Poner la otra mejilla
Renunciar a devolver una ofensa y aceptar incluso una segunda antes que entrar en la lógica de la represalia.
Listado completo con su significado, su origen y su uso actual.
De las 698, hay 90 con el origen documentado, 77 con explicaciones muy repetidas que aquí se desmienten, 80 con varias versiones enfrentadas y 86 en las que se reconoce que no se sabe.
698 expresiones
Renunciar a devolver una ofensa y aceptar incluso una segunda antes que entrar en la lógica de la represalia.
Ser infiel a la pareja. La persona engañada queda señalada con unos cuernos imaginarios que en el imaginario popular…
Provocar envidia o un deseo intenso en otro mostrándole algo apetecible que no puede tener en ese momento.
Aclarar un asunto sin dejar margen a la ambigüedad, precisando lo que cada uno ha dicho o debe hacer y corrigiendo…
Huir a toda prisa de un sitio, normalmente ante un peligro inminente o para evitar las consecuencias de algo…
Dirigirse decididamente a un objetivo; en España, también tomarla con alguien y perseguirlo con insistencia…
Intentar limitar algo que por naturaleza no se puede contener, como la libre circulación de ideas, rumores…
Dirigirse a un destino de manera deliberada, con una decisión ya tomada sobre adónde se va y con qué intención.
Emplear todos los recursos disponibles en un solo intento, sin reservarse nada para después y asumiendo el riesgo…
Intentar quedar bien con dos bandos enfrentados a la vez para asegurarse el favor de quien acabe ganando.
Consumir algo en cantidad excesiva, sea comida, bebida o cualquier otra cosa, hasta llegar al empacho o a la embriaguez.
Esquivar el compromiso poniéndose de lado, de modo que uno no se opone ni se moja y deja que el problema le pase cerca.
Desentenderse por completo del qué dirán y hacer lo que a uno le apetece, sin dejar que las convenciones ajenas…
Colocarse en el sitio exacto desde el que algo puede salir bien, preparando el terreno antes de ejecutar la jugada…
Sacar un gran provecho de algo o disfrutarlo sin medida, sobre todo comiendo hasta hartarse o ganando mucho dinero…
Espabilar y empezar a esforzarse de verdad, sobre todo después de un periodo de dejadez o de bajo rendimiento evidente.
Comer o beber en gran cantidad hasta la hartura, y por extensión disfrutar sin medida de algo que se tenía a mano.
Renunciar a algo muy valioso a cambio de un beneficio ridículo e inmediato, casi siempre por debilidad o cortedad…
Por un motivo insignificante: se dice de la riña o la ruptura provocada por algo que no tenía ninguna importancia real.
Advertir o aconsejar sin que nadie escuche, de modo que el esfuerzo de convencer se pierde por completo.
Situación en la que solo caben el éxito rotundo o el desastre, sin ningún resultado intermedio que permita salir…
Se cita como ejemplo máximo de desconexión de los poderosos con la miseria ajena: la respuesta absurda…
Fórmula de resignación con la que uno se lanza a algo cuyo resultado ya no depende de él y prefiere no seguir…
Fórmula de rechazo airado con la que se manda a alguien a paseo, deseándole implícitamente que le ocurra algo malo.
Significado del dicho...