Poner en cuarentena
- Origen y documentación: La voz procede del italiano “quaranta”, cuarenta. Ragusa estableció en 1377 una separación inicial de treinta días; después se extendieron periodos de cuarenta días en varios puertos mediterráneos y de ellos…
- Variantes recogidas: Estar en cuarentena · Guardar cuarentena
- En otros idiomas: «to take with a pinch of salt» (EN)
Aislar preventivamente o, en sentido figurado, suspender provisionalmente la aceptación de una noticia o un hecho hasta comprobarlo.
Poner algo en cuarentena es darlo por dudoso hasta poder comprobarlo, y poner a alguien en cuarentena es aislarlo mientras se verifica que no hay contagio. Los dos sentidos conviven, el figurado en la prensa y el literal en la sanidad, y los dos vienen de la misma medida portuaria de hace seiscientos años.
Qué significa exactamente
Conviene separar los dos usos, porque funcionan de manera distinta y a veces se estorban.
El sentido literal es sanitario: aislar a una persona, un animal o una mercancía durante un plazo, para ver si desarrolla una enfermedad antes de dejarla circular. Lo característico es que la cuarentena no se impone al enfermo, sino al sospechoso. Quien ya está enfermo se aísla, no se pone en cuarentena; la cuarentena es para el que todavía no se sabe qué es. Esa distinción, que se volvió cotidiana a partir de 2020, es la clave de todo lo demás.
El sentido figurado calca esa lógica exactamente. Poner en cuarentena una cifra, una declaración o un rumor es no darlo por bueno ni por malo, sino dejarlo apartado mientras se comprueba. No equivale a desmentir. Quien pone una noticia en cuarentena no está diciendo que sea falsa, está diciendo que aún no se puede usar. Es una suspensión del crédito, no una condena.
Esa diferencia se pasa por alto continuamente, y de ahí salen discusiones absurdas. Si alguien pone en cuarentena unos datos y otro le responde que entonces los está negando, se le ha entendido mal: la cuarentena es la actitud de quien todavía no ha decidido.
La expresión admite varias formas con sujetos distintos. Poner en cuarentena lo hace alguien desde fuera. Estar en cuarentena describe la situación. Guardar o hacer cuarentena lo hace el propio afectado, y por tanto supone acatamiento voluntario. La elección de una u otra dice bastante sobre quién manda en la situación.
Existe además un uso doméstico muy extendido en España y en América que no tiene nada de metafórico: la cuarentena del posparto, el periodo de recuperación que sigue al nacimiento. Ahí el número vuelve a ser literal y el sentido, de reposo y no de sospecha.
Un matiz que se nota poco: la cuarentena siempre tiene plazo. Es una medida con fecha de caducidad incorporada, y esa provisionalidad la separa del rechazo y del veto. Cuando alguien dice que mantiene una información en cuarentena está prometiendo, implícitamente, que volverá sobre ella cuando sepa más. Si no piensa volver, lo que está haciendo no es una cuarentena, es un descarte disfrazado de prudencia.
De dónde viene
La palabra remite al italiano quaranta, ‘cuarenta’, y a las medidas sanitarias de los puertos mediterráneos. La historia, no obstante, exige distinguir dos etapas. Ragusa —la actual Dubrovnik— estableció en 1377 una separación de treinta días, conocida como trentina. En las décadas siguientes se generalizaron periodos de cuarenta días, de los que procede el nombre cuarentena.
Las fuentes históricas no coinciden en todos los detalles locales: unas destacan Venecia, otras Ragusa o Marsella, y las medidas variaban entre viajeros, buques y mercancías. Sí coinciden en el marco: ciudades portuarias que intentaban impedir la entrada de la peste mediante separación temporal, lazaretos, controles de movimiento y documentos sanitarios.
En salud pública, cuarentena e aislamiento no son sinónimos estrictos. La cuarentena restringe a personas expuestas que todavía no presentan enfermedad; el aislamiento separa a quienes están enfermos. Además, una cuarentena moderna no dura obligatoriamente cuarenta días: su plazo depende del agente, el riesgo y la normativa aplicable.
