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DichosyMás Diccionario etimológico & cultura popular

Remar en la misma dirección

Respuesta rápida
«Remar en la misma dirección» significa Trabajar de forma coordinada hacia un objetivo común, sin que unos deshagan con su esfuerzo lo que otros están construyendo.
  • Origen histórico: En una embarcación de remos, la fuerza solo sirve si va sincronizada: dos remeros que bogan en sentidos distintos hacen girar la barca en vez de avanzarla. De ahí la metáfora del trabajo en equipo, que se ha…
  • Variantes frecuentes: Remar todos en la misma dirección · Remar juntos
  • En otros idiomas: «to row in the same direction» (EN)

Trabajar de forma coordinada hacia un objetivo común, sin que unos deshagan con su esfuerzo lo que otros están construyendo.

Se pide remar en la misma dirección cuando un grupo trabaja descoordinado y el esfuerzo de unos anula el de otros. La expresión reclama coordinación hacia un objetivo común, no más trabajo. Viene de la boga, y es hoy una de las fórmulas más gastadas del castellano de empresa, hasta el punto de que oírla ya avisa del tipo de discurso que viene detrás.

Qué significa exactamente

Lo que la expresión reclama no es esfuerzo, es sincronía. Ese matiz se pierde constantemente y conviene fijarlo: quien la pronuncia no está diciendo que su equipo trabaje poco, sino que trabaja en sentidos distintos. De hecho suele emplearse justamente cuando todo el mundo se está dejando la piel y aun así no se avanza, que es la situación más frustrante de cuantas se dan en una organización.

De ahí que aparezca casi siempre en negativo o en forma de exhortación. No estamos remando todos en la misma dirección es un diagnóstico; hay que remar todos en la misma dirección es una arenga. En afirmativo y en pasado —remamos todos en la misma dirección— resulta rara, salvo cuando se celebra un éxito ya conseguido.

El sujeto es colectivo por definición. Una persona sola no puede remar en la misma dirección que nadie, y esa obviedad tiene una consecuencia útil: la expresión siempre reparte la responsabilidad. Es una manera de señalar un problema sin señalar a un culpable, y esa cualidad diplomática explica buena parte de su éxito en el lenguaje corporativo.

Conviene distinguirla de fórmulas vecinas que dicen otra cosa. Arrimar el hombro pide esfuerzo, no coordinación, y suele ir dirigida al que no está haciendo su parte. Hacer piña apela a la cohesión y a la lealtad, sobre todo frente a un enemigo exterior. Ir a una es la versión breve y clásica de la misma idea, y aparece ya en la lengua antigua. Tirar del carro se dice del que carga con el trabajo de los demás, que es casi el reproche contrario.

Hay una precisión técnica que la expresión no soporta bien, y merece la pena señalarla porque es sintomática. En una embarcación de remos, todos los remeros reman por fuerza en la misma dirección: la geometría del bote no permite otra cosa. Lo que de verdad importa a bordo no es la dirección sino el compás, y el vocabulario náutico tiene un término exacto para eso, bogar a compás. La imagen que la fórmula popular describe —remeros tirando cada uno hacia un lado— no ocurre en un bote real y solo se da en la caricatura.

Eso no la invalida. Las frases hechas no son manuales técnicos y su eficacia depende de que la imagen se entienda, no de que sea exacta. Pero explica por qué a los aficionados al remo esta fórmula les rechina, y explica también que la variante más precisa, remar todos a una, sea la que usan quienes conocen el oficio.

De dónde viene

La imagen procede de la boga y no tiene ningún misterio: en una embarcación movida a remo, la fuerza individual no sirve de nada si no está sincronizada con la de los demás. Un remero descompasado no solo no aporta, sino que estorba: frena la palada de los otros y desvía el rumbo. Cualquiera que haya subido a una trainera, a una piragua de varios puestos o a una barca de recreo con dos remos lo comprueba en el primer minuto.

Detrás de esa experiencia hay siglos de embarcaciones a remo con tripulaciones numerosas: galeras, galeotas, faluchos, además de las embarcaciones de pesca y de las de trabajo portuario. En una galera la sincronía era literalmente vital y se marcaba con tambor o con silbato, y de ahí procede otra expresión de la misma cantera, llevar el compás. El castellano conservó bastante vocabulario de esa realidad, incluido remar como un galeote, que hoy significa trabajar con un esfuerzo brutal y sin recompensa.

