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DichosyMás Diccionario etimológico & cultura popular

Ir de Herodes a Pilatos

Respuesta rápida
«Ir de Herodes a Pilatos» significa Ser enviado de una instancia a otra sin que ninguna resuelva nada, saliendo de una situación mala para caer en otra igual o peor.
  • Origen histórico: Lucas 23:6-12 es el único evangelio que narra el traslado: Pilato, al saber que Jesús era galileo, lo envía a Herodes Antipas, que lo interroga y lo devuelve sin resolver nada. La escena es el modelo exacto…
  • Variantes frecuentes: Andar de Herodes a Pilatos · Ir de la ceca a la meca
  • En otros idiomas: «from pillar to post» (EN)

Ser enviado de una instancia a otra sin que ninguna resuelva nada, saliendo de una situación mala para caer en otra igual o peor.

Ir de Herodes a Pilatos es ser enviado de una instancia a otra sin que ninguna resuelva nada, de modo que se sale de un sitio malo para caer en otro igual o peor. La imagen procede del relato de la Pasión y, en concreto, de un traslado que cuenta uno solo de los cuatro evangelios.

Qué significa exactamente

La locución tiene dos filos y casi siempre actúan juntos. El primero es el del peloteo: a uno lo mandan de una ventanilla a otra, de un despacho al siguiente, y en cada parada le explican que ese no es el sitio. El segundo es el del empeoramiento: cada nueva instancia resulta menos amable que la anterior. Herodes y Pilato no son dos funcionarios cualesquiera; son dos jueces que se pasan un preso sin querer quedárselo.

El sujeto de la frase es pasivo, y eso importa más de lo que parece. No va de Herodes a Pilatos quien busca, sino quien es llevado. Por eso las construcciones más frecuentes ponen a otro al mando del recorrido: me han traído de Herodes a Pilatos, lleva un mes yendo de Herodes a Pilatos, me mandaron de Herodes a Pilatos y acabé donde empecé. Quien anda así no controla el itinerario, lo padece.

Conviene separarla de vecinos que se le parecen. Ir de la ceca a la meca es dar vueltas sin provecho, pero no supone que en cada parada haya alguien desentendiéndose: puede uno andar de la ceca a la meca por su propio pie y por su propia culpa. Salir de Guatemala y entrar en Guatepeor se queda solo con el segundo filo, el del empeoramiento, y no dice nada de trámites ni de instancias. Marear la perdiz describe la misma escena desde el otro lado del mostrador: la usa quien ve dar largas, no quien las recibe.

Hay un tercer valor, menos frecuente pero vivo, en el que no interviene ninguna burocracia y la frase significa sencillamente ir de mal en peor. Se pasa de un jefe insoportable a otro que lo es más, de un piso malo a otro ruinoso, de un médico que no acierta a otro que ni escucha. En ese uso la expresión se acerca a salir del fuego para caer en las brasas.

Las variantes cambian poco y matizan algo. Andar de Herodes a Pilatos insiste en la duración, en el mes entero perdido. Llevar a alguien de Herodes a Pilatos señala al responsable, que en la versión con ir queda convenientemente escondido. Y existe la forma abreviada, sin verbo, a modo de resumen exasperado: de Herodes a Pilatos, toda la mañana.

De dónde viene

El episodio está en Lucas 23 y solo en Lucas. Pilato, gobernador romano, interroga a Jesús y declara que no encuentra motivo de condena; al enterarse de que el detenido es galileo, lo remite a Herodes Antipas, tetrarca de Galilea, que se hallaba en Jerusalén por la fiesta. Herodes lo interroga a su vez, no obtiene respuesta, deja que su guardia se burle, le hace poner una vestidura y lo devuelve a Pilato tal como llegó.

Lo decisivo, para lo que aquí interesa, es que nadie decide. El preso viaja y el caso no avanza. Ni el gobernador quiere cargar con la sentencia ni el tetrarca quiere meterse en un asunto que le llega de fuera y no le reporta nada. Lucas remata la escena con un detalle que le da todo su sentido: aquel día Herodes y Pilato se hicieron amigos, cuando antes andaban enemistados. La cortesía entre autoridades se arregla a costa del que está en medio.

