Tomar la alternativa
- Origen histórico: El novillero que recibe los trastos del padrino queda facultado para alternar en el orden de lidia con los matadores de toros, que es lo que la palabra alternativa significa aquí. La ceremonia y sus…
- Variantes frecuentes: Doctorarse · Recibir la alternativa
- En otros idiomas: «to turn professional» (EN)
Dar el salto a la categoría profesional plena y empezar a actuar de igual a igual con los que ya estaban consagrados en el oficio.
Quien toma la alternativa deja de ser aprendiz y pasa a ejercer como profesional de pleno derecho, en igualdad con los que ya estaban consagrados. En los toros es una ceremonia con reglamento escrito; fuera de la plaza, la manera más elegante de decir que alguien ha dado el salto definitivo en su oficio.
Qué significa exactamente
Casi toda la confusión que genera esta locución viene de una sola palabra. Alternativa no significa aquí opción ni elección, que es su sentido corriente, sino el hecho de alternar, de turnarse. Lo que se concede al que la toma es el derecho a entrar en el turno de los mayores, a actuar en pie de igualdad con quienes ya están arriba. Entendido eso, la expresión deja de sonar caprichosa.
Funciona en dos planos que conviene separar. En el taurino es literal y técnica: el novillero se convierte en matador de toros y entra en el escalafón. Fuera, es una metáfora de promoción profesional que se aplica a un cocinero que abre su propia casa, a un futbolista que debuta en el primer equipo o a un abogado que firma su primer asunto sin supervisión.
No es lo mismo que debutar, y la diferencia importa. El debut es la primera vez que alguien aparece; la alternativa es un cambio de categoría. Un novillero que toma la alternativa lleva años toreando, a veces cientos de festejos. Lo que cambia no es que actúe, sino en qué condición actúa.
Tampoco equivale a un ascenso sin más. La alternativa exige dos cosas que un ascenso administrativo no tiene: el reconocimiento por parte de los que ya pertenecen al grupo y un momento concreto, casi ceremonial, en el que ocurre. Por eso suena forzado decir que alguien tomó la alternativa cuando lo que hubo fue un cambio de categoría en una nómina.
El verbo elegido reparte los papeles. El maestro da la alternativa y el aprendiz la toma o la recibe. Las tres formas están vivas, pero no dicen lo mismo: dar pone el foco en quien tiene autoridad para conceder, tomar en quien asciende. La prensa usa mucho más la segunda porque el protagonista informativo es siempre el que sube.
Hay un detalle que el uso figurado ha perdido y que en el original pesa mucho: la alternativa fija una fecha, y esa fecha es para siempre. La antigüedad de un matador no depende de su fama ni de sus contratos, sino del día en que la recibió, y de ella dependen cosas tan concretas como quién mata el primer toro cuando comparten cartel. Es un sistema puramente cronológico, indiferente al mérito posterior. Nada de eso sobrevive cuando decimos que un cocinero tomó la alternativa, pero conviene saberlo porque explica por qué la ceremonia importa tanto.
En la jerga taurina existe un sinónimo familiar, doctorarse, tomado en préstamo de la universidad. Un torero se doctora el día que toma la alternativa, y la plaza donde ocurre se llama con frecuencia su universidad. El calco es tan cómodo que ha vuelto al lenguaje general: hoy se dice que un cocinero se doctoró con un plato o que un piloto se doctoró en un circuito difícil.
De dónde viene
Del toreo, y con una particularidad que la separa de casi todas las locuciones de este campo: aquí el origen no es una conjetura sobre una imagen, sino una institución con norma escrita. No hay que reconstruir nada, basta con leer el reglamento.
La ceremonia funciona así. En una corrida, antes de la lidia del primer toro, el matador más antiguo de los que actúan, que hace de padrino, cede al novillero los trastos de matar —la muleta y el estoque— y le deja lidiar ese animal en su lugar. Un tercer espada, el siguiente en antigüedad, actúa como testigo. Desde ese instante el novillero es matador de toros y ocupa su puesto en el escalafón según la fecha en que la recibió, que será ya para siempre su antigüedad.
La palabra encaja con precisión. Alternativa procede de alternar, y este del latín alternare, hacer una cosa y otra por turnos, sobre alter, el otro. Lo que el novillero adquiere es exactamente eso: la facultad de alternar en el orden de lidia con los matadores, que hasta ese día lidiaban sin él.