El uso figurado —poner una afirmación, un proyecto o una decisión en cuarentena— conserva la suspensión preventiva mientras se comprueban los hechos. La historia portuaria está documentada; no lo está una primera fecha exacta para esa extensión metafórica.
Cómo se usa hoy
Los dos sentidos se reparten el terreno según el país y según el momento, y la pandemia de 2020 alteró ese reparto en todas partes.
En España el uso figurado había sido durante décadas el dominante en la lengua escrita: poner en cuarentena unas cifras, un informe, una promesa electoral. Es fórmula de periodista y de tertuliano. Desde 2020 el sentido literal ha recuperado terreno y hoy conviven sin problema, porque el contexto los separa sin esfuerzo.
En Argentina, México, Colombia, Chile, Perú, Costa Rica, Uruguay y Venezuela el uso literal es hoy el primero que acude a la cabeza, y en varios de esos países la cuarentena, con artículo y sin más, nombra directamente el confinamiento de aquellos meses. El sentido figurado se entiende igual, pero suena más de prensa que de calle.
El registro es neutro en ambos casos. La expresión no es coloquial ni culta: cabe en un boletín oficial y en una conversación de ascensor.
Un apunte sobre el número, que despista a mucha gente. Nadie espera que una cuarentena dure cuarenta días. Duran diez, catorce, siete, lo que diga la autoridad sanitaria, y la palabra ha perdido por completo el valor numérico que le dio origen. Es un caso de manual de cómo una cifra concreta se convierte en nombre de un procedimiento.
Conviene además vigilar la ambigüedad cuando el complemento es una persona. Poner a alguien en cuarentena puede querer decir aislarlo por motivos sanitarios o dejar de darle crédito, y son dos cosas muy distintas de decir de un ser humano. En textos donde el equívoco pueda tener consecuencias, más vale precisar.
Expresiones parecidas
Para el sentido figurado, el castellano tiene un surtido notable de maneras de decir que algo no se traga entero. Coger algo con pinzas es la más cercana en el habla corriente y sugiere manipular con cuidado lo que puede estar sucio. Coger con papel de fumar extrema la imagen hasta lo cómico. Tomar con reservas pertenece al registro formal y dice lo mismo sin metáfora.
Poner en tela de juicio se confunde a menudo con la nuestra y no significa igual. Quien pone algo en tela de juicio lo somete a examen porque duda de su validez, con una carga de impugnación que la cuarentena no tiene. La cuarentena espera; la tela de juicio interroga.
En el eje del aislamiento están hacer el vacío, que es apartar a alguien socialmente y por castigo, y dejar en la nevera o dejar aparcado, que congelan un asunto sin sospechar de él. Ninguna conserva el componente de comprobación que define a la cuarentena: en ella el aislamiento tiene fecha de caducidad y sirve para averiguar algo.
Del vocabulario portuario que la rodea quedan piezas emparentadas, como hacer escala o llegar a buen puerto, que pertenecen al mismo mundo de fondeaderos y permisos. Y el inglés resuelve el sentido figurado con to take something with a pinch of salt, tomarlo con una pizca de sal, imagen de cocina que llega al mismo sitio por otro camino.
Merece un apunte final la palabra vecina cordón sanitario, que procede del mismo mundo y ha seguido un camino paralelo hasta el uso figurado, en su caso político. Las dos nacieron para contener una epidemia y las dos acabaron sirviendo para hablar de contactos que se evitan. La diferencia es que la cuarentena espera un plazo y luego decide, mientras que el cordón sanitario se plantea como permanente. Puestas una junto a otra explican bastante bien por qué el vocabulario de la peste ha resultado tan útil para describir la vida pública.
⏳ Cronología y Registro Histórico
Cómo cambia según el país
La misma expresión no significa lo mismo en todas partes. Estas son las diferencias regionales que conviene conocer antes de usarla fuera de casa.
Argentina
Aislamiento sanitario
El sentido literal recuperó fuerza desde 2020
«Volvió de viaje y guardó cuarentena diez días.»
