Fuentes que utilizamos
Estas son las obras en las que nos apoyamos para escribir las fichas. No es una lista decorativa: cuando una ficha cita una fuente, sale de aquí.
Diccionarios académicos
Diccionario de la lengua española (RAE y ASALE)
La referencia para el significado actual y para las locuciones registradas. Útil sobre todo para fijar la forma canónica de una expresión y saber si la Academia la recoge.
Diccionario de autoridades (1726-1739)
El primer diccionario académico, y una fuente insustituible. Su gracia es que documenta cada acepción con citas de autores, de modo que permite saber no solo qué significaba una palabra en el siglo XVIII, sino en qué contexto se usaba.
Diccionario de americanismos (ASALE)
Imprescindible para todo lo que no es español peninsular. Recoge usos por países y es la base de nuestras fichas sobre expresiones americanas.
Tesoro de la lengua castellana o española, de Sebastián de Covarrubias (1611)
El primer diccionario monolingüe del español. Covarrubias explica el origen de muchas expresiones, aunque conviene leerlo con cuidado: su etimología es la de su época y a veces es fantasiosa. Aun así, documenta que la expresión ya existía y qué se entendía por ella.
Refraneros históricos
Vocabulario de refranes y frases proverbiales, de Gonzalo Correas (1627)
Una recopilación enorme de refranes tal como se decían en el Siglo de Oro. Es la fuente que permite afirmar, con fecha, que un refrán ya circulaba hace cuatro siglos. Cuando una ficha dice que un refrán está documentado en el XVII, casi siempre es por Correas.
Refranes que dizen las viejas tras el fuego, atribuidos al Marqués de Santillana (s. XV)
La colección más antigua de refranes en castellano que se conserva. Documenta expresiones que ya eran populares en la Edad Media.
Refranero Multilingüe (Centro Virtual Cervantes)
Recurso moderno y muy solvente, con equivalencias en otros idiomas. Útil para las fichas donde comparamos cómo se dice lo mismo en francés, inglés o italiano.
Obras sobre el origen de los dichos
El porqué de los dichos, de José María Iribarren
El clásico del género y probablemente el libro más citado en este terreno. Iribarren rastreó el origen de centenares de expresiones y su trabajo sigue siendo la base de casi todo lo que se ha escrito después. Conviene señalar que no todas sus explicaciones están igualmente documentadas: algunas son investigación sólida y otras, hipótesis razonables. Cuando nos apoyamos en él, lo indicamos y ajustamos el nivel de certeza en consecuencia.
Diccionario de dichos y frases hechas, de Alberto Buitrago
Más moderno y más contenido en sus afirmaciones. Buena referencia para el significado y el uso, además del origen.
Del hecho al dicho, de Gregorio Doval
Recopilación centrada en las expresiones con origen histórico.
Etimología
Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico, de Joan Corominas
La obra de referencia para el origen de las palabras. Cuando una expresión depende de entender de dónde viene una palabra concreta —«atutía», «blanca», «picos pardos»—, esta es la fuente.
Corpus
CORDE y CREA (Real Academia Española)
Los corpus histórico y actual de la Academia. Permiten buscar la primera aparición escrita de una expresión y ver cómo ha evolucionado su uso. Son la herramienta que convierte una intuición en un dato fechado.
Literatura
Muchas expresiones están atestiguadas en obras literarias, y esa aparición es a menudo la prueba más sólida de su antigüedad. Recurrimos sobre todo a Don Quijote de la Mancha, La Celestina, el Lazarillo de Tormes, el Libro de buen amor y la obra de Quevedo, que son minas de lengua coloquial de su tiempo.
Una advertencia sobre las fuentes de internet
No usamos como fuente recopilaciones anónimas de páginas web, listados de curiosidades ni vídeos divulgativos, por mucho que coincidan entre sí. Esa coincidencia no es una confirmación: es una cadena de copias. Buena parte de los bulos etimológicos que desmontamos en este sitio se sostienen exactamente sobre esa falsa unanimidad.
Última actualización: 26 de agosto de 2026