Ahora bien, la locución concreta que aquí se estudia es reciente. No figura en los repertorios paremiológicos clásicos, ni tiene el aire de una frase antigua; su difusión masiva se produce en el último medio siglo, y se produce por dos canales muy identificables: el discurso deportivo, sobre todo el futbolístico, y la literatura de gestión empresarial.

Es más que probable que en esa difusión pese el inglés. La fórmula rowing in the same direction, y sus variantes con pulling together, son lugar común de los manuales de liderazgo traducidos en los años ochenta y noventa, precisamente el material del que se nutrió el castellano corporativo de esa época. La coincidencia de forma es literal y la cronología encaja.

No hace falta suponer que el castellano careciera de la imagen: la tenía, como demuestran las expresiones marineras heredadas. Lo que probablemente ocurrió es que una fórmula disponible pero poco usada se activó de golpe por contacto con el inglés de gestión, que es un mecanismo frecuentísimo y que suele confundirse con la creación espontánea.

Hasta qué punto está probado

La procedencia de la imagen es indiscutible y transparente: viene del remo, lo ve cualquiera y no hay hipótesis alternativa que valga la pena considerar. Hasta ahí, todo firme.

Lo que no está establecido es la historia concreta de la locución en castellano. No hay una primera documentación fechada, no está en las colecciones clásicas, y la hipótesis del calco moderno —razonable por la forma, por la cronología y por el ambiente en que se difundió— sigue siendo una hipótesis mientras nadie haga el trabajo de corpus que la confirme.

Por eso la ficha declara certeza probable. Es un caso distinto de otros que aparecen en este catálogo: aquí no hay bulo que desmontar ni leyenda que corregir, sino simplemente una expresión moderna cuya partida de nacimiento nadie ha buscado, seguramente porque a nadie le parecía que hiciera falta.

Conviene añadir una observación que este catálogo puede permitirse. Las expresiones recientes suelen tener un origen más rastreable que las antiguas, y sin embargo se documentan peor, porque los repertorios de dichos se ocupan de lo pintoresco y esta no lo es. Es una laguna sistemática, y afecta a buena parte del castellano de los últimos cincuenta años.

Cómo se usa hoy

Registro neutro y ámbito claramente profesional. Se oye en reuniones, en ruedas de prensa, en discursos de dirección y en entrevistas a entrenadores, y prácticamente no se oye en conversación privada, salvo para burlarse de ella.

Y ahí está su principal problema: el desgaste. Es una de las fórmulas más repetidas del lenguaje empresarial y deportivo de las últimas décadas, hasta el punto de haberse convertido en marca de discurso vacío. Aparece en las listas de tópicos corporativos junto a salir de la zona de confort, poner en valor y pensar fuera de la caja. Quien la usa en un texto escrito debe saber que muchos lectores harán una mueca.

Se emplea por igual en España y en América, sin diferencias de significado. En México, Colombia, Argentina, Chile, Perú, Uruguay y Venezuela circula en los mismos ambientes y con el mismo desgaste, lo que confirma su carácter de fórmula importada y difundida por los mismos canales en todas partes: la prensa deportiva y la formación de directivos.

Tiene, eso sí, un uso legítimo y difícil de sustituir: cuando el problema real es de coordinación y no de esfuerzo, y hay que decirlo sin culpar a nadie en concreto. En esa situación exacta la expresión hace un trabajo que ninguna otra hace igual de bien, y ese es el motivo por el que sobrevive a su propia fama.

Sobre la forma, admite remar todos en la misma dirección, con el cuantificador intercalado, que es la variante más frecuente, y también remar juntos, más breve y menos manida. La preposición correcta es en: remar en la misma dirección, no hacia la misma dirección, aunque esta última se oiga.

Expresiones parecidas

La versión clásica y breve de la misma idea es ir a una, que tiene siglos de uso y sigue siendo perfectamente comprensible. Es más elegante y más corta, y no arrastra ninguna connotación de jerga corporativa.

En la familia marinera están estar todos en el mismo barco, que apela a la suerte compartida y no al esfuerzo coordinado, y remar contra corriente o navegar contra corriente, que describen el esfuerzo en condiciones adversas. Remar como un galeote se refiere al trabajo agotador y sin recompensa, y procede de una realidad histórica bastante menos metafórica que las demás.

