Los tres avisos
El límite último de la paciencia ajena, tras el cual ya no hay prórroga posible y uno pierde el derecho a seguir…
Expresiones que el español tomó del ámbito taurino y que hoy usamos sin recordar de dónde salieron. Cada ficha indica hasta qué punto ese origen está documentado.
De las 84, hay 7 con el origen documentado, 17 con varias versiones enfrentadas y 4 en las que se reconoce que no se sabe.
84 expresiones
El límite último de la paciencia ajena, tras el cual ya no hay prórroga posible y uno pierde el derecho a seguir…
Justifica que alguien se exponga a un riesgo grave por ganarse la vida, porque la miseria hace más daño que el peligro…
Entrar de lleno en un asunto conflictivo por decisión propia, aceptando que a partir de ahí uno también recibirá…
Se dice para elogiar al quinto de una serie, sea un hijo, un disco o un intento, dando por hecho que será el mejor…
Quedarse sin tiempo para terminar algo porque se ha ido dejando, de modo que el plazo se echa encima y ya no hay…
Encontrar una resistencia inesperada que frustra el intento, cuando se creía que el asunto iba a resolverse…
Ir soltando pullas e indirectas contra alguien para picarlo y calentarlo poco a poco, sin llegar al enfrentamiento…
Esquivar el compromiso poniéndose de lado, de modo que uno no se opone ni se moja y deja que el problema le pase cerca.
Desentenderse por completo del qué dirán y hacer lo que a uno le apetece, sin dejar que las convenciones ajenas…
Colocarse en el sitio exacto desde el que algo puede salir bien, preparando el terreno antes de ejecutar la jugada…
Situación en la que solo caben el éxito rotundo o el desastre, sin ningún resultado intermedio que permita salir…
Esperar de frente y de rodillas lo que viene, sin buscar resguardo, aceptando el golpe en el sitio más expuesto…
Responder con más fuerza justo cuando las cosas se ponen difíciles, sacando un fondo de carácter que no se veía…
Ser llevado en volandas por el público tras un triunfo, y por extensión terminar algo aclamado y reconocido por todos…
Resultar alguien o algo mucho menos bravo de lo que prometía, huyendo del compromiso justo cuando había que responder.
Terminar algo con un éxito rotundo y reconocido por todos, marchándose en el mejor momento y con todos los honores.
Entrar en la disputa exponiéndose en persona, después de haber estado mirando desde fuera cómo se las arreglaban…
Meterse por las bravas en algo para lo que nadie ha llamado a uno, interrumpiendo a los que sí tenían el papel asignado.
Incumplir una norma o una obligación con desparpajo y sin la menor intención de disimular, como si sencillamente…
Ser excelente en su clase, el mejor del lote; aplicado a personas suele aludir al atractivo físico y suena ya algo…
Ser la figura principal de un grupo, la que abre y a la que se reconoce autoridad porque lleva más tiempo y más peso…
Ser malísimo en el oficio que se ejerce, sin arte ni oficio suficientes, hasta el punto de estropear lo que toca.
Aspirante sin medios que va de plaza en plaza intentando que le dejen torear; por extensión, el que empieza…
Lanzar un comentario hiriente y certero contra alguien, breve y doloroso, en medio de una conversación por lo demás…
Significado del dicho...