De ahí que este sea uno de los pocos dichos con un referente localizable y comprobable. El texto existe, se puede leer en cualquier edición, y la escena es exactamente lo que la frase describe. No hay que reconstruir nada ni suponer nada. Eso permite dar el origen por documentado, con una precisión: lo documentado es la fuente de la imagen, no la fecha en que la expresión se fijó en castellano, que no consta.

Queda un punto que chirría y merece explicación: el orden. En el evangelio el recorrido empieza en Pilato, pasa por Herodes y vuelve a Pilato. La fórmula castellana lo invierte. La explicación razonable es doble. Por un lado, el viaje termina en Pilato, que es quien acaba dictando la sentencia, de modo que dejarlo en segundo lugar respeta el desenlace del relato. Por otro, los binomios fijos se ordenan por costumbre y por sonido antes que por cronología. La inversión no es un error de la lengua: es lo que pasa siempre que una escena se convierte en fórmula.

Vale la pena precisar de qué Herodes hablamos, porque la confusión es general. El Herodes de esta escena es Herodes Antipas, hijo de Herodes el Grande. El de la matanza de los inocentes que narra Mateo en el relato de la infancia es el padre. Son dos personajes distintos, separados por más de treinta años, y en el imaginario popular se han fundido en un único tirano de belén.

La expresión pertenece además a una familia numerosa. La Pasión ha dejado en castellano lavarse las manos, pasar un calvario, el beso de Judas, cargar con la cruz, poner a alguien como un cristo. Ninguna de esas fórmulas exige fe para entenderse: funcionan porque durante siglos ese relato fue el patrimonio narrativo compartido de toda Europa, lo supiera uno leer o no.

Cómo se usa hoy

El terreno natural de la frase es el papeleo. Se dice de la reclamación al seguro, de la homologación de un título, de la cita médica que se pide en un centro y se resuelve en otro, del certificado que exige un organismo y expide un tercero que a su vez pide el certificado. Cualquier lector reconoce la situación antes de terminar de oír la frase, y eso explica que siga viva.

El registro es coloquial, aunque aguanta perfectamente en prensa y en un escrito de queja. El tono va de la resignación al sarcasmo, y casi siempre lleva algo de humor amargo. No es una expresión agresiva: quien la emplea se retrata como víctima de un sistema, no acusa a una persona concreta. Para eso hay otras.

Se conjuga sobre todo en pretérito y en gerundio, porque describe un proceso ya sufrido o todavía en curso. En imperativo no funciona, y en futuro suena a amenaza irónica: ya verás, te van a mandar de Herodes a Pilatos. Admite ampliación con la queja concreta detrás: de Herodes a Pilatos, y al final el impreso era el mismo.

Circula por buena parte del español americano con el mismo valor doble, y no es raro que en algunas zonas pese más la lectura de ir a peor que la del trámite interminable. En cualquier caso no cambia de sentido al cruzar el Atlántico, cosa que no puede decirse de otras fórmulas. Su origen bíblico la hizo viajar entera.

Un apunte práctico: no ofende a nadie ni suena irreverente, ni siquiera en ambientes religiosos, porque el uso está completamente lexicalizado. Lo que sí conviene es medirla en textos formales dirigidos a la administración, donde prejuzga la mala fe del destinatario y puede cerrar puertas en vez de abrirlas.

Expresiones parecidas

El complemento exacto de esta frase es lavarse las manos, que sale de la misma escena y nombra lo que hacen los dos jueces. Quien te manda de Herodes a Pilatos se está lavando las manos, solo que la primera expresión se dice desde el pasillo y la segunda desde el despacho.

