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Dichosymás

Cerrar filas

Unirse un grupo sin fisuras para defender a uno de los suyos o resistir un ataque exterior, dejando las discrepancias internas para después.

Cuando un grupo cierra filas, se une sin fisuras para defender a uno de los suyos o para resistir un ataque de fuera. Las discrepancias internas no desaparecen: se aplazan. Eso es lo que separa esta expresión de las que hablan de acuerdo o de concordia, porque aquí no hace falta ninguno de los dos.

Qué significa exactamente

Lo que la locución describe es una unidad táctica, no una unidad de fondo. Un partido puede cerrar filas en torno a un dirigente al que la mitad de sus cuadros detesta, y la expresión sigue siendo exacta. Precisamente por eso se emplea tanto: nombra el gesto de tapar las grietas sin afirmar que las grietas no existan.

Hacen falta dos condiciones. La primera es un sujeto colectivo: un partido, una familia, una plantilla, un gremio, un equipo. Una persona sola no cierra filas. La segunda es una amenaza exterior, real o percibida. Sin adversario a la vista, la expresión no encaja; lo que se hace entonces es otra cosa, como remar en la misma dirección o hacer piña.

Las construcciones habituales son cerrar filas en torno a alguien, cerrar filas con alguien y cerrar filas detrás de alguien. Las tres son correctas y se reparten el terreno por preferencia regional más que por matiz. Lo que no lleva es artículo: se cierran filas, no las filas.

Hay un uso que conviene mirar de frente, porque la expresión se ha vuelto un eufemismo cómodo. En la crónica política, decir que un partido ha cerrado filas alrededor de un cargo investigado suele significar que ha dejado de criticar lo que criticaba y que ha decidido no hacer preguntas. La locución permite contar eso sin nombrarlo. No es que la expresión mienta; es que su neutralidad aparente resulta muy útil para no acusar a nadie de encubrir. Quien escribe hará bien en saber lo que está diciendo cuando la usa.

De sus vecinas se separa por cosas bastante concretas. Hacer piña es más informal y no exige adversario: un grupo hace piña por afecto. Arrimar el hombro habla de colaborar en una tarea, no de defender a nadie. Dar la cara por alguien es individual y expone al que la da. Hacer frente común es la variante formal y suele implicar que antes había desacuerdo entre los que ahora se alían.

Su contraria, romper filas, funciona en dos planos. En el literal es la orden de deshacer la formación, y no tiene nada de negativo. En el figurado significa apartarse de la línea del grupo, y ahí sí lleva carga: quien rompe filas se descuelga.

De dónde viene

El origen está en la instrucción de infantería, y es de los que se entienden con solo verlos una vez.

Cerrar filas es estrechar la formación hasta que no quede hueco entre un soldado y el siguiente. En la guerra de la línea y del cuadro, la que se combatió en Europa desde el siglo XVII hasta bien entrado el XIX, la densidad de la formación lo era todo. Una línea apretada de picas primero, y de bayonetas después, era un muro que la caballería no podía atravesar, porque los caballos no cargan contra una masa compacta. Una línea con huecos, en cambio, se rompía y a partir de ahí la infantería quedaba a merced de los jinetes.

Hay una segunda escena, más dura y probablemente más determinante para el valor figurado. Cuando en el combate caían hombres, la formación quedaba agujereada, y la orden consistía en que los de al lado ocuparan el hueco del caído. Cerrar filas era, literalmente, taparse los muertos: seguir presentando un frente continuo pese a las bajas. Esa imagen contiene ya todo lo que hoy significa la expresión, incluida su parte incómoda, porque quien cierra filas está tapando algo.

La voz de mando existió con esa forma en el vocabulario de la instrucción, junto a rompan filas, media vuelta o firmes, y por ahí pasó al habla general. El salto metafórico no requiere ningún episodio: cualquiera que hubiera hecho el servicio militar, es decir, casi toda la población masculina durante generaciones, sabía perfectamente qué era cerrar filas.

Lo mismo ocurrió en otras lenguas con el mismo material. El inglés dice to close ranks y el francés serrer les rangs, y ambas tienen el uso figurado con idéntico sentido político. Coincidencia previsible: los ejércitos europeos se instruían con manuales que se copiaban unos a otros.

Hasta qué punto está probado

El origen militar no ofrece ninguna duda, porque no hay que reconstruirlo: es el sentido literal de la expresión y sigue vivo en el vocabulario de instrucción. Ahí no hay hipótesis que discutir.

Lo que no está documentado es el paso al uso figurado en castellano. No existe un primer testimonio identificado ni una fecha que pueda darse sin inventarla. El siglo XIX que consigna esta ficha es una estimación razonable, apoyada en que es la época en que la formación cerrada seguía siendo doctrina militar viva y en que el vocabulario de cuartel estaba en boca de todo el mundo. La explosión del uso político es posterior, ya del siglo XX.

Queda una pregunta abierta que no conviene despachar: si el uso figurado español es propio o si llegó por influencia del inglés. To close ranks es una fórmula frecuentísima en el periodismo político anglosajón, y buena parte de la prensa internacional que se lee en español se ha traducido durante décadas del inglés. La coincidencia total de sentido entre las dos lenguas admite dos lecturas, la del calco y la del paralelismo, y no hay manera limpia de decidir entre ellas. Yo me inclino por el paralelismo, porque la imagen es tan transparente que no necesita importarse de ninguna parte, pero es una inclinación y no un argumento cerrado.

