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Comer con los ojos

Respuesta rápida
«Comer con los ojos» significa Desear la comida por su buen aspecto, más de lo que luego se puede comer. El diccionario académico lo define por el apetito que entra por la vista.
  • Origen histórico: No consta origen. Es una observación de sentido común compartida por muchas lenguas, con formas casi idénticas en francés, inglés e italiano, lo que sugiere que se trata de una imagen espontánea…
  • Variantes frecuentes: Los ojos comen más que la boca · Servirse con los ojos
  • En otros idiomas: «eyes bigger than one's stomach» (EN)

Desear la comida por su buen aspecto, más de lo que luego se puede comer. El diccionario académico lo define por el apetito que entra por la vista.

Origen desconocido

No se conoce el origen. Preferimos decirlo antes que inventarlo.

Comer con los ojos es servirse o pedir más comida de la que luego puedes acabar, porque lo que ves te convence antes de que el estómago opine. Se dice con guasa a quien deja media ración en el plato. El Diccionario de la lengua española, en cambio, recoge la expresión con otro sentido.

Qué significa exactamente

La frase hace tres trabajos distintos y la gente los mezcla todo el rato. Uno de ellos ni siquiera está en el diccionario.

El primero es el de la mesa. Llega la fuente, tiene buena pinta, te pones una montaña y a la mitad te rindes. Aquí la frase lleva dentro un reproche cariñoso y se dice casi siempre en pasado, cuando ya no tiene arreglo: otra vez has comido con los ojos. Es una acusación de bulto, no de gula: el reproche no es comer mucho, es calcular mal.

El segundo es el que trae el Diccionario de la lengua española en el artículo ojo, donde la define como «Apetecer o desear la comida cuando tiene un buen aspecto externo». Fíjate en que no dice lo mismo. El Diccionario habla de las ganas que te entran al ver el plato; el uso de la mesa habla de lo que viene después, cuando esas ganas ya te han hecho servirte de más. Uno es la causa y el otro la consecuencia, van pegados, y por eso se confunden con tanta facilidad.

El tercero cambia el pronombre y el objeto: comerse con los ojos a alguien. El Diccionario lo recoge aparte, justo debajo del anterior, y lo explica como «Mostrar en las miradas el incentivo vehemente de una pasión, como codicia, amor, odio, envidia». Aquí ya no hay comida: es mirar a una persona o a una cosa con muchísimas ganas, que pueden ser de deseo, de envidia o de mala idea. Galdós lo usa así en Fortunata y Jacinta: «Jacinta se quería comer con los ojos a su marido». Lo único que distingue este sentido del anterior es el pronombre y esa a de persona, dos sílabas que lo cambian todo.

Y hay un cuarto uso, más de cocina que de mesa: que un plato entre por la vista. Lo emplea Emilia Pardo Bazán en La cocina española antigua y moderna, publicada en 1913, cuando escribe que entre las señales de que en España se va mejorando «debemos incluir el que se coma mejor, y sobre todo, con más elegancia y refinamiento», porque antes se ignoraba ese arte «cuyas enseñanzas van extendiéndose hasta a los modestos hogares». Comer con los ojos es ahí presentar bien la comida, y sigue diciéndose así entre cocineros.

De dónde viene

No hay ningún papel que lo diga, y en este caso eso no es un agujero incómodo, es lo que cabía esperar. La imagen se explica sola: los ojos se te van detrás de lo que hay en la mesa y la mano va detrás de los ojos. No hace falta ningún episodio histórico para que a alguien se le ocurra decirlo.

Que la imagen surge sola se nota en que otras lenguas tienen la suya sin habérsela copiado a nadie. El francés dice avoir les yeux plus gros que le ventre, tener los ojos más grandes que la barriga, y el inglés eyes bigger than one’s stomach, los ojos más grandes que el estómago. Ahora bien, esas dos no dicen exactamente lo mismo que la nuestra: comparan, ponen los ojos a un lado y la tripa al otro y declaran cuál gana. El castellano no compara nada. Se limita a decir que comes con los ojos, y el estómago ni se menciona.

De los repertorios antiguos no sale nada. Gonzalo Correas cerró su Vocabulario de refranes y frases proverbiales en 1627 y no la trae, ni recoge ningún refrán que enfrente los ojos y la boca. En el Tesoro de la lengua castellana o española de Sebastián de Covarrubias, de 1611, tampoco aparece, aunque de ese resultado hay que fiarse poco: el ejemplar que se puede rastrear por ordenador lo ha leído una máquina sobre letra del siglo XVII, y se le escapan cosas a puñados.

