El día del libro
- Origen histórico: La fecha se establece en España en 1926 a propuesta del editor Vicente Clavel, que quiso ligarla a Cervantes; primero se fijó el 7 de octubre, supuesto día de su nacimiento, y en 1930 pasó al 23 de abril, día…
- Variantes frecuentes: Sant Jordi
El 23 de abril, jornada dedicada a los libros. En Cataluña coincide con Sant Jordi y se regalan un libro y una rosa, en la que es la mayor fiesta del calendario literario español.
Un libro y una rosa: esa es la fórmula del 23 de abril en Cataluña, donde la jornada coincide con Sant Jordi y saca a la calle a media ciudad. En el resto de España es el Día del Libro, creado por real decreto en 1926 y fijado en esta fecha desde 1930. Dos fiestas distintas que acabaron siendo una.
Qué es exactamente
Conviene desmontar la fecha en sus capas, porque son tres y se pusieron una encima de otra en un orden que casi nadie recuerda.
La primera es Sant Jordi, patrón de Cataluña desde el siglo XV, cuya festividad en el santoral es el 23 de abril. A esa fiesta va asociada una feria de rosas en el patio del Palau de la Generalitat de Barcelona documentada desde la Edad Media, conocida como la feria de los enamorados. La rosa, por tanto, es lo antiguo aquí.
La segunda es la Fiesta del Libro Español, una decisión administrativa de 1926. La tercera es la etiqueta internacional: la Unesco adoptó la fecha en 1995 como Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor.
Sobre por qué cae el 23 de abril, la respuesta oficial es Cervantes, y merece una precisión que suele faltar. Cervantes murió el 22 de abril de 1616; el 23 es la fecha de su entierro, que es la que consta en el registro parroquial y la que se acabó tomando como referencia. Y la coincidencia con Shakespeare, que la Unesco esgrime, no es tal: Inglaterra seguía usando el calendario juliano, de modo que el 23 de abril inglés equivale al 3 de mayo del calendario que usamos. Los dos autores no murieron el mismo día, solo comparten el número escrito en dos calendarios distintos.
De dónde viene
Esta es de las pocas fechas del calendario español con partida de nacimiento. La Fiesta del Libro Español se instituyó por real decreto en 1926, a propuesta del editor Vicente Clavel, con el objetivo declarado de fomentar la lectura y de dar salida al libro español. La fecha elegida entonces no fue abril, sino el 7 de octubre, que en aquel momento se tenía por el del nacimiento de Cervantes.
El traslado al 23 de abril llegó en 1930. Se argumentó la vinculación con la muerte del escritor y se ha señalado además una razón muy práctica: en abril el tiempo acompaña bastante más que en octubre para montar tenderetes en la calle, y la fiesta se había concebido desde el principio como una fiesta de calle. La celebración había arraigado sobre todo en Barcelona, donde los libreros la habían tomado en serio desde el primer año.
Al caer en el 23 de abril, la fiesta del libro se encontró con Sant Jordi, y ahí se produjo la fusión que define el día. La rosa llevaba siglos regalándose; el libro se sumó a partir de 1930, y en pocas décadas la pareja de regalos quedó fijada como costumbre. Es un caso poco común y bien documentado de tradición nueva injertada en una vieja, con fechas y decretos a la vista.
Cómo se vive hoy
En Barcelona es la mayor fiesta de calle del año que no es una verbena. Paradas de libreros y de floristas por las Ramblas, el Passeig de Gràcia y prácticamente cualquier acera con sitio; escritores firmando durante horas; colas que dan la vuelta a la manzana. Las librerías catalanas hacen ese día una parte muy considerable de su facturación anual, y las editoriales calculan sus lanzamientos de primavera pensando en él. Un detalle que sorprende a quien viene de fuera: Sant Jordi no es festivo. Se trabaja, y la calle se llena igual, antes de entrar, a la hora de comer y al salir.
En el resto de España la jornada es mucho más discreta. Se entrega el Premio Cervantes en Alcalá de Henares, se organiza la lectura continuada del Quijote, las bibliotecas y los colegios programan actividades, y las librerías aplican el descuento que ese día permite la normativa del precio fijo del libro y que el resto del año no se admite. No hay fiesta de calle equivalente.
La fecha además está compartida. El 23 de abril es el Día de Aragón, que celebra a San Jorge como patrón, y el Día de Castilla y León, que conmemora la derrota de los comuneros en Villalar. En ambas comunidades es festivo, y allí el libro es lo secundario.
De la costumbre catalana se ha ido cayendo la parte más antigua: la convención de que el hombre regalaba la rosa y la mujer el libro se ha diluido, y hoy se regalan las dos cosas en cualquier dirección. Lo que ha crecido es la crítica, que apunta al escaparate de superventas y a las colas de firmas como si fueran toda la fiesta. La respuesta está en la calle: es uno de los pocos días del año en que hay atasco de gente para comprar libros.
