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Dar una de cal y otra de arena

Respuesta rápida
«Dar una de cal y otra de arena» significa Alternar lo bueno con lo malo o el elogio con el reproche, de manera que ninguna de las dos cosas llegue a imponerse del todo.
  • Origen histórico: Viene de la albañilería: el mortero se preparaba mezclando por paladas cal y arena en la proporción adecuada, alternando una y otra. De esa faena sale la idea de alternancia. Conviene notar que en la obra las…
  • Variantes frecuentes: Una de cal y otra de arena
  • En otros idiomas: «to blow hot and cold» (EN)

Alternar lo bueno con lo malo o el elogio con el reproche, de manera que ninguna de las dos cosas llegue a imponerse del todo.

Dar una de cal y otra de arena es alternar lo bueno con lo malo de manera que ninguna de las dos cosas acabe imponiéndose. Se dice de equipos que ganan y pierden sin criterio, de jefes que elogian y reprenden y de gobiernos que anuncian y desmienten. Procede, con toda probabilidad, del oficio de albañil.

Qué significa exactamente

Lo que la expresión describe es una sucesión, no una mezcla. Primero una cosa y después la otra, y así alternativamente. Esa distinción parece menor y no lo es: quien mezcla aciertos y errores en un mismo acto no da una de cal y otra de arena, simplemente hace las cosas a medias. Aquí hay ritmo, hay turno.

El resultado buscado, o al menos el obtenido, es la ambigüedad. Al que alterna no se le puede juzgar, porque nunca ha sido del todo una cosa ni del todo la otra. Cualquiera que quiera criticarlo se encontrará con la mitad buena, y cualquiera que quiera defenderlo, con la mitad mala. Esa imposibilidad de veredicto es el núcleo de la expresión.

Se usa de dos maneras que conviene separar. La primera es descriptiva y habla de irregularidad involuntaria: el equipo dio una de cal y otra de arena, con un primer tiempo excelente y un segundo tiempo penoso. Aquí no se acusa a nadie de estrategia, se constata un rendimiento desigual.

La segunda es estratégica y bastante más interesante. Describe a quien alterna deliberadamente para mantener a otro en vilo: el jefe que reparte elogios y reprimendas sin patrón visible, el negociador que concede y retira, el gobierno que anuncia una ayuda el lunes y un recorte el jueves. En este uso hay reproche, y a menudo acusación de manipulación.

Merece la pena notar algo que casi nadie observa: la expresión no dice cuál de las dos es la buena. Nadie sostiene que la cal represente lo positivo y la arena lo negativo, ni al revés. Los dos materiales funcionan como puros marcadores de alternancia, y esa indeterminación es precisamente lo que permite usarla sin comprometerse.

Las vecinas cubren terrenos distintos. Estar entre dos aguas describe la indefinición sostenida, sin alternancia: quien está entre dos aguas no hace ni una cosa ni otra. Nadar y guardar la ropa es cubrirse las espaldas mientras se arriesga poco. Y jugar a dos bandas implica dos interlocutores distintos a los que se trata de forma diferente, cosa que la nuestra no exige.

La forma más frecuente hoy es la abreviada, sin verbo: una de cal y otra de arena. Funciona como aposición o como frase completa, y en titulares es prácticamente la única que se ve.

De dónde viene

De la albañilería tradicional, y en concreto de la preparación del mortero. El mortero de cal se obtiene mezclando cal apagada con arena en una proporción determinada, y la operación se hacía a pie de obra, echando paladas de una y de otra sobre el suelo o en la artesa, alternando para que la mezcla resultara homogénea. De ese vaivén sale la imagen.

El oficio tiene detrás una tradición técnica larga y bien documentada. Las proporciones de cal y arena están fijadas desde la Antigüedad, y el tratado de arquitectura de Vitruvio ya recoge cuánta arena corresponde a cada parte de cal según el tipo de arena que se emplee. No es un saber de andar por casa: es la base de la construcción europea hasta la llegada del cemento portland.