La época también se explica sola. Es en el siglo XVIII cuando el toreo a pie se profesionaliza, se organiza en cuadrillas y necesita una escala de categorías con un orden de antigüedad que decida quién mata cada toro. La alternativa es la puerta de esa escala. Sin un escalafón no haría falta ceremonia ninguna, y por eso no la hubo antes.
Hay un requisito añadido que sorprende a quien no sigue la fiesta: la confirmación. Una alternativa tomada en cualquier plaza debe repetirse después en una plaza de primera categoría para valer allí. En España se confirma en Madrid; en México, en la Plaza México, que es a la vez plaza de alternativa y de confirmación. La ceremonia es idéntica y el torero vuelve a recibir los trastos, esta vez sin dejar de ser matador. Existe además reciprocidad entre ambos países, de modo que muchos diestros aparecen con dos fechas en su historial.
Que el origen figure como documentado no es una concesión: la ceremonia está descrita en los reglamentos de espectáculos taurinos, y la literatura técnica del ramo, con el tratado de Cossío a la cabeza, recoge sus requisitos, su historia y sus variaciones. Frente a la mayoría de los dichos españoles, cuyo origen se reconstruye a base de indicios, aquí hay texto normativo.
Cómo se usa hoy
El registro es neutro y la locución cabe en cualquier contexto, desde la conversación hasta el informe. En la prensa taurina no es una metáfora, es terminología: cuando una crónica dice que un torero tomó la alternativa está informando de un hecho reglado, con padrino, testigo y fecha.
Fuera de la plaza el uso figurado está plenamente asentado y se ha extendido al deporte, la cocina, la música, la política y la empresa. Se toma la alternativa el día en que uno hace por su cuenta lo que hasta entonces hacía asistiendo a otro. El componente ceremonial se conserva incluso en el uso metafórico: casi siempre hay un acto identificable, un primer encargo, un estreno, una presentación.
Conviene evitar un error frecuente. Escribir que a alguien le dieron la alternativa cuando lo que se quiere decir es que le dieron una oportunidad falsea el sentido: la oportunidad es revocable y no cambia de categoría a nadie. Igual de descuidado es entender alternativa como opción, que produce frases sin sentido del tipo tomó la alternativa de marcharse.
En México la expresión mantiene toda su vigencia taurina y no suena a metáfora importada, entre otras cosas porque allí la ceremonia sigue celebrándose y la Plaza México pesa en el escalafón internacional. En Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela se entiende sin dificultad, con un uso figurado algo menos frecuente que en España.
El tono es siempre favorable. No hay versión irónica ni despectiva de esta locución: quien toma la alternativa asciende, y el hablante lo celebra. Sí conviene tener presente que, para una parte del público, cualquier metáfora taurina arrastra hoy una carga que hace treinta años no tenía; en textos dirigidos a lectores muy diversos, un simple dio el salto evita la discusión sin perder nada.
Ha nacido incluso una prolongación figurada de la confirmación: se dice que alguien confirmó la alternativa cuando ratifica con un segundo acierto lo que el primero prometía. Es un uso reciente y de momento minoritario, pero está bien construido y no chirría.
Expresiones parecidas
La pareja inseparable es dar la alternativa, que describe la misma escena desde el otro lado. La diferencia no es de matiz sino de poder: uno concede, otro recibe. Y no todo el mundo puede conceder, solo quien ya pertenece al círculo.
Del mismo ámbito, hacer el paseíllo designa el acto de presentarse formalmente ante el público, con toda la carga de exposición que eso lleva, y en sentido figurado se aplica a quien comparece a la fuerza. Ser un maletilla nombra la etapa anterior, la del aspirante que va de plaza en plaza con lo puesto buscando una oportunidad. Y cortarse la coleta cierra el arco: es la retirada. Alternativa y coleta marcan el principio y el final de una carrera, y las dos han pasado al lenguaje común con ese valor.
Fuera del ruedo, la más cercana es dar el salto, que sirve para lo mismo pero no exige reconocimiento por parte de nadie. Pasar el testigo parece próxima y no lo es: implica que quien lo entrega se retira, mientras que el padrino de una alternativa sigue toreando esa misma tarde. Doctorarse es el sinónimo familiar y funciona en los dos sentidos, el taurino y el figurado.