España
Dar por dudoso; aislar preventivamente
El sentido figurado es el más frecuente en prensa
«Conviene poner en cuarentena esas cifras hasta ver la fuente.»
Ejemplos de uso
- «En casa pusimos en cuarentena al gato nuevo una semana, hasta que el veterinario dio el visto bueno.»
- «La tutora puso en cuarentena el trabajo del grupo hasta comprobar de dónde salían la mitad de las citas.»
- «El bulo corrió por el grupo del barrio y solo dos vecinos lo pusieron en cuarentena antes de reenviarlo.»
Así suena en una conversación
Compartiendo una noticia
—Lo dice una web que no conozco de nada.
—Yo eso lo pongo en cuarentena.
En el laboratorio
—Han llegado los resultados.
—Ponlos en cuarentena hasta repetir la prueba.
Cómo se dice en otros idiomas
EN
to take with a pinch of salt
Literalmente: tomar con una pizca de sal
IT
quarantena
Literalmente: cuarentena
Preguntas frecuentes
¿Qué significa poner algo en cuarentena?
Significa darlo por dudoso hasta poder comprobarlo. No equivale a desmentirlo: es suspender el crédito de un dato mientras se verifica, igual que se aísla a un sospechoso de contagio sin darlo por enfermo.
¿De dónde viene la palabra cuarentena?
La voz procede del italiano “quaranta”, cuarenta. Ragusa estableció en 1377 una separación inicial de treinta días; después se extendieron periodos de cuarenta días en varios puertos mediterráneos y de ellos nació el nombre. En salud pública, cuarentena e aislamiento no son equivalentes, y la cuarentena moderna no tiene por qué durar cuarenta días.
¿Por qué son cuarenta días y no otro número?
El primer plazo documentado, el de Ragusa, fue de treinta días. Venecia lo llevó a cuarenta, cifra con fuerte carga en la tradición bíblica y en la medicina hipocrática, que tenía ese plazo por el límite de una enfermedad aguda.
¿Una cuarentena dura siempre cuarenta días?
No. La palabra conserva el número del origen pero ha perdido su valor literal: hoy una cuarentena dura lo que fije la autoridad sanitaria, sean siete días, diez o catorce.
Fuentes y referencias
- Corominas, Joan, y José Antonio Pascual, Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico
- Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española, Diccionario de la lengua española (DLE)
- Pérez Galdós, Benito, Episodios nacionales, I,5: Napoleón en Chamartín (1874), s. v. Poner en cuarentena, «Señores, hay que poner en cuarentena lo que dicen los papeles impresos, porque los diaristas no se cuidan más que de sorprender al público con noticiones; y como ninguno de ellos sabe palotada de lo que llamamos el arte de la guerra...»
- CDC, «Etymologia: Quarantine»:
- CDC, «The Old Port of Dubrovnik»:
Qué sostiene esta ficha
- Certeza declarada: se citan fuentes documentales; su alcance se explica en el análisis y las referencias.
- Fuentes citadas: 6 obras.
- Testimonio escrito citado: Ordenanzas sanitarias de la República de Ragusa, 1377.
- Estado editorial: cotejado contra fuentes primarias y corpus histórico.
Así trabajamos. ¿Usas esta expresión de otra forma en tu región, o conoces una variante local que no aparece aquí? Cuéntanosla y la añadimos citándote.
Expresiones emparentadas
Tierra a la vista
Aviso de que el final de un trayecto duro ya se divisa, tomado del grito con el que el vigía anunciaba la costa…
Llegar a buen puerto
Llegar a un resultado satisfactorio o al fin deseado.
Pisar tierra firme
Volver a una situación segura y estable después de una etapa de incertidumbre en la que nada parecía sostenerse.
Buque insignia
Elemento más representativo de un conjunto, una organización o una actividad.
Zafarrancho de combate
Acción de desembarazar un lugar para una tarea; coloquialmente, limpieza general, destrozo o riña.
Estar hasta la bandera
Estar un local completamente lleno, sin un hueco libre, con el aforo cubierto hasta el último sitio disponible.