Para el esfuerzo colectivo sin la idea de sincronía, el castellano tiene arrimar el hombro, echar una mano y hacer piña. La primera pide colaboración; la segunda, ayuda puntual; la tercera, cohesión frente a una amenaza.

Y para lo contrario, cuando cada uno va por su lado, están cada uno por su cuenta, ir cada uno a lo suyo y la muy expresiva parecer un gallinero. También sirve tirar cada uno para su lado, que es la formulación exacta de lo que la expresión de esta ficha viene a corregir.

Cómo cambia según el país

La misma expresión no significa lo mismo en todas partes. Estas son las diferencias regionales que conviene conocer antes de usarla fuera de casa.

Argentina

Trabajar todos coordinados hacia el mismo objetivo.

La forma corriente allí es «remar todos para el mismo lado»; además «remar» a secas significa esforzarse mucho contra la corriente, como en «la vengo remando hace meses».

«Si no remamos todos para el mismo lado, este proyecto se cae solo.»

Chile

Trabajar de forma coordinada hacia un fin común.

Mismo sentido, sin diferencias apreciables; igual de gastada en el lenguaje corporativo.

«El gerente repitió tres veces que hay que remar en la misma dirección y nadie le creyó.»

Colombia

Coordinarse para que el esfuerzo de unos no deshaga el de otros.

Mismo sentido, sin diferencias apreciables; muy manida en juntas y discursos de empresa.

«Necesitamos que las dos áreas remen en la misma dirección y no que se estorben.»

España

Coordinarse hacia un fin común

Muy manido en el lenguaje empresarial y deportivo

«Si no remamos todos en la misma dirección, no salvamos la temporada.»

México

Ir todos en la misma línea de esfuerzo, sin estorbarse.

Mismo sentido; convive con la fórmula local «jalar parejo», que dice lo mismo sin metáfora náutica.

«Si todos remamos en la misma dirección, sacamos el proyecto antes de fin de año.»

Perú

Trabajar coordinados hacia un objetivo común.

Mismo sentido, sin diferencias apreciables.

«En la municipalidad nadie rema en la misma dirección y por eso la obra no avanza.»

Uruguay

Coordinar el esfuerzo de todos en un mismo sentido.

Como en Argentina, la forma habitual es «remar para el mismo lado»; misma sobreabundancia en el discurso deportivo y sindical.

«Acá tenemos que remar todos para el mismo lado si querés que el club salga adelante.»

Venezuela

Trabajar de forma coordinada hacia un objetivo común, sin que unos deshagan con su esfuerzo lo que otros están construyendo.

Ejemplos de uso

  • «En esta casa o remamos todos en la misma dirección con los horarios, o no hay quien cene junto ni un martes.»
  • «Producción y ventas por fin reman en la misma dirección, y se nota en los plazos de entrega.»
  • «Los comercios del centro piden remar juntos para las fiestas en lugar de que cada tienda vaya por su cuenta.»

Cómo se dice en otros idiomas

EN

to row in the same direction

Literalmente: remar en la misma dirección

Preguntas frecuentes

¿Qué significa remar en la misma dirección?

Trabajar de forma coordinada hacia un objetivo común, sin que el esfuerzo de unos anule el de otros. Lo que reclama es sincronía, no más trabajo: suele decirse cuando todos se esfuerzan y aun así no se avanza.

¿De dónde viene remar en la misma dirección?

De la boga: en una embarcación de remos la fuerza individual no sirve si no va sincronizada. La locución actual es reciente y se difundió por el discurso deportivo y empresarial; probablemente es calco del inglés, aunque no está documentado.

¿Es correcto decir remar hacia la misma dirección?

Lo asentado es remar en la misma dirección. Con hacia se oye, pero la preposición propia de dirección con este verbo es en. Si se quiere evitar el tópico, la fórmula clásica equivalente es ir a una.

¿Por qué se dice que esta expresión es un tópico?

Porque el lenguaje empresarial y deportivo la ha repetido hasta vaciarla. Figura en las listas de muletillas corporativas junto a salir de la zona de confort o poner en valor, y muchos lectores la reciben ya con desconfianza.

Por qué puedes fiarte de esta ficha

Cada explicación lleva declarado su nivel de certeza. Cuando el origen está documentado, se cita la fuente; cuando solo hay hipótesis, se dice; y cuando la historia que circula por internet es falsa, se desmonta. Así trabajamos. ¿Ves algo que no encaja? Cuéntanoslo.

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