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Hacer aguas

Respuesta rápida
«Hacer aguas» significa Orinar, dicho con eufemismo. No es sinónimo de hacer agua, que es lo que hace el barco con una vía abierta o el plan que empieza a fallar.
  • Origen histórico: La confusión es constante: se escribe que un proyecto hace aguas creyendo que es la imagen del barco anegado. No lo es. La expresión náutica es hacer agua, en singular. Hacer aguas, en plural, pertenece a…
  • Variantes frecuentes: Hacer aguas menores · Hacer aguas mayores
  • En otros idiomas: «to relieve oneself» (EN)

Orinar, dicho con eufemismo. No es sinónimo de hacer agua, que es lo que hace el barco con una vía abierta o el plan que empieza a fallar.

Explicación popular desmentida

La historia que circula por internet es falsa. Aquí se explica por qué.

Hacer aguas, en plural, significa orinar: es un eufemismo antiguo, de la misma familia que hacer aguas menores y hacer aguas mayores. No es lo que hace el barco con una vía abierta, ni el plan que empieza a fallar. Para eso el español tiene otra locución, hacer agua, en singular, y la diferencia no es un capricho.

Qué significa exactamente

Conviene poner las dos expresiones una al lado de la otra, porque solo así se ve que no son variantes de la misma cosa sino locuciones distintas que casualmente se parecen.

Hacer agua, en singular, es lo que le ocurre a una embarcación cuando el casco se abre y entra agua. De ahí sale, sin ningún esfuerzo, el sentido figurado: un plan hace agua cuando muestra fallos por los que se le escapa la solidez, y una coartada hace agua cuando no resiste el examen. La imagen es limpia y todo el mundo la reconoce.

Hacer aguas, en plural, no tiene nada que ver con barcos. Pertenece al vocabulario del pudor. Es el eufemismo con el que durante siglos se ha nombrado la necesidad de orinar sin llamarla por su nombre, y viene acompañado de dos especificaciones que todavía se oyen en boca de médicos y de abuelas: aguas menores, que es orinar, y aguas mayores, que es defecar. Ese par es la prueba interna de que el plural no es un refuerzo expresivo del singular: es otra palabra.

El plural, en esta segunda familia, tiene una lógica propia. Aguas nombra aquí los líquidos que el cuerpo expulsa, tomados como categoría, igual que el castellano antiguo hablaba de los humores. Por eso admite la división en mayores y menores, que sería absurda aplicada a la vía de agua de un barco: nadie dice que un casco haga aguas menores.

La confusión entre ambas está tan extendida que hoy es mayoritaria en la lengua escrita. Ahí es donde esta ficha se separa de lo que suele leerse: el uso muy frecuente no convierte automáticamente en correcto un cruce, aunque sí obliga a describirlo con honestidad. Lo que hay es una locución náutica y un eufemismo escatológico que han acabado pisándose por culpa del plural.

De dónde viene

El eufemismo pertenece a un procedimiento universal: nombrar la función corporal por su producto y con una palabra genérica. Igual que se dice hacer de vientre o hacer sus necesidades, se dijo hacer aguas. La operación consiste en sustituir el verbo preciso por uno vacío, hacer, y el nombre exacto por un sustantivo neutro.

La pareja aguas mayores y aguas menores es lo que fija la familia y la delata como antigua. Es una clasificación de tipo escolástico, del mismo aire que las que ordenaban los humores y las funciones del cuerpo en la medicina anterior a la moderna, y ha sobrevivido en el habla como fósil. Los repertorios recogen la locución con ese sentido y esa es toda la información firme disponible.

Del lado náutico, la historia es distinta y más sencilla. Hacer agua es descripción literal antes que metáfora: el barco hace agua, es decir, la produce dentro de sí, la deja entrar. El salto a lo figurado no exige explicación, porque cualquiera que haya visto un cubo agujerearse entiende la idea de la solidez que se pierde por una grieta.

No hay documentación que fije quién dijo cada una por primera vez, ni cuándo el eufemismo empezó a competir con la locución náutica. Lo que sí está documentado es la distinción actual, que recogen los diccionarios académicos y que la Fundación del Español Urgente recuerda con regularidad precisamente porque el cruce es constante en los medios.