Costumbres parecidas
Dentro del calendario español, esta es la fecha que mejor ilustra un mecanismo distinto al de casi todas las demás del corpus. La noche de San Juan o el día de difuntos vienen de una costumbre que la Iglesia o la comunidad fueron ordenando con el tiempo; aquí hay un editor con una propuesta, un decreto que la aprueba y una modificación posterior de la fecha. La costumbre vino después de la norma, no al revés.
Por función, su vecina es San Valentín, con la que compite abiertamente: en Cataluña Sant Jordi es la fiesta de los enamorados y el 14 de febrero queda en segundo plano. La comparación favorece a Sant Jordi en un punto que se suele señalar, y es que el regalo tiene contenido y la fiesta ocurre en la calle y no en un restaurante.
Y como fecha de primavera, se cruza con las ferias y romerías de abril, que en el sur ocupan el mismo hueco del calendario con otra idea de fiesta.
⏳ Cronología y Registro Histórico
Cómo cambia según el país
La misma expresión no significa lo mismo en todas partes. Estas son las diferencias regionales que conviene conocer antes de usarla fuera de casa.
Argentina
La jornada dedicada al libro y a la lectura.
La fecha propia es el 15 de junio, heredada de la Fiesta del Libro de 1908; el 23 de abril se marca aparte como Día Mundial del Libro y pesa menos.
«El quince de junio, por el día del libro, en la escuela hacen la feria de usados.»
Chile
El 23 de abril, dedicado a los libros y a la lectura.
Se celebra en la fecha internacional, con actividades en bibliotecas y colegios; no hay ni rosas ni fiesta de calle.
«El veintitrés es el día del libro y en la biblioteca están regalando marcapáginas.»
Colombia
El 23 de abril, jornada dedicada a la lengua y a los libros.
La forma fijada es otra: allí el 23 de abril es «el Día del Idioma», por la muerte de Cervantes, y es una fecha escolar de peso, con concursos de ortografía y declamación; el Día del Libro va a rebufo.
«En el colegio nos hicieron aprender un poema para el Día del Idioma.»
España
La fecha dedicada a los libros y a la lectura
En Barcelona es una fiesta multitudinaria de calle, no un acto institucional
«Las Ramblas están imposibles: es el día del libro.»
México
La jornada dedicada a los libros y a la lectura.
Hay dos fechas y la propia es en otoño: el Día Nacional del Libro se celebra el 12 de noviembre, aniversario del nacimiento de Sor Juana Inés de la Cruz, mientras que el 23 de abril se observa como Día Mundial del Libro. Nada de rosas ni de Sant Jordi.
«El doce de noviembre es el Día Nacional del Libro y en la escuela hay lecturas en voz alta.»
Perú
El 23 de abril, jornada del idioma y del libro.
Se conoce como «el Día del Idioma Español» y es fecha del calendario escolar; la parte de libros y ferias es secundaria.
«Para el Día del Idioma cada salón presenta algo sobre Cervantes.»
Venezuela
El 23 de abril, dedicado a la lengua castellana y de paso al libro.
También aquí manda «el Día del Idioma», con actos escolares en torno a Cervantes; el nombre Día del Libro se oye sobre todo en bibliotecas y ferias.
«El veintitrés de abril hay acto en la escuela por el Día del Idioma.»
Ejemplos de uso
- «En casa nos regalamos siempre un libro el veintitrés de abril, aunque sea de bolsillo.»
- «El instituto organiza una lectura continuada en voz alta durante todo el día del libro.»
- «Compramos la rosa y el libro a primera hora para no pelearnos con las colas de Sant Jordi.»
Preguntas frecuentes
¿Por qué el día del libro es el 23 de abril?
Porque en 1930 la fiesta, creada por real decreto en 1926, se trasladó a la fecha del entierro de Cervantes: murió el 22 de abril de 1616 y fue enterrado el 23. En Cataluña coincide además con Sant Jordi, patrón desde el siglo XV.
¿Cervantes y Shakespeare murieron el mismo día?
No. Ambos figuran con fecha de 23 de abril de 1616, pero Inglaterra usaba todavía el calendario juliano y esa fecha equivale al 3 de mayo del nuestro. Además Cervantes murió el 22: el 23 es el día de su entierro.
¿Desde cuándo se regalan un libro y una rosa en Sant Jordi?
La rosa es lo antiguo: la feria de rosas de Sant Jordi en Barcelona está documentada desde la Edad Media. El libro se sumó a partir de 1930, cuando el Día del Libro se trasladó al 23 de abril y las dos fiestas se fundieron en una.
¿Es festivo el 23 de abril?
En Cataluña no: Sant Jordi es día laborable y la calle se llena igual. Sí es festivo en Aragón, que celebra su día con San Jorge, y en Castilla y León, que conmemora la derrota de los comuneros en Villalar.
Por qué puedes fiarte de esta ficha
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