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Al catarro, con el jarro

Respuesta rápida
«Al catarro, con el jarro» significa Remedio popular contra el resfriado consistente en beber en abundancia, con la coletilla que aclara sin rodeos qué se recomienda beber.
  • Origen histórico: Refrán de medicina casera construido sobre la rima catarro y jarro. La coletilla si es de vino, mejor te digo lo remata y descubre la intención: bajo el consejo higiénico de beber líquido se cuela la…
  • Variantes frecuentes: Al catarro, con el jarro; si es de vino, mejor te digo · Al catarro, con el jarro, y si es tinto, mejor
  • En otros idiomas: «Feed a cold, starve a fever» (EN)

Remedio popular contra el resfriado consistente en beber en abundancia, con la coletilla que aclara sin rodeos qué se recomienda beber.

Contra el resfriado, beber: eso receta el refrán, y la coletilla que suele acompañarlo aclara sin disimulo que lo que se recomienda beber es vino. Es medicina casera con guasa, de las que se dicen al servirle una copa a quien anda estornudando, y nadie la toma del todo en serio.

Qué significa exactamente

En su forma corta parece un consejo higiénico razonable: al catarro, líquido abundante. La rima entre catarro y jarro ya insinúa otra cosa, y la segunda parte —«si es de vino, mejor te digo», o «y si es tinto, mejor»— la confirma. El refrán es una broma con estructura de receta.

Ese doble filo es lo que lo mantiene vivo. Funciona como excusa amable para beber y, al mismo tiempo, como recuerdo de un remedio que existió de verdad: el vino caliente con miel o con azúcar, y a veces con canela o limón, ha sido un remedio doméstico común en España para los resfriados, igual que el ponche y el grog lo fueron en otras partes de Europa.

Hay que separar dos cosas que la frase junta. Una es la indicación de beber líquido, que es correcta. La otra es la elección del líquido, que no lo es. El refrán vive precisamente de ese salto, y quien lo dice sabe que lo está dando.

De dónde viene

El motor de la frase es la rima. Catarro y jarro forman uno de esos pares que el castellano regala, y la mitad de los refranes de este tipo nacen así: primero suena bien y después significa. La coletilla, que remata con digo o con tinto, confirma que estamos ante una construcción de taberna y de sobremesa, no ante un precepto médico.

Detrás hay una práctica real. La medicina doméstica española recurría al vino caliente para los enfriamientos, y esa costumbre es bastante anterior al refrán, cosa que conviene no confundir: que exista el remedio no explica cuándo se fijó la frase que lo enuncia. Son dos historias distintas y solo una de ellas está documentada.

Del refrán en sí no queda rastro en los grandes repertorios clásicos. Correas, que registró miles de fórmulas, no lo recoge, y tampoco aparece en los refraneros antiguos que suelen citarse. Eso apunta a una fijación moderna, del habla popular de los dos últimos siglos, con una difusión muy favorecida por lo pegadizo de la rima.

Hasta qué punto está probado

La explicación anterior es la más razonable, pero no está demostrada. Se apoya en la ausencia del refrán en los repertorios clásicos y en su factura, que es la de las fórmulas rimadas modernas. Ninguna de las dos cosas equivale a una prueba.

El refranero oral es especialmente difícil de datar en este tipo de piezas: son cortas, se transmiten de boca en boca, se reinventan solas en cualquier taberna y no dejan huella escrita hasta que alguien las apunta. Que no consten en Correas indica que él no las oyó ni las leyó, no necesariamente que no existieran. Así que la datación moderna es una hipótesis con buenos argumentos, no un hecho.

Lo que sí puede afirmarse sin reservas es lo que el refrán no es: no procede de ninguna doctrina médica antigua ni tiene detrás autoridad de ninguna clase, por más que la forma de receta lo aparente.

Cómo se usa hoy

Registro coloquial, tono festivo, uso vivo. Se emplea al ofrecer una copa a alguien que está acatarrado, al justificar la propia, o al preparar un vino caliente en invierno. Se dice sonriendo, y el que lo escucha sabe que la parte médica es el pretexto.

Hay contextos donde no encaja. Dicho a quien no bebe, a quien tiene un problema con el alcohol o a un enfermo de verdad, la broma se cae sola y suena a insistencia. Y en cualquier conversación seria sobre salud es directamente un mal consejo: el alcohol deshidrata, empeora el descanso e interfiere con los antigripales más comunes. El refrán se mantiene por su gracia, no por su acierto.

En América se entiende la frase palabra por palabra, pero no pertenece al repertorio corriente. El jarro de vino como remedio casero es una imagen española y europea; allí la medicina doméstica del resfriado recurre a otros ingredientes, y la fórmula rimada no ha viajado.

Expresiones parecidas

«El vino alegra el ojo y limpia el diente» pertenece a la misma familia de refranes que atribuyen al vino virtudes terapéuticas, y muestra hasta qué punto la cultura popular española lo trató como alimento y como medicina antes que como bebida festiva.

En el lado opuesto están los refranes de la moderación, empezando por los que amenazan con la sepultura al que cena en exceso y siguiendo por el que mide la prudencia en años. Puestos uno al lado del otro, el refranero sanitario español parece contradecirse, y en realidad hace lo que hace siempre: dar argumentos para cualquiera de las dos posturas, según lo que uno haya decidido ya.

Dónde se dice y con qué sentido

La expresión se usa con el mismo sentido en todos estos países. Cuando hemos encontrado algún matiz propio, queda anotado.

Colombia

Remedio popular contra el resfriado consistente en beber en abundancia, con la coletilla que aclara sin rodeos qué se recomienda beber.

España

Beber contra el resfriado

Se dice en broma al servir una copa a quien está acatarrado

«Tómate un vino caliente con miel: al catarro, con el jarro.»

México

Remedio popular contra el resfriado consistente en beber en abundancia, con la coletilla que aclara sin rodeos qué se recomienda beber.

Perú

Remedio popular contra el resfriado consistente en beber en abundancia, con la coletilla que aclara sin rodeos qué se recomienda beber.

Venezuela

Remedio popular contra el resfriado consistente en beber en abundancia, con la coletilla que aclara sin rodeos qué se recomienda beber.

Cómo se dice en otros idiomas

EN

Feed a cold, starve a fever

Literalmente: alimenta el resfriado, mata de hambre la fiebre

Preguntas frecuentes

¿Qué significa al catarro, con el jarro?

Es un remedio popular contra el resfriado: beber en abundancia. La coletilla del refrán aclara sin rodeos que lo que se recomienda beber es vino.

¿Cuál es la segunda parte de al catarro, con el jarro?

La más extendida es si es de vino, mejor te digo. También circula y si es tinto, mejor. La coletilla remata la rima y descubre la intención real del consejo.

¿De dónde viene al catarro, con el jarro?

De la medicina casera popular, construido sobre la rima entre catarro y jarro. No consta en los refraneros clásicos, así que parece una fijación moderna, aunque no está probado.

¿Sirve de algo beber vino para el catarro?

No. Beber líquido es correcto, pero el alcohol deshidrata, empeora el descanso e interfiere con los antigripales habituales. El refrán vive de su gracia, no de su acierto.

Por qué puedes fiarte de esta ficha

Cada explicación lleva declarado su nivel de certeza. Cuando el origen está documentado, se cita la fuente; cuando solo hay hipótesis, se dice; y cuando la historia que circula por internet es falsa, se desmonta. Así trabajamos. ¿Ves algo que no encaja? Cuéntanoslo.

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