La trashumancia
Desplazamiento estacional de pastores y ganado entre regiones o zonas climáticas para aprovechar distintos pastos.
Desplazamiento estacional de pastores y ganado entre regiones o zonas climáticas para aprovechar distintos pastos.
Ejemplos de uso
- «El rebaño inicia la trashumancia hacia los pastos de verano.»
- «El estudio sigue una cañada y distingue su protección legal del uso ganadero actual.»
Alcance y precisión documental
Puede ser horizontal o vertical y no se limita a un recorrido del sur a las montañas del norte. En España muchas rutas usan cañadas, cordeles y veredas; la UNESCO inscribió la trashumancia en su Lista Representativa en 2023.
Qué es exactamente
El movimiento tiene dos direcciones y dos fechas. Hacia San Juan, el 24 de junio, los rebaños suben a los puertos de montaña, donde la nieve acaba de retirarse y la hierba está en su mejor momento. Hacia San Miguel, el 29 de septiembre, bajan a extremos, es decir, a las dehesas de Extremadura, Andalucía y La Mancha, donde el invierno es benigno y hay pasto y bellota. Lo que manda es la hierba: en verano el sur se agosta y no da de comer, en invierno la montaña se cubre de nieve. El ganado va donde hay comida, y como el clima peninsular es el que es, hay que caminar cientos de kilómetros para encontrarla.
Que las dos fechas sean de santoral la elección responde a una razón ni decorativo. San Miguel era además la fecha en que se ajustaban criados y arrendamientos en buena parte de España, de modo que el año ganadero, el agrícola y el de los contratos empezaban el mismo día. Quien conoce esas dos fechas entiende de golpe media docena de refranes de meses que parecían crípticos.
Se camina por vías pecuarias, que son caminos de titularidad pública reservados al ganado y clasificados por anchura: la cañada es la mayor, con hasta setenta y cinco metros; luego el cordel, con la mitad; luego la vereda, con unos veinte; y las coladas, de anchura variable. En España suman en torno a ciento veinticinco mil kilómetros y la ley las declara bienes de dominio público, inalienables e imprescriptibles, lo que significa que nadie puede comprarlas ni ganarlas por el paso del tiempo. El grupo que se mueve es siempre parecido: el mayoral al frente, los pastores, los mastines que van por fuera vigilando el lobo, y las caballerías con el hato y los corderos recién nacidos. Se hacen jornadas de unos veinte kilómetros, con paradas fijas en descansaderos y abrevaderos que también forman parte de la vía.
De dónde viene
Aquí hay documento y fecha, aunque hay que leerlos con cuidado. En 1273 Alfonso X reunió a los concejos de pastores dispersos en una sola institución, el Honrado Concejo de la Mesta, y le otorgó privilegios: jueces propios para sus pleitos, protección de los caminos frente a las roturaciones y exenciones fiscales. Ese privilegio es el punto de partida documental de la trashumancia castellana organizada, y la obra clásica sobre el asunto sigue siendo el estudio de Julius Klein sobre la Mesta.
Ahora el matiz importante. El privilegio de 1273 no inventa la trashumancia: la regula. Un rey no crea de la nada un sistema con miles de cabezas de ganado y rutas establecidas; lo que hace es poner orden y cobrar por ello en algo que ya funcionaba. Que hubiera desplazamientos estacionales de ganado antes de esa fecha es seguro precisamente porque el documento presupone su existencia. Cómo eran exactamente, con qué rutas y desde cuándo, es otra cuestión y no se conoce con la misma precisión.
Lo que vino después sí está documentado hasta el detalle, porque afectaba al dinero del reino. La lana merina castellana se exportaba a Flandes y a Italia y era la principal fuente de divisas de la Corona, y eso convirtió a la Mesta en una institución con un poder político desproporcionado y en enemiga permanente de los agricultores, cuyos campos se veían recortados por unas cañadas que no se podían tocar. El Concejo se disolvió en 1836, con la liquidación del Antiguo Régimen, pero las cañadas siguieron ahí.
Cómo se vive hoy
La trashumancia no ha desaparecido, pero se ha reducido mucho y sobre todo ha cambiado de medio de transporte: la mayor parte del ganado que aún hace el viaje estacional lo hace en camión en unas horas. Los rebaños que siguen andando son una minoría, sostenida por ganaderos tercos y por asociaciones que reivindican la práctica como forma de manejo extensivo, útil contra los incendios y para el mantenimiento de los pastos.