Un poco más lejos quedan sacarse el carné, que reduce el asunto a un trámite, y entrar en primera división, que traslada la idea al deporte y ha ganado terreno entre hablantes jóvenes que ya no tienen presente el mundo del que salió la alternativa.
Cómo cambia según el país
La misma expresión no significa lo mismo en todas partes. Estas son las diferencias regionales que conviene conocer antes de usarla fuera de casa.
Colombia
Dar el salto a la categoría profesional plena y empezar a actuar de igual a igual con los que ya estaban consagrados en el oficio.
Ecuador
Dar el salto a la categoría profesional plena y empezar a actuar de igual a igual con los que ya estaban consagrados en el oficio.
España
Debutar como profesional de pleno derecho
En la plaza es un acto formal; fuera de ella, una metáfora de ascenso
«Tomó la alternativa como jefe de proyecto con veintiocho años.»
México
Doctorarse como matador de toros
La Plaza México es plaza de alternativa y de confirmación
«Tomó la alternativa en la Plaza México y confirmó en Madrid.»
Perú
Dar el salto a la categoría profesional plena y empezar a actuar de igual a igual con los que ya estaban consagrados en el oficio.
Venezuela
Dar el salto a la categoría profesional plena y empezar a actuar de igual a igual con los que ya estaban consagrados en el oficio.
Ejemplos de uso
- «Mi sobrina tomó la alternativa en la cocina de casa y este año el cordero de Nochebuena lo firma ella sola.»
- «Después de tres años haciendo recados en el bufete recibió la alternativa y ya lleva su propia cartera de clientes.»
- «La panadera del barrio tomó la alternativa cuando se jubiló su maestro y ahora saca ella todo el obrador.»
Cómo se dice en otros idiomas
EN
to turn professional
Literalmente: hacerse profesional
Preguntas frecuentes
¿Qué significa «tomar la alternativa»?
Dar el salto a la categoría profesional plena y empezar a ejercer en igualdad con los que ya estaban consagrados. En los toros es la ceremonia por la que un novillero se convierte en matador; fuera de la plaza, el momento en que alguien pasa a trabajar por su cuenta.
¿De dónde viene «tomar la alternativa»?
De la ceremonia taurina del mismo nombre, recogida en los reglamentos desde el siglo XVIII. El padrino cede los trastos al novillero ante un testigo y este queda facultado para alternar en el orden de lidia con los matadores. Alternativa significa aquí alternar, no opción.
¿Es lo mismo tomar la alternativa que doctorarse?
En la jerga taurina sí: doctorarse es la forma familiar de decir que un torero ha tomado la alternativa, con la plaza haciendo de universidad. El préstamo ha vuelto al lenguaje común y hoy se dice que un cocinero o un piloto se doctoró en tal sitio.
¿Qué es confirmar la alternativa?
Repetir la ceremonia en una plaza de primera categoría para poder actuar allí como matador. En España se confirma en Madrid y en México, en la Plaza México, y existe reciprocidad entre ambos países, de modo que muchos toreros tienen dos fechas en su historial.
Por qué puedes fiarte de esta ficha
Cada explicación lleva declarado su nivel de certeza. Cuando el origen está documentado, se cita la fuente; cuando solo hay hipótesis, se dice; y cuando la historia que circula por internet es falsa, se desmonta. Así trabajamos. ¿Ves algo que no encaja? Cuéntanoslo.
Expresiones emparentadas
Dar la alternativa
Reconocer a alguien como igual y admitirlo en el oficio de los mayores, cediéndole el sitio y las herramientas para…
Ser un maletilla
Aspirante sin medios que va de plaza en plaza intentando que le dejen torear; por extensión, el que empieza en un…
Hacer el paseíllo
Presentarse en público al comenzar algo, desfilando ante los que miran; también, cumplir el trámite de exhibirse antes…
Salir por la puerta grande
Terminar algo con un éxito rotundo y reconocido por todos, marchándose en el mejor momento y con todos los honores.
Estar de capa caída
Atravesar un mal momento, con la moral, la salud o el negocio en horas bajas y sin el brillo que antes se le suponía.
Estar al quite
Estar atento para intervenir en cuanto alguien lo necesite, dispuesto a sacarle del apuro en el momento justo y sin…