A troche y moche
- Origen histórico: La explicación que sostiene la lexicografía clásica es forestal: trochar es cortar o abrir camino cortando, y mochar es desmochar, quitar la parte alta de un árbol. Talar a troche y moche era talar sin…
- Variantes frecuentes: A trochemoche · A troche moche
- En otros idiomas: «willy-nilly» (EN)
De manera disparatada, sin orden ni medida. Se hace algo a troche y moche cuando se hace en cantidad y sin ningún criterio.
La historia que circula por internet es falsa. Aquí se explica por qué.
Sin orden ni medida, y por lo general en cantidad: así se hace lo que se hace a troche y moche. La locución une dos ideas que van juntas —mucho y mal— y por eso no equivale a un simple «muchísimo». Detrás no hay dos hermanos con esos nombres, como se cuenta por ahí, sino dos verbos antiguos de cortar.
Qué significa exactamente
La fórmula califica la manera de hacer algo, no la cantidad a secas. Quien ficha jugadores a troche y moche no ficha solo muchos: ficha sin plan, sin mirar si encajan y sin contar las plazas disponibles. El resultado suele ser un desastre, y esa expectativa de desastre forma parte del significado.
Se combina casi siempre con verbos de repartir, dar, gastar, fichar, prometer o cortar, es decir, con acciones que se ejercen sobre una serie de objetos o personas. No se dice que alguien piense a troche y moche ni que duerma a troche y moche: hace falta una sucesión de actos sobre la que la locución pueda señalar el desorden.
Lleva además un juicio implícito que no siempre se nota. Al contrario que a montones o a espuertas, que son neutras, a troche y moche reprocha. El hablante que la usa está diciendo que quien actuó así no tenía criterio, y por eso resulta rara en boca de quien describe su propia conducta salvo en tono de broma o de arrepentimiento.
Frente a sus vecinas, el reparto es bastante fino. A diestro y siniestro subraya que se actúa en todas las direcciones, sin dejar títere con cabeza. A tontas y a locas insiste en la falta de reflexión. A lo loco añade imprudencia y riesgo. A troche y moche pone el acento en la mezcla de abundancia y falta de criterio, con la imagen de fondo de algo que se va cortando por donde caiga.
De dónde viene
Del monte, según la explicación que sostiene la lexicografía clásica. El primer elemento se relaciona con trochar, cortar o abrirse paso cortando —de la misma familia que trocha, el sendero abierto a machetazos que sigue vivísimo en América—, y el segundo con mochar, que es desmochar, cortar la parte alta de un árbol y que también sobrevive en mocho y en desmochar. Talar a troche y moche era talar sin criterio, cortando por arriba y por donde saliera, sin respetar la forma del árbol ni la del monte.
Covarrubias recoge y explica la locución en su Tesoro de la lengua castellana o española, publicado en 1611, y el Diccionario de Autoridades la registra después con el valor de disparatadamente, sin orden ni concierto. Eso significa que a comienzos del siglo XVII la fórmula estaba hecha y era corriente. Como siempre con los repertorios, la fecha corresponde al lexicógrafo, no al nacimiento de la expresión: cuando algo llega a un diccionario ya lleva tiempo en la calle.
Hay un segundo ingrediente que suele pasarse por alto y que explica la supervivencia de la fórmula: la rima. El castellano tiene una afición notable a las parejas rimadas o casi rimadas —a trancas y barrancas, sin ton ni son, a tontas y a locas, ni chicha ni limoná— y ese emparejamiento sonoro fija las expresiones y las hace resistentes al olvido, incluso cuando las palabras que las forman dejan de entenderse. Es exactamente lo que ha ocurrido aquí: nadie usa ya trochar, y la locución sigue perfectamente viva.
Hasta qué punto está probado
La documentación firme es la lexicográfica del siglo XVII, y es sólida. La época que la ficha asigna a la expresión, el siglo XVI, es una estimación razonable —Covarrubias no suele registrar cosas nuevas—, pero no está respaldada por una primera documentación concreta y así conviene tomarla.
La explicación forestal tampoco es un acta notarial. Covarrubias y los autores que le siguen son lexicógrafos que interpretan, no testigos del origen, y sus etimologías aciertan a veces y otras no. En este caso la interpretación es coherente y tiene a favor que los dos verbos existían de verdad y pertenecían al mismo campo semántico. Algún etimólogo prefiere ligar el primer elemento con trozar, cortar en trozos, lo que no cambia el resultado: el par sigue significando cortar de dos maneras distintas y sin cuidado.
Lo que se cuenta por ahí (y por qué no cuadra)
La leyenda cuenta que Troche y Moche eran dos hermanos —bandoleros en unas versiones, segadores o leñadores en otras— que hacían su trabajo o sus fechorías sin orden ni concierto, y que de su fama nació la frase. A veces se les sitúa en un pueblo concreto, a veces en un siglo concreto, y esos detalles nunca coinciden de una versión a otra.