Hasta qué punto está probado

Firme está la existencia de las dos locuciones y su reparto de sentidos: eso lo registran los diccionarios y no admite discusión.

Firme está también que el cruce existe y que es reciente en su forma masiva. Cualquiera puede comprobarlo leyendo prensa: los proyectos, los pactos y las teorías hacen aguas todos los días en los titulares, con un plural que su autor no ha elegido conscientemente.

No está probada la cronología fina. No hay fecha para el eufemismo, no hay fecha para la locución náutica y no hay fecha para el momento en que empezaron a confundirse. Cualquiera que dé una está adornando.

Y hay un punto que conviene declarar sin trampa: la lengua cambia por uso, y un cruce muy repetido durante mucho tiempo puede acabar asentándose. No sería el primero. Hoy por hoy, sin embargo, la recomendación de las obras de referencia es mantener la distinción, y quien la mantiene escribe con más precisión, no con más pedantería.

Lo que se cuenta por ahí (y por qué no cuadra)

La creencia extendida dice que hacer aguas es la forma correcta de expresar que algo falla, y se explica con la escena del barco que se anega. Es una explicación que suena bien y que casi nadie cuestiona, porque el barco existe y la imagen funciona.

El problema es que la imagen no corresponde a esa forma. La locución náutica es hacer agua, en singular, y así se documenta y así se recoge. El plural pertenece al eufemismo. Lo que hay no es un giro expresivo ni un plural enfático: es un cruce entre dos expresiones sin parentesco.

Hay dos comprobaciones que lo dejan claro sin necesidad de acudir a ninguna autoridad. La primera es la del par mayores y menores: si el plural fuera el náutico, tendría que poder decirse que un barco hace aguas mayores cuando la vía es grande, y eso no lo dice nadie. La segunda es la del sentido literal: si se lee la frase con el valor real del plural, escribir que el argumento del fiscal hace aguas equivale a decir que el argumento se orina. El efecto cómico involuntario es, por sí solo, el mejor argumento para separar las dos.

Conviene añadir qué no se está afirmando aquí. No se dice que quien use el plural hable mal, ni que sea un error grave: es de los deslices más comprensibles del idioma, porque la palabra aguas arrastra al hablante hacia el barco. Se dice que son dos cosas distintas y que quien lo sabe escribe mejor.

Cómo se usa hoy

El eufemismo original ha perdido casi todo su terreno. En España, hacer aguas con el sentido de orinar suena anticuado y se emplea sobre todo en tono humorístico o entre hablantes mayores; la fórmula viva es ir al baño, y en los partes médicos se prefiere el vocabulario técnico. El par aguas mayores y aguas menores sí resiste, aunque siempre con un punto de guiño.

El uso figurado con plural, en cambio, es abrumador en la lengua escrita de todos los países del ámbito, con especial arraigo en la prensa mexicana y española. Un lector medio no percibe ninguna incorrección, y ahí está el motivo de que la confusión se retroalimente.

En México hay que evitar además un tercer despiste. La interjección aguas, que sirve para avisar de un peligro inminente, es una expresión independiente y no tiene relación de sentido con lo anterior; quien oiga un aguas en la calle debe apartarse, no interpretar nada.

Para escribir sin sobresaltos, la regla práctica cabe en una línea: si hay una grieta, real o figurada, es hacer agua; si hay cuarto de baño, es hacer aguas.

Expresiones parecidas

La pariente directa es hacer agua, con la que forma este malentendido. A su lado están las que describen la fase siguiente del naufragio: irse a pique, cuando el hundimiento ya se ha consumado, y achicar agua, que es el esfuerzo desesperado por retrasarlo y que se usa mucho en sentido figurado para el trabajo que solo sirve para ganar tiempo.

En el mismo campo náutico figurado quedan naufragar, aplicado a proyectos, venirse abajo, que no exige agua, y tener fisuras, que es la versión de despacho de la misma idea. Para el sentido de que algo no resiste el examen, el español tiene también no sostenerse en pie y caerse por su propio peso, esta última con sentido invertido.

Del lado del eufemismo corporal, la familia es amplia y muy viva. Hacer de vientre conserva el tono clínico. Hacer sus necesidades es la fórmula neutra que sirve para todo. Cambiarle el agua al canario es la versión festiva de España para orinar, con la que se ve muy bien cómo trabaja este tipo de expresiones: cuanto más rebuscada es la imagen, menos incomoda lo que nombra.