Lo que sí se puede fechar es cada sentido por separado, y ahí salta la sorpresa. En el corpus histórico de la Academia, el CORDE, hay nueve casos de la frase, y ocho son el de la mirada: Galdós dos veces, Dicenta en 1895, Gabriel Miró, Vargas Llosa. El único que habla de comida es el de Pardo Bazán de 1913, y es el de la presentación del plato. El sentido de servirse de más, que es el que usa hoy todo el mundo, no asoma en ese corpus ni una sola vez.

Hasta qué punto está probado

El origen es desconocido y no hay más que rascar: una imagen transparente no deja rastro en ningún archivo. Lo interesante en esta ficha no es el origen, es el significado.

En los corpus de la Academia, sumando el histórico y el actual, el sentido del exceso aparece exactamente una vez: en La voz dormida, de Dulce Chacón, publicada en 2002, cuando un personaje avisa a otro de lo que le ve venir con un «Ya te estoy viendo comer con los ojos». Un testimonio de 2002 no es despreciable, pero tampoco es una tradición. Y queda la sospecha de que ese significado se nos haya colado desde el francés y el inglés, que sí hablan expresamente del exceso, mientras la frase castellana hacía otro trabajo. Sospecha, no acusación: la lengua hablada va siempre por delante de los corpus.

El otro aviso es del mismo tamaño. Suele darse como variante castellana la forma refranera que dice que los ojos comen más que la boca. No la hemos encontrado en ninguno de los sitios donde hemos podido buscarla: cero casos en el corpus histórico de la Academia, cero en el actual, y tampoco sale en ninguna de las obras antiguas que tenemos en casa, Correas incluido. Puede existir y estar recogida en algún repertorio impreso, y el Refranero general ideológico español de Martínez Kleiser sería el sitio lógico donde mirar; pero mientras nadie diga en cuál está, es una frase que circula y no un refrán documentado. Fíjate en que esa forma sí compara ojos y boca, como el francés y el inglés, y a diferencia de la nuestra.

Queda sin abrir el Refranero multilingüe del Centro Virtual Cervantes, que es la otra fuente de esta ficha y donde estaría el refrán si está en alguna parte: su buscador no se deja consultar desde fuera. Tampoco responde el del Diccionario de autoridades.

Cómo se usa hoy

Es coloquial y no molesta a nadie. Se dice en la mesa, en familia o entre amigos, y casi siempre en segunda persona y en pasado, con el plato a medias delante de todos como prueba del delito. También sirve de aviso previo, dicho a quien se acerca al bufé con cara de ambición.

Lo que hay que vigilar es el vecino. Comerse con los ojos a alguien tiene una carga que la otra no tiene, y en según qué mesa la distancia entre decir que alguien come con los ojos y decir que se come a alguien con los ojos es toda la distancia del mundo. La marca es el pronombre.

Fuera de España la imagen se entiende sin que nadie la explique, porque es la misma en todas partes. El único caso mexicano del corpus actual de la Academia usa el de la presentación: que la comida entre por la vista. Del sentido del exceso no hay ni un solo caso americano en esos corpus.

Expresiones parecidas

Poner los dientes largos anda cerca pero mira a otro lado: ahí las ganas son de algo que tiene otro y a ti no te dan, y ni siquiera tiene por qué ser comida. Comer con los ojos es cosa tuya y de tu plato.

Ponerse morado es el final del camino cuando los ojos ganan: uno come con los ojos al servirse y se pone morado si acaba lo que se puso. Y chuparse los dedos no habla ni de cantidad ni de vista, sino de lo bueno que estaba.

La más próxima de todas es la que ya ha salido, comerse con los ojos, que comparte artículo en el diccionario, comparte casi todas las letras y no va de comer.

Dónde se dice y con qué sentido

La expresión se usa con el mismo sentido en todos estos países. Cuando hemos encontrado algún matiz propio, queda anotado.

Argentina

Mismo sentido que el general

Chile

Mismo sentido que el general

Colombia

Mismo sentido que el general

España

Servirse de más

Se dice con guasa a quien deja la mitad del plato

«Otra vez comiste con los ojos: has dejado media ración.»

México

Mismo sentido que el general

Perú

Mismo sentido que el general

Venezuela

Mismo sentido que el general

Ejemplos de uso

  • «Pidió entrante, principal y postre, porque come con los ojos.»
  • «En el bufé todos comemos con los ojos y acabamos dejando media bandeja.»
  • «Se llevó dos kilos de fresas para dos personas: comió con los ojos en la frutería.»

Así suena en una conversación

Cómo se dice en otros idiomas

EN

eyes bigger than one's stomach

Literalmente: ojos más grandes que el estómago

FR

avoir les yeux plus gros que le ventre

Literalmente: tener los ojos más grandes que la barriga

Preguntas frecuentes

¿Qué significa comer con los ojos?

En el uso corriente, servirse o pedir más comida de la que se puede acabar, porque la vista va por delante del apetito. El Diccionario de la lengua española define algo distinto: apetecer la comida cuando tiene buen aspecto.

