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De bien nacidos es ser agradecidos

Respuesta rápida
«De bien nacidos es ser agradecidos» significa Agradecer lo recibido es señal de buena educación y de buena crianza, y el desagradecido se retrata a sí mismo más de lo que cree.
  • Origen histórico: Bien nacido significa en el castellano clásico de buena familia y de buena crianza, no simplemente nacido con suerte. El refrán vincula la gratitud a la educación recibida, idea muy propia de una sociedad…
  • Variantes frecuentes: Es de bien nacidos ser agradecidos · De bien nacido es ser agradecido
  • En otros idiomas: «Gratitude is the sign of noble souls» (EN)

Agradecer lo recibido es señal de buena educación y de buena crianza, y el desagradecido se retrata a sí mismo más de lo que cree.

Dar las gracias dice de dónde vienes. En eso consiste el refrán: agradecer lo recibido se presenta como prueba de buena crianza, y el desagradecido, al no hacerlo, informa sobre sí mismo mucho más de lo que cree estar informando.

Qué significa exactamente

La sentencia no valora el agradecimiento por sus efectos, sino como señal. No dice que agradecer sea útil ni que convenga, dice que quien lo hace demuestra algo sobre su origen y su educación. Es un refrán de diagnóstico social, y ahí está la diferencia con otras fórmulas sobre la gratitud, que se limitan a recomendarla.

Buena parte de su fortuna se explica por el oído. Nacidos y agradecidos riman en consonante y comparten terminación y ritmo, de modo que la frase se sostiene sola en la memoria sin que nadie tenga que esforzarse en retenerla. El refranero funciona siempre así: entre dos maneras de decir lo mismo, sobrevive la que suena mejor. Y aquí la rima hace algo más que facilitar el recuerdo, porque empareja fonéticamente las dos palabras clave y sugiere que nacer bien y agradecer pertenecen a la misma familia, que es justamente lo que el refrán quiere que pensemos.

Se usa en las dos direcciones posibles. Puede decirlo quien agradece, para explicar por qué lo hace, aunque en ese empleo suene algo pomposo. Y puede decirlo un tercero como reproche, casi siempre a espaldas del interesado, que es donde el refrán resulta más afilado: señalar que alguien no ha dado las gracias equivale, en el marco del refrán, a decir algo bastante feo sobre su familia.

La clave está en la expresión bien nacido. En el castellano clásico no significa nacido con suerte, sino nacido en buena familia, de padres conocidos y honrados, con la crianza que eso llevaba aparejado. El insulto que sigue vivo, malnacido, conserva intacta la vieja carga: no se lo llamamos a quien tuvo mala suerte al nacer, sino a quien consideramos ruin, y esa continuidad demuestra hasta qué punto la lengua ligó el carácter al origen.

Lo interesante es lo que ha ocurrido después con esa palabra. Hoy la mayoría de los hablantes entiende bien nacido como buena persona, sin más, y no percibe la referencia a la cuna. El refrán ha sufrido un blanqueo semántico que le ha permitido sobrevivir: significa ahora que la gratitud es propia de la gente decente, y así dicho no molesta a nadie. Al leer el original con la mentalidad de origen aparece otra cosa, y merece la pena mirarla de frente.

De dónde viene

No hay episodio de origen ni primera documentación establecida. Los refraneros lo recogen como parte del acervo, sin adjudicarle procedencia, y el catálogo de este sitio no le atribuye una obra concreta porque no la tiene.

Lo que sí puede leerse es el molde con que está hecho. De bien nacidos es ser agradecidos responde a un esquema muy productivo en castellano, el de de tales es tal cosa, del que salen de sabios es rectificar o de humanos es errar. Son fórmulas que atribuyen una conducta a una clase de personas, y todas comparten el mismo aire sentencioso, de definición moral. Que exista el molde significa que la frase pudo acuñarse en cualquier momento en que la lengua tuviera esa herramienta a mano, es decir, desde muy antiguo.