La cara pública de todo esto es la Fiesta de la Trashumancia de Madrid, que se celebra cada otoño desde 1994 por impulso del naturalista Jesús Garzón. Un rebaño de más de mil cabezas cruza la Gran Vía y la Puerta del Sol ejerciendo el derecho de paso por la cañada real, y en la plaza de la Villa se pagan cincuenta maravedíes por cada mil ovejas al Ayuntamiento, según una concordia de 1418 entre los pastores de la Mesta y los procuradores del concejo. Nació con un objetivo político concreto y lo consiguió: empujar la ley de vías pecuarias, que se aprobó al año siguiente. Hoy es también una mañana de fotos y de turistas, y las dos cosas conviven sin problema. La UNESCO inscribió la trashumancia en su lista de patrimonio cultural inmaterial, primero en 2019 con Italia, Grecia y Austria, y en diciembre de 2023 se amplió la candidatura a diez países europeos con España al frente.
El contraste entre las dos versiones es nítido. En Madrid la trashumancia es una fiesta de un día que reivindica algo. En la sierra de Gredos o en los Ancares es trabajo, con noches al raso y con problemas muy concretos: cañadas ocupadas por cultivos o cortadas por autovías, falta de relevo generacional y el conflicto con el lobo, que nunca se ha ido del todo.
Costumbres parecidas
El esquileo es su pareja natural y se hacía justo antes de subir, en primavera, para que la oveja llegara aliviada al verano y para vender la lana; era otra faena colectiva con cuadrilla especializada y fecha fija. La matanza del cerdo comparte con la trashumancia el reloj de santoral, que es lo que las hermana más que ninguna otra cosa: en el campo español el año no se cuenta por meses, sino por San Juan, San Miguel, San Martín y la Candelaria.
Y de este calendario ganadero salen directamente varios refranes que hoy se dicen sin saber a qué se referían. Cuando uno oye de San Miguel a San Miguel como manera de decir un año entero, está oyendo un contrato de pastos. Los refranes que avisan del frío tardío de marzo eran advertencias para quien tenía el rebaño fuera y podía perderlo en una noche.
De una ruta ganadera a un patrimonio compartido
La decisión de la UNESCO de 2023 amplió una inscripción que había comenzado en 2019 con Austria, Grecia e Italia. España se incorporó a esa candidatura multinacional. Por tanto, 2023 es una fecha de reconocimiento patrimonial que incluye la práctica española, no el nacimiento de la trashumancia ni su primera presencia en la lista internacional.
En España, la Ley 3/1995 distingue cañadas, cordeles y veredas y protege las vías pecuarias como dominio público. Esa protección jurídica se refiere al camino y a sus usos; no garantiza que todos sus tramos mantengan hoy el mismo tránsito ganadero.
La distinción ayuda a estudiar tres continuidades diferentes: el desplazamiento estacional del rebaño, la conservación de un trazado y la transmisión del conocimiento pastoril. Puede sobrevivir una sin que las otras permanezcan intactas. Un mapa histórico, un trayecto recorrido y el testimonio de un pastor aportan evidencias complementarias.
Dónde se dice y con qué sentido
La expresión se usa con el mismo sentido en todos estos países. Cuando hemos encontrado algún matiz propio, queda anotado.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa «La trashumancia»?
Desplazamiento estacional de pastores y ganado entre regiones o zonas climáticas para aprovechar distintos pastos.
¿Qué conviene matizar?
Puede ser horizontal o vertical y no se limita a un recorrido del sur a las montañas del norte. En España muchas rutas usan cañadas, cordeles y veredas; la UNESCO inscribió la trashumancia en su Lista Representativa en 2023.
Fuentes y referencias
Qué sostiene esta ficha
- Certeza declarada: se citan fuentes documentales; su alcance se explica en el análisis y las referencias.
- Fuentes citadas: 5 obras.
- Testimonio escrito citado: no se aporta una referencia específica en este campo.
- Estado editorial: cotejado contra fuentes primarias y corpus histórico.
Así trabajamos. ¿Usas esta expresión de otra forma en tu región, o conoces una variante local que no aparece aquí? Cuéntanosla y la añadimos citándote.
Expresiones emparentadas
El magosto
Reunión otoñal en torno a una hoguera para asar y comer castañas, tradicional sobre todo en Galicia y otras zonas…
Ir al grano
Entrar directamente en lo esencial de un asunto, dejando de lado rodeos, preámbulos y detalles que no aportan nada…
Atar los perros con longaniza
Se dice del lugar o la época en que hay tal abundancia que se derrochan los bienes en usos absurdos; casi siempre…
A otro perro con ese hueso
Réplica con que se rechaza un engaño, una excusa o un cuento poco creíble: equivale a decir que a uno no lo engañan…
Muerto el perro, se acabó la rabia
Eliminada la causa de un problema, desaparece el problema; suele decirse para justificar una solución drástica que va…
El día del padre
En España, el Día del Padre se celebra el 19 de marzo, festividad de San José.