Aquí conviene detenerse en la mejor observación que admite esta ficha. En la obra, la cal y la arena son las dos necesarias, y ninguna es la mala. Sin arena, el mortero de cal se agrieta al fraguar por retracción; sin cal no hay ligante y no hay mortero. El albañil no alterna un material bueno con uno malo: alterna dos componentes imprescindibles de una misma cosa.

El sentido figurado, por tanto, introduce un juicio moral que la técnica no contiene. Al pasar del tajo al habla, la alternancia neutra del oficio se convirtió en alternancia entre lo positivo y lo negativo. Es un ejemplo limpio de cómo las metáforas de oficio se deforman al salir del oficio: lo que se conserva es el gesto, no su lógica.

Otras explicaciones circulan y todas apuntan al mismo gremio. Algunas hablan de las capas alternas de un muro; otras, del encalado sobre el revoco. Ninguna aporta documentación, pero tampoco cambian el fondo, porque todas sitúan la expresión en la construcción y en el mismo tipo de alternancia manual.

Lo que sí conviene descartar es una confusión que aparece de vez en cuando: la que relaciona la expresión con la cal viva empleada en enterramientos. Ahí la cal se usaba por sus propiedades cáusticas y desinfectantes, no tiene nada que ver con la arena y no hay alternancia de ninguna clase. Son dos usos distintos de la misma palabra, y mezclarlos no explica nada.

Hasta qué punto está probado

Lo verificable es el contexto técnico, y es sólido. La composición del mortero, la práctica de dosificar por paladas y la antigüedad del oficio están documentadas con detalle en la literatura sobre construcción tradicional. Que la escena existió no lo discute nadie.

Lo que se clasifica como probable es que la locución proceda de esa escena. Es la explicación que dan los repertorios españoles, es coherente con el sentido y no compite con ninguna alternativa fuera del mismo gremio. Pero se trata de una hipótesis razonable, no de un hecho probado.

Lo que no consta es la partida de nacimiento. No hay una primera documentación fechada de la expresión ni un texto que la fije, y la época que se le atribuye es una estimación basada en el tipo de lengua y en el momento en que empieza a aparecer recogida.

Y hay una precisión que ya se ha adelantado y que conviene repetir aquí, porque es donde suele torcerse la explicación popular: la alternancia del albañil no opone lo bueno a lo malo. Si alguien cuenta que la cal era el material noble y la arena el relleno barato, y que de ahí sale el juicio moral, está reconstruyendo hacia atrás desde el significado actual. No hay nada que respalde esa lectura.

Cómo se usa hoy

El registro es coloquial y la frecuencia, muy alta, sobre todo en España. Es de las expresiones que la crónica deportiva emplea semana tras semana para resumir un partido irregular, y que la crónica política reserva para las gestiones que no acaban de definirse.

Casi siempre se usa en tercera persona y con matiz crítico. Aunque en teoría es neutra, en la práctica quien la dice está señalando una falta de criterio o una estrategia poco limpia. No es un elogio a la moderación ni al equilibrio: para eso el español tiene otras fórmulas.

Aparece con especial frecuencia en los balances: resúmenes de temporada, análisis de un primer año de gobierno, valoraciones de una gestión. Su utilidad en ese contexto es evidente, porque permite emitir un juicio sin tener que decidirse, que es exactamente lo mismo que se le reprocha al aludido.

Se usa igual en España, México, Argentina, Colombia y Perú, sin diferencias de sentido apreciables. La imagen del mortero es común a toda la construcción tradicional hispánica, así que no ha tenido motivos para especializarse por países.

Sobre la forma, la versión completa lleva el verbo dar y el orden está fijado: primero la cal, después la arena. Invertirlo, una de arena y otra de cal, se entiende pero suena mal, como ocurre con todos los binomios asentados. Y no admite plural ni cambio de artículo: siempre una y otra.

Expresiones parecidas

La política del palo y la zanahoria es la vecina más cercana para el uso estratégico. Describe con exactitud el mismo mecanismo, alternar castigo y recompensa para dirigir la conducta ajena, y lo hace de manera explícita, sin la ambigüedad de la nuestra. Es un calco moderno del inglés y suena bastante más técnica.

