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Cada uno habla de la feria según le va en ella

Respuesta rápida
«Cada uno habla de la feria según le va en ella» significa Cada persona juzga una situación según lo que ella misma ha sacado de allí, de modo que el mismo hecho recibe versiones opuestas sin que nadie mienta.
  • Origen histórico: Nace de las ferias de ganado y mercancías, que en la Castilla antigua eran el gran acontecimiento económico del año: quien vendía bien volvía encantado y quien se dejaba la bolsa maldecía de todo. Los…
  • Variantes frecuentes: Cada cual habla de la feria como le va en ella · Cada uno cuenta la feria según le va en ella
  • En otros idiomas: «Every man speaks of the fair as he finds it» (EN)

Cada persona juzga una situación según lo que ella misma ha sacado de allí, de modo que el mismo hecho recibe versiones opuestas sin que nadie mienta.

Cada cual juzga lo ocurrido según lo que él mismo sacó de allí, de modo que un mismo hecho recibe versiones opuestas sin que nadie esté mintiendo. El refrán viene de las ferias castellanas, donde el que vendía bien volvía encantado y el que se dejaba la bolsa maldecía de todo, y se usa al comparar valoraciones contradictorias.

Qué significa exactamente

El refrán describe un fenómeno concreto: el interés propio no falsea los hechos, los ilumina de manera distinta. Los dos feriantes estuvieron en la misma feria, vieron los mismos puestos y pagaron los mismos precios. Sus relatos, sin embargo, no coinciden en nada, y los dos son sinceros.

Esa es la clave que suele perderse cuando se cita mal. No acusa a nadie de mentir. Acusa, si acaso, de no darse cuenta de hasta qué punto la propia experiencia condiciona el juicio. Por eso funciona tan bien como argumento conciliador: permite explicar una discrepancia sin llamar embustero a nadie, lo que en una discusión vale mucho.

Se aplica a cualquier situación de la que salgan versiones enfrentadas: una empresa según el que cobra y el que paga, una legislatura según el que ganó y el que perdió, un viaje según el que durmió bien y el que no pegó ojo. Cuanto más dinero o más orgullo haya de por medio, mejor funciona.

Conviene distinguirlo de «nunca llueve a gusto de todos», que constata la imposibilidad de contentar a todo el mundo y mira hacia el que decide. Este mira hacia el que opina. Y tampoco es «cada loco con su tema», que habla de manías personales y no de intereses.

De dónde viene

De las ferias, y en su sentido más literal. En la Castilla antigua, la feria no era un mercado semanal: era el gran acontecimiento económico del año, unos días en los que se concentraban las ventas de ganado, las compras de grano, los tratos de paño y los préstamos. Las ferias castellanas movían en poco tiempo el negocio de una temporada entera, y la de Medina del Campo llegó a ser una plaza de referencia en toda Europa.

Quien acudía se jugaba mucho en esas jornadas. El que colocaba las mulas a buen precio volvía diciendo que la feria había estado espléndida; el que no vendió, o el que fue engañado en el trato, contaba que aquello era un desastre y que ya no se podía ir. El refrán recoge esa doble crónica, que cualquier vecino del pueblo había oído las dos veces la misma noche.

Correas lo registra en su Vocabulario de refranes y frases proverbiales (1627), con la forma que dice como le va en ella, muy próxima a la actual. La documentación es firme: hay refrán registrado desde el Siglo de Oro y hay una realidad económica bien conocida que lo explica. No hace falta suponer nada más, y no hay episodio ni personaje al que atribuirlo.

La imagen, además, ha resistido bien el paso del tiempo. Aunque las ferias de ganado hayan quedado reducidas a unas cuantas citas locales, la palabra sigue evocando un lugar donde unos ganan y otros pierden, que es todo lo que el refrán necesita.

Cómo se usa hoy

El registro es neutro y aguanta en cualquier contexto, también el escrito. Se lee con frecuencia en prensa y en análisis político, porque describe con exactitud lo que ocurre cuando dos partes valoran el mismo acuerdo, el mismo resultado electoral o la misma temporada.

En conversación se usa como cierre matizador, casi siempre por parte de un tercero. Dos personas discuten sobre si aquello salió bien o mal, y alguien lo suelta para desactivar el enfrentamiento sin dar la razón a ninguna. Ese uso arbitral es el más característico, y explica que se pronuncie despacio y con cierto aire de conclusión.