En el terreno de la evasiva están marear la perdiz, dar largas, escurrir el bulto, pasar la pelota y echar balones fuera. Las cinco describen la maniobra; la nuestra describe el efecto sobre quien la sufre. Es una diferencia de punto de vista, no de contenido, y por eso suelen aparecer juntas en la misma queja.

En el terreno del ir a peor están salir de Guatemala y entrar en Guatepeor, salir del fuego para caer en las brasas y el llano ir de mal en peor. Ninguna de las tres incorpora la idea de autoridad que se desentiende, que es lo que hace específica a la nuestra.

Y en el del movimiento inútil, ir de la ceca a la meca, dar más vueltas que un tiovivo o el clásico andar de acá para allá. Sirven cuando lo que se quiere subrayar es el desgaste del recorrido y no la irresponsabilidad de quien lo provoca.

⏳ Cronología y Registro Histórico

Primera aparición documentada
Biblia, Lucas 23:7-11

Cómo cambia según el país

La misma expresión no significa lo mismo en todas partes. Estas son las diferencias regionales que conviene conocer antes de usarla fuera de casa.

Colombia

Ser enviado de una instancia a otra sin que ninguna resuelva nada, saliendo de una situación mala para caer en otra igual o peor.

España

Peregrinar por despachos sin solución

Queja burocrática

«Llevo un mes yendo de Herodes a Pilatos con el papeleo.»

México

Ir de una instancia a otra sin que ninguna resuelva.

Mismo sentido y muy viva como queja de trámite. Cuando lo que se subraya no es el peloteo sino que la segunda situación es peor, se prefiere «salir de Guatemala para entrar en Guatepeor».

«Me mandaron de la ventanilla cuatro a la ocho y de ahí otra vez a la cuatro: de Herodes a Pilatos.»

Perú

Ser enviado de una instancia a otra sin que ninguna resuelva nada, saliendo de una situación mala para caer en otra igual o peor.

Venezuela

Ser enviado de una instancia a otra sin que ninguna resuelva nada, saliendo de una situación mala para caer en otra igual o peor.

Ejemplos de uso

  • «Cambió al niño de colegio y fue ir de Herodes a Pilatos: el nuevo salió peor que el anterior.»
  • «Dejó el turno de noche por uno partido y anduvo de Herodes a Pilatos toda la temporada.»
  • «Cambiar de compañía de teléfono es ir de Herodes a Pilatos, hazme caso y quédate como estás.»

Cómo se dice en otros idiomas

EN

from pillar to post

Literalmente: de pilar a poste

Preguntas frecuentes

¿Qué significa ir de Herodes a Pilatos?

Significa ser enviado de una instancia a otra sin que ninguna resuelva nada, de modo que se sale de un mal sitio para caer en otro igual o peor. Se dice sobre todo del papeleo que rebota de ventanilla en ventanilla.

¿De dónde viene ir de Herodes a Pilatos?

Del evangelio de Lucas, capítulo 23, único que narra el traslado: Pilato envía a Jesús a Herodes Antipas al saber que es galileo, y este lo devuelve sin resolver nada. Ninguno de los dos quiere cargar con el caso.

¿Por qué se dice de Herodes a Pilatos si el evangelio cuenta lo contrario?

Porque el relato va de Pilato a Herodes y otra vez a Pilato, y la fórmula castellana invirtió el orden. Deja en último lugar a quien dicta la sentencia, y los binomios fijos se ordenan por costumbre y sonido antes que por cronología.

¿Cuándo se usa ir de Herodes a Pilatos?

Cuando alguien lleva días o semanas rebotando entre oficinas, organismos o departamentos sin que nadie resuelva su asunto. También, sin burocracia de por medio, para decir que se ha pasado de una mala situación a otra peor.

Por qué puedes fiarte de esta ficha

Cada explicación lleva declarado su nivel de certeza. Cuando el origen está documentado, se cita la fuente; cuando solo hay hipótesis, se dice; y cuando la historia que circula por internet es falsa, se desmonta. Así trabajamos. ¿Ves algo que no encaja? Cuéntanoslo.

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