Estar entre dos aguas y nadar entre dos aguas describen la indefinición, que no es lo mismo que la alternancia. Quien está entre dos aguas se queda quieto en el medio; quien da una de cal y otra de arena se mueve de un lado al otro. La diferencia es de movimiento, y explica que la segunda resulte más irritante para quien la padece.

Nadar y guardar la ropa añade el cálculo del que se protege mientras aparenta arriesgar, y jugar a dos bandas exige dos partes distintas a las que se dice cosas diferentes. Ninguna de las dos coincide del todo con la nuestra, aunque en el uso corriente se confundan.

Del refranero clásico, soplar y sorber no puede ser a un tiempo se ocupa de la imposibilidad de hacer dos cosas opuestas a la vez, que es justamente lo que la alternancia resuelve: no se hacen a la vez, se hacen por turnos. Leídas juntas, la una explica por qué existe la otra.

En inglés, el equivalente funcional es to blow hot and cold, soplar caliente y frío, que viene de una fábula clásica y describe al que cambia de actitud sin criterio aparente. Comparte el reproche y sustituye el oficio por el aliento.

Cómo cambia según el país

La misma expresión no significa lo mismo en todas partes. Estas son las diferencias regionales que conviene conocer antes de usarla fuera de casa.

Argentina

Alternar lo bueno y lo malo, sin decantarse por ninguno.

Mismo sentido, sin diferencias apreciables; muy frecuente en la crónica deportiva.

«El equipo dio una de cal y otra de arena: ganó el primer tiempo y lo regaló en el segundo.»

Colombia

Combinar aciertos y errores, o elogio y reproche.

Mismo sentido; se oye más en prensa y análisis político que en la calle.

«El gobierno dio una de cal y otra de arena con ese paquete de medidas.»

España

Alternar aciertos y errores

Muy usado en crónicas deportivas y políticas

«El equipo dio una de cal y otra de arena.»

México

Que por fin llegue algo bueno en medio de una racha de cosas malas.

Cambia la forma y el foco: allí lo vivo es «una de cal por las que van de arena», que no describe la alternancia equilibrada, sino el alivio de que algo salga bien de vez en cuando.

«Ya me subieron el sueldo: una de cal por las que van de arena.»

Perú

Alternar lo positivo con lo negativo en una actuación.

Mismo sentido; de uso sobre todo periodístico.

«El ministro dio una de cal y otra de arena en la entrevista.»

Ejemplos de uso

  • «El jefe da una de cal y otra de arena: te felicita el lunes y te aprieta el martes.»
  • «La crítica del estreno fue tibia, una de cal y otra de arena para no enfadar a nadie.»
  • «En la cena familiar me dieron una de cal y otra de arena: mucho cariño y muchos reproches.»

Cómo se dice en otros idiomas

EN

to blow hot and cold

Literalmente: soplar caliente y frío

Preguntas frecuentes

¿Qué significa «dar una de cal y otra de arena»?

Significa alternar lo bueno con lo malo, de modo que ninguna de las dos cosas se imponga del todo. Sirve tanto para un rendimiento irregular como para quien alterna a propósito elogios y reproches.

¿De dónde viene «una de cal y otra de arena»?

Con toda probabilidad, de la albañilería: el mortero se preparaba echando paladas alternas de cal y de arena. Es la explicación que dan los repertorios, aunque no hay un texto que la certifique.

¿Cuál es la buena, la cal o la arena?

Ninguna. La expresión no asigna valores: los dos materiales funcionan solo como marcadores de alternancia. De hecho, en la obra ambos son imprescindibles, y el juicio moral lo añadió el uso figurado.

¿Es lo mismo que «estar entre dos aguas»?

No. Estar entre dos aguas es quedarse en el medio sin definirse. Dar una de cal y otra de arena implica movimiento: se pasa de un extremo al otro por turnos, y eso resulta bastante más desconcertante.

Por qué puedes fiarte de esta ficha

Cada explicación lleva declarado su nivel de certeza. Cuando el origen está documentado, se cita la fuente; cuando solo hay hipótesis, se dice; y cuando la historia que circula por internet es falsa, se desmonta. Así trabajamos. ¿Ves algo que no encaja? Cuéntanoslo.

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