No cuadra por lo evidente: no hay rastro de esos personajes en ninguna fuente. Ni crónica, ni proceso, ni mención literaria. Cuando una explicación necesita dos personas históricas y ninguna de las dos ha dejado la menor huella documental, lo razonable es concluir que no existieron.
Y no cuadra tampoco por la mecánica de la lengua, que es lo que más pesa. Las palabras están documentadas como verbos comunes antes que como supuestos apellidos, y su significado explica la locución sin necesidad de añadir nada. Este es, además, un patrón que se repite: en cuanto una expresión contiene una palabra rara, alguien inventa un personaje que la llevaba por nombre. Ocurre con el Diego de donde dije digo, digo Diego, ocurre con media docena de fórmulas más y ocurre siempre por el mismo motivo, que es la incomodidad que nos produce no entender una palabra que decimos a diario.
Cómo se usa hoy
Sigue viva y se entiende en toda España, aunque su uso es más frecuente entre hablantes maduros y en la lengua escrita que en la conversación de los más jóvenes, que prefieren a saco o a lo loco. En prensa se emplea con normalidad y da buen juego en titulares, sobre todo en política y en deportes, donde el reparto indiscriminado de cualquier cosa es materia diaria.
Sobre la grafía no hay que preocuparse: el diccionario admite a troche y moche y también a trochemoche, escrito en una sola palabra. La primera es hoy la forma dominante. Se escribe siempre sin comas internas y no admite variaciones de género ni de número, como corresponde a una locución fija.
En México y en otros países americanos se conoce y se usa, con algo menos de frecuencia que en España. Ayuda a su comprensión que trocha siga siendo allí una palabra corriente para el camino abierto entre la vegetación, de modo que el primer elemento de la locución no suena tan opaco como a un hablante peninsular, que ya no la usa nunca.
Expresiones parecidas
Ya se han visto las fronteras con a diestro y siniestro, a tontas y a locas y a lo loco. Habría que añadir sin ton ni son, que apunta a la falta de motivo más que al desorden, y a la buena de Dios, que describe al que se abandona a lo que salga sin ni siquiera intentar dirigirlo. A saco es la versión contemporánea y juvenil, con más energía y menos reproche.
Del lado puramente cuantitativo están a porrillo, a espuertas y a mansalva, que dicen mucho sin decir mal. Esa es la línea que separa dos familias que a veces se confunden: unas fórmulas miden y otras juzgan. A troche y moche está claramente en el segundo grupo, y ahí reside su utilidad.
Cómo cambia según el país
La misma expresión no significa lo mismo en todas partes. Estas son las diferencias regionales que conviene conocer antes de usarla fuera de casa.
Colombia
De manera disparatada, sin orden ni medida. Se hace algo a troche y moche cuando se hace en cantidad y sin ningún criterio.
España
Sin orden ni concierto
Combina la idea de mucho con la de mal hecho
«Fichó jugadores a troche y moche y ahora no caben en la plantilla.»
México
Sin orden
Se usa igual, algo menos frecuente
«Reparte promesas a troche y moche.»
Venezuela
De manera disparatada, sin orden ni medida. Se hace algo a troche y moche cuando se hace en cantidad y sin ningún criterio.
Cómo se dice en otros idiomas
EN
willy-nilly
Literalmente: quieras o no, sin orden
FR
à tort et à travers
Literalmente: a tuerto y a través
Preguntas frecuentes
¿Qué significa a troche y moche?
Sin orden ni medida y, por lo general, en cantidad. Combina la idea de hacer mucho con la de hacerlo sin ningún criterio, y lleva siempre un reproche implícito.
¿De dónde viene a troche y moche?
De la tala: trochar es cortar y mochar es desmochar. Talar a troche y moche era hacerlo sin criterio, cortando por donde saliera. Covarrubias ya la explica así en 1611.
¿Existieron dos personajes llamados Troche y Moche?
No. Es una leyenda sin ninguna fuente y con versiones que se contradicen entre sí. Son dos verbos antiguos de cortar, no nombres propios.
¿Se escribe a trochemoche o a troche y moche?
Las dos grafías están admitidas. Hoy es más frecuente «a troche y moche», y siempre se escribe sin comas internas.
Por qué puedes fiarte de esta ficha
Cada explicación lleva declarado su nivel de certeza. Cuando el origen está documentado, se cita la fuente; cuando solo hay hipótesis, se dice; y cuando la historia que circula por internet es falsa, se desmonta. Así trabajamos. ¿Ves algo que no encaja? Cuéntanoslo.
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