¿De dónde viene comer con los ojos?

No consta origen. Es una imagen que se explica sola y apenas deja rastro escrito: no la trae ninguna de las obras antiguas que tenemos en casa, Correas y Covarrubias incluidos, y en el corpus histórico de la Academia solo aparece con el sentido de la mirada intensa. Lo más antiguo que hemos encontrado es un «me quería comer con los ojos» en Galdós, en 1875, y es justo ese sentido.

¿Se dice que los ojos comen más que la boca?

Se oye, pero no hemos podido documentarla: cero casos en el corpus histórico y en el actual de la Academia, y no figura en la edición de Correas que manejamos ni en los demás refraneros que hemos mirado. Trátala como una frase que circula, no como un refrán recogido en repertorios.

¿Cómo se dice comer con los ojos en inglés?

To have eyes bigger than one's stomach, tener los ojos más grandes que el estómago. La idea es parecida, pero el inglés compara ojos y estómago y el castellano no compara nada.

Fuentes consultadas

  1. Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española, Diccionario de la lengua española (DLE)
  2. Centro Virtual Cervantes (Instituto Cervantes), Refranero multilingüe
  3. Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española, Diccionario de la lengua española (DLE), s. v. ojo, apartado de locuciones (https://dle.rae.es/ojo) — consultada; su texto no se ha podido verificar contra los ejemplares que manejamos, así que no se entrecomilla
  4. Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española, Diccionario de la lengua española (DLE), s. v. ojo, locución inmediatamente siguiente (https://dle.rae.es/ojo) — consultada; su texto no se ha podido verificar contra los ejemplares que manejamos, así que no se entrecomilla
  5. Real Academia Española, Corpus diacrónico del español (CORDE), consulta «comer con los ojos»; párrafo correspondiente a Pardo Bazán, Emilia, La cocina española antigua y moderna, España, 1913. Único caso gastronómico de los nueve del corpus (https://corpus.rae.es/cordenet.html) — consultada; su texto no se ha podido verificar contra los ejemplares que manejamos, así que no se entrecomilla
  6. Real Academia Española, Corpus diacrónico del español (CORDE), consulta «comer con los ojos»; línea de concordancia nº 2, Pérez Galdós, Benito, Fortunata y Jacinta, España, 1885-1887 (ed. Domingo Ynduráin, Turner, Madrid, 1993). Contexto truncado por el propio corpus (https://corpus.rae.es/cordenet.html) — consultada; su texto no se ha podido verificar contra los ejemplares que manejamos, así que no se entrecomilla
  7. Real Academia Española, Corpus de referencia del español actual (CREA), consulta «comer con los ojos»; línea de concordancia nº 2, Chacón, Dulce, La voz dormida, España, 2002 (Alfaguara, Madrid). Contexto truncado por el propio corpus (https://corpus.rae.es/creanet.html) — consultada; su texto no se ha podido verificar contra los ejemplares que manejamos, así que no se entrecomilla

Qué sostiene esta ficha

  • Certeza declarada: el origen no está documentado.
  • Fuentes citadas: 7 obras.
  • Primera aparición escrita: no localizada en las obras consultadas.
  • Estado editorial: redactada; pendiente de revisión humana.

Así trabajamos. ¿Usas esta expresión de otra forma en tu región, o conoces una variante local que no aparece aquí? Cuéntanosla y la añadimos citándote.

Expresiones emparentadas

Poner los dientes largos

Provocar envidia o un deseo intenso en otro mostrándole algo apetecible que no puede tener en ese momento.

Frase hecha 🇨🇴 Colombia🇪🇸 España🇲🇽 México Origen desconocido
Más detalles

Ponerse morado

Comer o beber en gran cantidad hasta la hartura, y por extensión disfrutar sin medida de algo que se tenía a mano.

Frase hecha 🇪🇸 España Origen desconocido
Más detalles

Chuparse los dedos

Se dice de lo que resulta exquisito, especialmente una comida, hasta el punto de que uno lamentaría desperdiciar…

Frase hecha 🇦🇷 Argentina🇨🇱 Chile🇨🇴 Colombia Origen probable
Más detalles

Matar el gusanillo

Tomar algo ligero para engañar el hambre hasta la comida siguiente, y en el uso antiguo beber aguardiente en ayunas…

Frase hecha 🇨🇴 Colombia🇪🇸 España🇲🇽 México Origen probable
Más detalles

A toda leche

A la máxima velocidad o al máximo volumen, según se aplique a un vehículo, a una carrera o a un aparato de sonido.

Frase hecha 🇪🇸 España Origen desconocido
Más detalles

Estar como un queso

Ser físicamente muy atractivo, dicho de una persona en registro informal y con una intención abiertamente admirativa.

Comparación popular 🇪🇸 España Origen desconocido
Más detalles