⏳ Cronología y Registro Histórico

El eufemismo de aguas mayores y menores
Origen documentado
Hacer aguas es el eufemismo antiguo por orinar, formado con el procedimiento universal de sustituir el verbo preciso por uno vacío y el nombre exacto por un sustantivo neutro, como en hacer de vientre. La pareja aguas mayores y aguas menores fija la familia y la delata como antigua, con su aire de clasificación escolástica. Los repertorios la recogen con ese sentido y eso es lo firme.
El cruce con el barco que hace agua
Explicación popular desmentida
Se da por hecho que el plural es la imagen náutica del barco anegado, pero la locución marinera es hacer agua, en singular. Dos comprobaciones lo cierran: nadie dice que un barco haga aguas mayores cuando la vía es grande, y leída con el valor real del plural, la frase afirma que el argumento del fiscal se orina. Las obras de referencia piden mantener la distinción.

Cómo cambia según el país

La misma expresión no significa lo mismo en todas partes. Estas son las diferencias regionales que conviene conocer antes de usarla fuera de casa.

Argentina

Orinar, dicho con eufemismo. No es sinónimo de hacer agua, que es lo que hace el barco con una vía abierta o el plan que empieza a fallar.

Chile

Orinar, dicho con eufemismo. No es sinónimo de hacer agua, que es lo que hace el barco con una vía abierta o el plan que empieza a fallar.

Colombia

Orinar, dicho con eufemismo. No es sinónimo de hacer agua, que es lo que hace el barco con una vía abierta o el plan que empieza a fallar.

España

Orinar

Eufemismo hoy algo anticuado o humorístico

«Paró en el arcén a hacer aguas.»

México

Orinar; también, por confusión extendida, fallar algo

El uso por hacer agua está muy difundido en prensa

«Se bajó del camión para hacer aguas.»

Perú

Orinar, dicho con eufemismo. No es sinónimo de hacer agua, que es lo que hace el barco con una vía abierta o el plan que empieza a fallar.

Venezuela

Orinar, dicho con eufemismo. No es sinónimo de hacer agua, que es lo que hace el barco con una vía abierta o el plan que empieza a fallar.

Ejemplos de uso

  • «El crío nos avisó de que tenía que hacer aguas justo cuando entrábamos en la autopista.»
  • «Se levantó en mitad del examen para hacer aguas y el profesor casi no le deja volver a entrar.»
  • «En la romería no hay más baños que los pinos, así que la gente hace aguas donde buenamente puede.»

Cómo se dice en otros idiomas

EN

to relieve oneself

Literalmente: aliviarse

Preguntas frecuentes

¿Qué significa «hacer aguas»?

Orinar, dicho con eufemismo. Es la misma familia de hacer aguas menores, que es orinar, y hacer aguas mayores, que es defecar. Hoy suena anticuado o humorístico y en España se ha visto desplazado por ir al baño.

¿Es correcto decir que un plan «hace aguas»?

No es lo recomendado. Para un plan que falla, la forma fijada es hacer agua, en singular, la del barco con una vía abierta. El plural pertenece al eufemismo de orinar, así que decirlo con ese sentido es un cruce de dos expresiones distintas.

¿Por qué se confunden «hacer agua» y «hacer aguas»?

Porque la palabra aguas arrastra al hablante hacia la imagen náutica del barco anegado, que sí existe. Pero la locución marinera está fijada en singular, y el plural quedó reservado al eufemismo corporal, con sus aguas mayores y menores.

¿De dónde viene «hacer aguas»?

De un procedimiento habitual del pudor: nombrar la función corporal con un verbo vacío y un sustantivo genérico, como en hacer de vientre. No consta fecha ni autor, y el par aguas mayores y menores delata que la clasificación es antigua.

Por qué puedes fiarte de esta ficha

Cada explicación lleva declarado su nivel de certeza. Cuando el origen está documentado, se cita la fuente; cuando solo hay hipótesis, se dice; y cuando la historia que circula por internet es falsa, se desmonta. Así trabajamos. ¿Ves algo que no encaja? Cuéntanoslo.

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