El contenido apunta a una sociedad concreta y conviene describirla sin adornos. En la España de los siglos XVI y XVII la posición de cada cual venía dada por el nacimiento, y la hidalguía se pleiteaba y se acreditaba con documentos; existían las ejecutorias de hidalguía y los expedientes de limpieza de sangre, papeles que decidían a qué oficios y a qué honores podía aspirar una familia. En ese mundo se daba por supuesto que la virtud se heredaba con el apellido, idea que el propio refranero repite en de casta le viene al galgo. Los modales funcionaban como prueba pública de todo eso: la manera de saludar, de comer o de agradecer se leía como certificado de origen.

La otra pieza es el peso que la moral de la época daba a la ingratitud. En la literatura del Siglo de Oro el desagradecido aparece una y otra vez como figura despreciable, casi como un monstruo moral, y el refranero le dedica la sentencia más dura de todo el repertorio, cría cuervos y te sacarán los ojos. Este refrán es la cara amable de esa misma preocupación: si el ingrato se retrata, el agradecido también.

Hasta qué punto está probado

La certeza es probable y se apoya en indicios de vocabulario, no en documentos. El sentido estamental de bien nacido está bien recogido en los diccionarios históricos y sitúa la mentalidad del refrán en el castellano clásico, lo que hace razonable pensar que la fórmula es antigua.

Ahora bien, ese tipo de datación tiene un límite que conviene conocer. Una expresión puede conservar vocabulario arcaico y ser posterior, porque el refranero imita su propio estilo: se pueden acuñar refranes con aire antiguo en cualquier época, y de hecho se hace. El vocabulario orienta, no demuestra, y sin una primera documentación fechada no se puede afirmar más.

Tampoco ayuda que los repertorios lo traigan sin comentario. Un refrán aparece en una colección moderna porque se usa, no porque alguien haya rastreado su historia, y esa clase de registro no fecha nada. Es una distinción que conviene tener presente al consultar cualquier refranero, incluidos los buenos: recoger no es documentar, y la diferencia entre las dos cosas es justamente la que separa a este sitio de las páginas que se inventan los orígenes.

Lo que puede descartarse es lo de siempre: no hay anécdota fundacional, ni personaje, ni pasaje célebre del que proceda. Quien encuentre por ahí una historia que lo explique todo hará bien en pedirle la fuente.

Cómo se usa hoy

Sigue vivo, con un registro neutro que tira a solemne. Aparece en discursos de agradecimiento, en la recogida de premios, en prólogos y dedicatorias, en los correos con que alguien cierra una etapa y da las gracias a quienes le ayudaron. En todos esos contextos funciona bien, porque el tono sentencioso encaja con la ocasión.

El otro gran escenario es doméstico. Es una de las frases con que los padres y los abuelos enseñan a los niños a dar las gracias, y ahí su carga estamental ha desaparecido por completo: lo que se transmite es una norma de convivencia, no un discurso sobre linajes. Los refranes sobreviven así, cambiando de significado sin cambiar de palabras.

Hay un empleo que aprovecha a fondo la palabra nacidos y que merece señalarse. Cuando se dice de alguien que ha prosperado y ya no saluda a los de antes, el refrán juega con sus dos capas a la vez: le reprocha la ingratitud y de paso le recuerda el origen que finge no tener. Ahí la frase recupera, sin que el hablante se lo proponga, todo el filo estamental que en los demás usos ha ido perdiendo. Es probablemente el único contexto en el que sigue diciendo hoy lo mismo que decía hace cuatro siglos.

Como reproche conserva bastante filo. Dicho de alguien que se marchó sin despedirse, que no reconoció una ayuda o que se atribuyó un mérito ajeno, resulta más hiriente que un insulto directo, precisamente porque no insulta: sugiere. Es un uso muy frecuente y explica que el refrán no se haya quedado en el estante.

Se emplea en todo el ámbito hispanohablante, con frecuencia en singular, de bien nacido es ser agradecido, forma muy extendida en América y también habitual en España. El sentido es el mismo y ninguna de las dos versiones suena forzada al otro lado del Atlántico.