También se emplea en sentido crítico, para avisar de que el testimonio de alguien está teñido por su interés: quien lo dice está pidiendo que se escuche esa versión con cautela. Ahí el tono se vuelve más seco, y el refrán deja de ser conciliador para convertirse en advertencia.

Su longitud es lo único que juega en contra. Es de los refranes largos, y en el habla rápida se abrevia o se deja a medias, dando por hecho que el interlocutor completa. Se entiende en toda el área hispanohablante, ya que la feria es una institución compartida, aunque su circulación corriente se documenta en España.

Expresiones parecidas

«Cada uno sabe dónde le aprieta el zapato» es el vecino más cercano y aun así dice otra cosa: allí lo intransferible es el sufrimiento propio, aquí lo intransferible es el juicio. Uno pide que no opinemos sobre el dolor ajeno; el otro explica por qué las opiniones no coinciden.

«Nunca llueve a gusto de todos» comparte la constatación de que no hay acuerdo posible, pero se coloca del lado de quien tiene que decidir y sabe que va a descontentar a alguien. «Cada loco con su tema» se aleja bastante: describe obsesiones personales, no intereses económicos.

El grupo entero pertenece al capítulo del refranero dedicado a la subjetividad, uno de los más lúcidos del corpus castellano. Sin vocabulario filosófico y con una feria de por medio, estos refranes dicen algo que la teoría tardó siglos en formular con precisión: que el punto de vista forma parte de lo que se ve.

⏳ Cronología y Registro Histórico

1627
Vocabulario de refranes y frases proverbiales
Obra de Gonzalo Correas.

Dónde se dice y con qué sentido

La expresión se usa con el mismo sentido en todos estos países. Cuando hemos encontrado algún matiz propio, queda anotado.

Argentina

Cada persona juzga una situación según lo que ella misma ha sacado de allí, de modo que el mismo hecho recibe versiones opuestas sin que nadie mienta.

Chile

Cada persona juzga una situación según lo que ella misma ha sacado de allí, de modo que el mismo hecho recibe versiones opuestas sin que nadie mienta.

Colombia

Cada persona juzga una situación según lo que ella misma ha sacado de allí, de modo que el mismo hecho recibe versiones opuestas sin que nadie mienta.

España

El juicio depende del interés propio

Se dice al comparar valoraciones contradictorias

«Para el vendedor fue un año excelente y para el comprador un desastre: cada uno habla de la feria según le va en ella.»

México

Cada persona juzga una situación según lo que ella misma ha sacado de allí, de modo que el mismo hecho recibe versiones opuestas sin que nadie mienta.

Perú

Cada persona juzga una situación según lo que ella misma ha sacado de allí, de modo que el mismo hecho recibe versiones opuestas sin que nadie mienta.

Uruguay

Cada persona juzga una situación según lo que ella misma ha sacado de allí, de modo que el mismo hecho recibe versiones opuestas sin que nadie mienta.

Venezuela

Cada persona juzga una situación según lo que ella misma ha sacado de allí, de modo que el mismo hecho recibe versiones opuestas sin que nadie mienta.

Cómo se dice en otros idiomas

EN

Every man speaks of the fair as he finds it

Literalmente: cada hombre habla de la feria según le fue

Preguntas frecuentes

¿Qué significa cada uno habla de la feria según le va en ella?

Que cada persona juzga una situación según lo que sacó de ella, de modo que el mismo hecho recibe versiones opuestas sin que nadie esté mintiendo.

¿De dónde viene cada uno habla de la feria según le va en ella?

De las ferias castellanas de ganado y mercancías, el gran acontecimiento económico del año: quien vendía bien volvía encantado y quien perdía maldecía de todo. Correas lo recoge en 1627.

¿Cuándo se dice cada uno habla de la feria según le va en ella?

Al comparar valoraciones contradictorias del mismo hecho. Suele decirlo un tercero, para desactivar la discusión sin dar la razón a ninguna de las partes.

¿Se dice habla de la feria o cuenta la feria?

Las dos formas están recogidas y significan lo mismo. Los refraneros clásicos traen también la variante con como le va en ella en lugar de según le va en ella.

Por qué puedes fiarte de esta ficha

Cada explicación lleva declarado su nivel de certeza. Cuando el origen está documentado, se cita la fuente; cuando solo hay hipótesis, se dice; y cuando la historia que circula por internet es falsa, se desmonta. Así trabajamos. ¿Ves algo que no encaja? Cuéntanoslo.

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