostiene esta ficha

  • Certeza declarada: se citan fuentes documentales; su alcance se explica en el análisis y las referencias.
  • Fuentes citadas: 4 obras.
  • Testimonio escrito citado: no se aporta una referencia específica en este campo.
  • Estado editorial: cotejado contra fuentes primarias y corpus histórico.

Así trabajamos. ¿Usas esta expresión de otra forma en tu región, o conoces una variante local que no aparece aquí? Cuéntanosla y la añadimos citándote.

Expresiones emparentadas

El respetable

El público que asiste a algo y cuyo juicio decide el éxito o el fracaso, tratado con una cortesía que a veces esconde…

Frase hecha 🇨🇴 Colombia🇪🇸 España🇲🇽 México Origen probable
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Salir a hombros

Ser llevado en volandas por el público tras un triunfo, y por extensión terminar algo aclamado y reconocido por todos…

Frase hecha 🇦🇷 Argentina🇨🇴 Colombia🇪🇸 España Origen probable
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Hasta el rabo, todo es toro

Advierte de que nada está resuelto mientras no se acabe del todo, porque el peligro dura hasta el último instante…

Refrán 🇨🇴 Colombia🇪🇸 España🇲🇽 México Origen probable
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Ser un maletilla

Aspirante sin medios que va de plaza en plaza intentando que le dejen torear; por extensión, el que empieza…

Frase hecha 🇨🇴 Colombia🇪🇸 España🇲🇽 México Origen probable
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