Expresiones parecidas

A caballo regalado no le mires el diente es su compañero inseparable y se dicen en las mismas escenas: uno prohíbe criticar el regalo y el otro exige agradecerlo. Cría cuervos y te sacarán los ojos es el reverso tenebroso, contado desde el que dio y salió escaldado. Favor con favor se paga traslada la gratitud del terreno de los modales al de la reciprocidad práctica, que es una exigencia distinta y bastante más concreta.

Y merece una última comparación de casta le viene al galgo, porque comparte con este la premisa de fondo: que el comportamiento se hereda. Puestos juntos se ve con claridad la visión del mundo que hay debajo, la de una sociedad convencida de que la sangre explica la conducta. Hoy repetimos las dos frases sin suscribir esa idea, y probablemente por eso siguen en uso.

Cómo cambia según el país

La misma expresión no significa lo mismo en todas partes. Estas son las diferencias regionales que conviene conocer antes de usarla fuera de casa.

Argentina

Agradecer es cosa de gente bien criada.

Mismo sentido, sin diferencias apreciables.

«Mandale un mensaje agradeciéndole, que de bien nacidos es ser agradecidos.»

Chile

El agradecido se nota en la crianza.

Mismo sentido, sin diferencias apreciables.

«Agradécele al menos, que de bien nacidos es ser agradecidos.»

Colombia

El que agradece se muestra bien criado.

Mismo sentido, sin diferencias apreciables.

«Llámela y agradézcale, mijo, que es de bien nacidos ser agradecidos.»

Ecuador

Agradecer lo recibido es señal de buena educación y de buena crianza, y el desagradecido se retrata a sí mismo más de lo que cree.

España

El agradecimiento revela la crianza

Se dice tanto al dar las gracias como al reprochar que no se den

«Escribió a todos los que le ayudaron: de bien nacidos es ser agradecidos.»

México

Agradecer lo recibido demuestra buena crianza.

Mismo sentido; se oye mucho con el orden «es de bien nacidos ser agradecidos».

«Dale las gracias a tu tía, que es de bien nacidos ser agradecidos.»

Perú

La gratitud revela cómo lo criaron a uno.

Mismo sentido, sin diferencias apreciables.

«Agradécele siquiera, pues; es de bien nacidos ser agradecidos.»

Uruguay

Agradecer lo recibido es señal de buena educación y de buena crianza, y el desagradecido se retrata a sí mismo más de lo que cree.

Venezuela

Dar las gracias es señal de buena educación.

Mismo sentido, sin diferencias apreciables.

«Por lo menos dale las gracias, vale, que es de bien nacidos ser agradecidos.»

Ejemplos de uso

  • «Que no se te olvide llamar a tu tía para darle las gracias, que de bien nacidos es ser agradecidos.»
  • «La chica de prácticas se despidió uno por uno de todo el almacén: es de bien nacidos ser agradecidos.»
  • «El equipo salió a aplaudir a los que los siguieron hasta el último partido; de bien nacidos es ser agradecidos.»

Cómo se dice en otros idiomas

EN

Gratitude is the sign of noble souls

Literalmente: la gratitud es la señal de las almas nobles

Preguntas frecuentes

¿Qué significa de bien nacidos es ser agradecidos?

Que agradecer lo recibido es señal de buena crianza, y que quien no lo hace se retrata a sí mismo más de lo que cree.

¿Qué quiere decir bien nacido?

En el castellano clásico, nacido en buena familia y con buena educación, no nacido con suerte. El insulto malnacido conserva esa misma carga antigua.

¿De dónde viene de bien nacidos es ser agradecidos?

Del refranero castellano, sin episodio ni primera documentación establecida. El vocabulario apunta a una sociedad estamental donde los modales acreditaban el origen, pero es un indicio, no una prueba.

¿Se dice de bien nacidos o de bien nacido?

Las dos formas se usan y significan lo mismo. El singular, de bien nacido es ser agradecido, está muy extendido en América y también se oye en España.

Por qué puedes fiarte de esta ficha

Cada explicación lleva declarado su nivel de certeza. Cuando el origen está documentado, se cita la fuente; cuando solo hay hipótesis, se dice; y cuando la historia que circula por internet es falsa, se desmonta. Así trabajamos. ¿Ves algo que no encaja? Cuéntanoslo.

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