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Hacer agua

Respuesta rápida
«Hacer agua» significa Presentar fallos graves que anuncian el fracaso: se dice del barco que se llena por una vía y del asunto que empieza a venirse abajo.
  • Origen histórico: Un barco hace agua cuando el mar entra por una grieta o una vía abierta en el casco. No es todavía el naufragio, pero lo anuncia: si nadie achica ni tapa la vía, el hundimiento llega. Ese matiz de deterioro…
  • Variantes frecuentes: Empezar a hacer agua · Hacer agua por todas partes
  • En otros idiomas: «to spring a leak» (EN)

Presentar fallos graves que anuncian el fracaso: se dice del barco que se llena por una vía y del asunto que empieza a venirse abajo.

Un argumento que hace agua todavía no se ha hundido, pero va camino de ello. La expresión describe los fallos que anuncian el fracaso: la grieta por la que entra el mar en un casco y, en sentido figurado, la costura por la que se escapa un plan. Queda tiempo de achicar.

Qué significa exactamente

El valor de esta locución está en que ocupa una fase intermedia, y las fases intermedias son las más difíciles de nombrar. No dice que algo esté bien ni que haya fracasado: dice que ha empezado a fallar de una manera que anticipa el final. Ese matiz temporal es todo lo que aporta, y no hay muchas expresiones que lo hagan con tanta precisión.

El segundo rasgo, y este sorprende a mucha gente cuando se le señala, es que no se aplica a personas. Hacen agua los argumentos, las coartadas, las teorías, los planes, los presupuestos, los gobiernos y las relaciones entendidas como proyecto. No hace agua una persona. Cuando alguien está mal se dice que se hunde, que se derrumba o que no levanta cabeza, pero no que hace agua. La expresión trata a su sujeto como una estructura, y las personas se resisten a esa lectura.

Su terreno favorito es el de lo que debería ser hermético. De ahí que funcione tan bien con las coartadas y con los razonamientos: una explicación que hace agua es una explicación con agujeros por donde entra la duda. La metáfora es coherente hasta el detalle, porque lo que se le pide a un casco es exactamente lo mismo que se le pide a un argumento, que no deje pasar nada.

Admite intensificación y la más común es hacer agua por todas partes, que traslada la escena al barco condenado, con vías en cada costado. También se usa empezar a hacer agua, que subraya lo temprano de la fase.

Y exige el singular. Aquí está la trampa más conocida de esta expresión y merece su propio apartado más adelante, pero conviene adelantarlo: hacer aguas, en plural, significa orinar. La confusión entre ambas produce frases involuntariamente cómicas en textos serios.

De dónde viene

El origen es el habla de a bordo y no hay ninguna versión alternativa circulando.

Un barco hace agua cuando el mar entra en el casco por una grieta, una costura abierta o un tablón que ha cedido. El término técnico para el punto de entrada es vía de agua, y la maniobra de respuesta es achicar, es decir, sacar con bombas o con baldes el agua que ha entrado, mientras se intenta taponar la vía. Un barco puede hacer agua durante días y llegar a puerto perfectamente si la tripulación achica más deprisa de lo que entra. Ahí está la clave de por qué la expresión no significa fracaso consumado: en el escenario original tampoco lo significaba.

La construcción con el verbo hacer resulta chocante para el hablante actual, porque parece que el barco produjera el agua en lugar de recibirla. Es un uso antiguo de hacer con el valor de dar de sí o producir, el mismo que sobrevive en hacérsele a uno la boca agua. Esa rareza sintáctica ha contribuido a que la fórmula se sienta como un bloque cerrado y a que el plural se cuele con tanta facilidad.

La expresión está asentada en el castellano desde el siglo XVI, en la época en que el vocabulario marinero se filtró masivamente a la lengua común. No es de extrañar: en una sociedad donde las flotas eran noticia constante, saber qué le pasaba a un barco que hacía agua era conocimiento general, no técnico.

Hasta qué punto está probado

Firme está el escenario. El sentido náutico, el término vía de agua, la maniobra de achique y la construcción con hacer están todos documentados y no admiten discusión.

Lo que no consta es una primera documentación fechada del uso figurado, ni una fuente que haya seguido el paso de la cubierta a la conversación. Se sabe que ambos sentidos conviven desde antiguo; nadie ha señalado el texto donde el figurado aparece por primera vez, y este proyecto no lo va a inventar.

Merece un párrafo la cuestión del singular y el plural, porque es donde se juega la reputación de quien escribe. La norma distingue con claridad: hacer agua es lo que hace un barco averiado y lo que hace un plan que empieza a fallar; hacer aguas, en plural, es orinar, y de ahí vienen los eufemismos de hacer aguas menores y mayores. Existe además hacer aguada, que en la marina significa abastecerse de agua dulce, y que no tiene nada que ver con ninguna de las dos.

El plural con sentido de fracasar está muy extendido, sobre todo en América, y aparece en prensa con frecuencia. Los repertorios de uso lo marcan como error y recomiendan el singular. Quien escriba para un lector atento hará bien en respetar la distinción; quien la ignore comprobará que a alguien siempre le hace gracia.

Cómo se usa hoy

Es coloquial de origen y ha ascendido de registro hasta instalarse cómodamente en la prensa. Se usa en toda España y en toda América sin diferencias de significado.

Sus contextos de mayor rendimiento son tres. El judicial y policial, donde las coartadas y las declaraciones hacen agua. El económico, donde lo hacen los planes de ajuste, las previsiones y los modelos de negocio, y donde en Argentina tiene una presencia particularmente intensa. Y el político, donde hace agua todo lo que se pueda imaginar.