Lo que sí puede afirmarse es que en castellano la expresión no ha necesitado nunca explicación. Eso ya dice algo: las locuciones opacas suelen delatar el préstamo, y las transparentes suelen nacer en casa.

Cómo se usa hoy

Es de registro neutro y funciona en todo el ámbito hispanohablante sin diferencias apreciables de significado. Su hábitat natural es la crónica política, donde se ha usado tanto que roza el tópico.

Precisamente por esa saturación conviene medirla al escribir. En un texto sobre partidos, cerrar filas aparece en cuanto uno se descuida, y compite con arropar, hacer frente común y salir en defensa de. Alternarlas es cuestión de oficio.

El tono es descriptivo, no valorativo, aunque el contexto casi siempre lo carga. Cerrar filas ante una campaña injusta suena admirable; cerrar filas ante una imputación suena a otra cosa. La expresión no toma partido, y esa es la razón de que sirva para las dos.

Fuera de la política tiene un uso más doméstico y bastante agradecido. Una familia cierra filas cuando alguien de fuera ataca a uno de sus miembros, y ahí la expresión conserva su valor primero, el de la protección instintiva. En el ámbito laboral, una plantilla cierra filas ante un despido, y de nuevo el sentido es limpio.

Sobre la forma, va sin artículo y sin preposición cuando aparece sola, y admite el complemento con en torno a, con o detrás de. No debe confundirse con cerrar el paso ni con cerrar el círculo, que son otras expresiones.

Expresiones parecidas

Su contraria directa es romper filas, que en el uso figurado nombra la deserción de quien se descuelga de la línea común. Entre las dos se mueve casi toda la fraseología de la disciplina de grupo.

Para la unión sin adversario están hacer piña, más afectiva e informal, y ir a una, que insiste en la coordinación. Hacer frente común es la versión de registro alto y sugiere una alianza entre partes que no siempre estuvieron de acuerdo.

Para la defensa de una persona concreta, dar la cara por alguien y poner la mano en el fuego por alguien son las más próximas, y ambas tienen algo que cerrar filas no tiene: el riesgo personal de quien la da. Cerrar filas se hace en grupo y protege también al que lo hace.

Del mismo campo militar quedan estar en la brecha, estar al pie del cañón y hacer frente, que muestran hasta qué punto la vida civil española sigue hablando con el vocabulario de los cuarteles mucho después de haber dejado de pisarlos.

Y en el reverso, para lo que ocurre cuando nadie cierra filas, están dejar tirado a alguien y soltar la mano. Que existan tantas maneras de nombrar las dos conductas indica hasta qué punto la lealtad del grupo ante una amenaza es un asunto sobre el que las lenguas necesitan hablar a menudo.

Dónde se dice y con qué sentido

La expresión se usa con el mismo sentido en todos estos países. Cuando hemos encontrado algún matiz propio, queda anotado.

Argentina

Unirse un grupo sin fisuras para defender a uno de los suyos o resistir un ataque exterior, dejando las discrepancias internas para después.

Chile

Unirse un grupo sin fisuras para defender a uno de los suyos o resistir un ataque exterior, dejando las discrepancias internas para después.

Colombia

Unirse un grupo sin fisuras para defender a uno de los suyos o resistir un ataque exterior, dejando las discrepancias internas para después.

España

Mostrar unidad ante una amenaza externa

Uso casi obligado en la crónica política

«El partido cerró filas en torno a su líder tras la imputación.»

México

Unirse un grupo sin fisuras para defender a uno de los suyos o resistir un ataque exterior, dejando las discrepancias internas para después.

Perú

Unirse un grupo sin fisuras para defender a uno de los suyos o resistir un ataque exterior, dejando las discrepancias internas para después.

Uruguay

Unirse un grupo sin fisuras para defender a uno de los suyos o resistir un ataque exterior, dejando las discrepancias internas para después.

Venezuela

Unirse un grupo sin fisuras para defender a uno de los suyos o resistir un ataque exterior, dejando las discrepancias internas para después.

Cómo se dice en otros idiomas

EN

to close ranks

Literalmente: cerrar filas

Preguntas frecuentes

¿Qué significa «cerrar filas»?

Que un grupo se une sin fisuras para defender a uno de los suyos o resistir un ataque exterior, dejando las discrepancias internas para después.

¿De dónde viene «cerrar filas»?

De la instrucción de infantería: cerrar filas es estrechar la formación hasta que no queden huecos entre soldados, porque al recibir una carga la línea apretada aguanta y la desordenada se rompe. El traslado a la política es directo.

¿Qué es cerrar filas en el ejército?

Una orden de instrucción de infantería: estrechar la formación hasta eliminar los huecos entre soldados, de modo que el enemigo no encuentre por dónde entrar. De ahí sale el sentido figurado de mostrar unidad.

¿Cómo se usa «cerrar filas»?

Es fórmula casi obligada en la crónica política: «el partido cerró filas en torno a su líder tras la imputación». Se dice cerrar filas en torno a alguien o con alguien.

Fuentes consultadas

  1. DLE (RAE-ASALE)

Por qué puedes fiarte de esta ficha

Cada explicación lleva declarado su nivel de certeza. Cuando el origen está documentado, se cita la fuente; cuando solo hay hipótesis, se dice; y cuando la historia que circula por internet es falsa, se desmonta. Así trabajamos. ¿Ves algo que no encaja? Cuéntanoslo.

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