Expresiones de la época: Siglo de Oro
Dichos documentados por primera vez en este periodo.
44 expresiones
Ir de la Ceca a la Meca
Andar de un sitio para otro sin rumbo ni provecho, dando vueltas y perdiendo el tiempo en gestiones que no resuelven…
Irse de picos pardos
Salir de juerga y diversión nocturna, en busca de compañía o de fiesta, dejando de lado las obligaciones y el buen…
Irse por los cerros de Úbeda
Divagar y apartarse del asunto que se está tratando, respondiendo con rodeos que casi siempre sirven para no contestar…
Írsele a uno el santo al cielo
Olvidársele a alguien lo que iba a decir o a hacer, o distraerse de tal modo que se le pasa el asunto por completo.
Jugarse algo a cara o cruz
Dejar una decisión al azar lanzando una moneda al aire, o afrontar una situación en la que todo se decide de una sola…
Llorar como una Magdalena
Llorar de manera desconsolada y prolongada, con lágrimas abundantes y sin conseguir contenerse pese a los consuelos.
Más vale ser cabeza de ratón que cola de león
Es preferible mandar en algo pequeño que ocupar el último puesto en algo grande; defiende la autonomía frente al…
Muerto el perro, se acabó la rabia
Eliminada la causa de un problema, desaparece el problema; suele decirse para justificar una solución drástica que va…
No hay más cera que la que arde
No hay más recursos ni más posibilidades que los que están a la vista: conviene resignarse a lo que hay y no esperar…
No hay peor ciego que el que no quiere ver
La ceguera más difícil de vencer es la voluntaria: quien se niega a aceptar una evidencia no cederá por muchas pruebas…
No saber de la misa la media
Ignorar por completo un asunto del que sin embargo se opina, o enterarse solo a medias de lo que ocurre alrededor.
No se puede estar en misa y repicando
Nadie puede atender dos obligaciones incompatibles a la vez: hay que elegir una y renunciar a la otra.
Pagar con la misma moneda
Responder a alguien con la misma conducta que ha tenido con uno, casi siempre para devolverle un agravio o un desaire…
Perder el hilo
Dejar de seguir el curso de lo que se dice o se hace, hasta el punto de no saber ya por dónde se iba en la explicación…
Poner el dedo en la llaga
Señalar exactamente el punto doloroso o el fallo esencial de un asunto, aunque incomode a quien lo escucha.
Quedarse in albis
Quedarse sin entender nada o sin recordar lo que se sabía, sobre todo en un examen o ante una pregunta inesperada.
Tener la sartén por el mango
Estar en la posición de mando dentro de una negociación o una relación, de modo que se decide y se impone lo que uno…
Tener más paciencia que un santo
Soportar sin alterarse molestias, torpezas o impertinencias que agotarían a cualquier otra persona en mucho menos…
Ver para creer
Exigencia de prueba directa antes de admitir algo que se cuenta; se dice ante afirmaciones que parecen inverosímiles.
Verle las orejas al lobo
Advertir de cerca un peligro que hasta entonces se ignoraba o se minimizaba, y reaccionar con miedo o con prisa por…