En la conversación corriente aparece sobre todo aplicada a explicaciones ajenas. Decir que la excusa de alguien hace agua es una manera educada de decir que no se la cree nadie, y funciona bien precisamente porque no acusa de mentir: se limita a señalar que la construcción no aguanta.

El tono es de análisis, no de burla, aunque el contexto puede volverlo mordaz. No resulta ofensivo en ningún registro.

Un rasgo poco advertido: la locución conserva viva la posibilidad de la salvación, y quien la usa lo sabe aunque no lo piense. Decir que un proyecto hace agua no es enterrarlo. Deja abierta la pregunta de si alguien va a taponar la vía, y esa apertura la convierte en la fórmula preferida cuando se quiere avisar sin sentenciar. Los responsables de comunicación de cualquier organización lo notan enseguida: es mucho más llevadero leer que el plan hace agua que leer que el plan se ha ido a pique.

Sobre la forma, además de lo ya dicho del singular, conviene recordar que no lleva artículo ni preposición: se hace agua, no se hace el agua ni se hace de agua. Y que hacer aguas como sinónimo de fracasar debe evitarse en cualquier texto cuidado.

Expresiones parecidas

La secuencia marinera del desastre coloca esta locución en un punto muy concreto. Antes está la travesía normal; luego hacer agua, con los primeros fallos; después ir a la deriva o irse al garete, cuando ya no hay gobierno; y al final irse a pique. Achicar agua y mantenerse a flote describen la resistencia contra ese proceso, y las dos siguen vivas fuera del mar con el sentido de aguantar como se pueda.

Fuera del barco, la expresión más cercana es tener los pies de barro, que describe una estructura imponente sostenida sobre una base que no aguanta. Su imagen procede de un pasaje bíblico bien conocido y aporta un matiz que la nuestra no tiene: el contraste entre la apariencia sólida y la debilidad oculta. Estar cogido con alfileres insiste en la provisionalidad. Resquebrajarse y venirse abajo cubren fases más avanzadas.

Para los argumentos hay una pareja de opuestos que ilustra bien la metáfora. Un razonamiento que no hace agua se llama en castellano hermético, cerrado o a prueba de todo; el inglés lo llama directamente watertight, estanco, con la misma imagen náutica aplicada en positivo. Y para la avería, el inglés dispone de to spring a leak, abrirse una vía de agua, que es el equivalente exacto.

Merece una última advertencia el falso pariente doméstico: hacer aguas ya se ha explicado, pero conviene recordar que la confusión no es un tecnicismo de puristas. En un titular sobre un plan económico, el plural cambia por completo la escena que se le aparece al lector, y no favorece a nadie. Basta una letra para pasar del casco averiado al urinario, y no hay redactor jefe que lo perdone dos veces.

Cómo cambia según el país

La misma expresión no significa lo mismo en todas partes. Estas son las diferencias regionales que conviene conocer antes de usarla fuera de casa.

Argentina

Fallar, resquebrajarse

Frecuente en análisis económico

«El plan de ajuste empezó a hacer agua a los tres meses.»

Chile

Presentar fallos graves que anuncian el fracaso: se dice del barco que se llena por una vía y del asunto que empieza a venirse abajo.

Colombia

Presentar fallos graves que anuncian el fracaso: se dice del barco que se llena por una vía y del asunto que empieza a venirse abajo.

España

Mostrar fallos que llevan al fracaso

Siempre en singular: el argumento hace agua

«La coartada del acusado hace agua por todas partes.»

México

Presentar fallos graves que anuncian el fracaso: se dice del barco que se llena por una vía y del asunto que empieza a venirse abajo.

Perú

Presentar fallos graves que anuncian el fracaso: se dice del barco que se llena por una vía y del asunto que empieza a venirse abajo.

Uruguay

Presentar fallos graves que anuncian el fracaso: se dice del barco que se llena por una vía y del asunto que empieza a venirse abajo.

Venezuela

Presentar fallos graves que anuncian el fracaso: se dice del barco que se llena por una vía y del asunto que empieza a venirse abajo.

Ejemplos de uso

  • «La excusa del chaval hacía agua: decía que venía de casa de un amigo y traía arena en las zapatillas.»
  • «El presupuesto empezó a hacer agua en cuanto pedimos la primera factura al proveedor nuevo.»
  • «Entre los socios ya se pide una asamblea: la versión que dio el club hace agua por todas partes.»

Cómo se dice en otros idiomas

EN

to spring a leak

Literalmente: abrirse una vía de agua

Preguntas frecuentes

¿Qué significa hacer agua?

Presentar fallos graves que anuncian el fracaso, igual que el barco cuyo casco deja entrar el mar por una grieta. Describe una fase intermedia: algo ha empezado a fallar, pero todavía no se ha hundido.

¿Se dice hacer agua o hacer aguas?

Para un plan o un argumento que falla se dice hacer agua, en singular. Hacer aguas, en plural, significa orinar. El plural con sentido de fracasar está extendido, pero los repertorios de uso lo marcan como error.

¿De dónde viene hacer agua?

Del lenguaje marinero: un barco hace agua cuando el mar entra por una grieta del casco. Todavía puede llegar a puerto si se achica a tiempo, y ese matiz es el que conserva el uso figurado.

¿Es lo mismo hacer agua que irse a pique?

No. Hacer agua es la fase de los primeros fallos, cuando aún cabe corregir el rumbo. Irse a pique es el hundimiento consumado, sin marcha atrás.

Por qué puedes fiarte de esta ficha

Cada explicación lleva declarado su nivel de certeza. Cuando el origen está documentado, se cita la fuente; cuando solo hay hipótesis, se dice; y cuando la historia que circula por internet es falsa, se desmonta. Así trabajamos. ¿Ves algo que no encaja? Cuéntanoslo.

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