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La noche de Reyes

Respuesta rápida
«La noche de Reyes» significa La noche del 5 al 6 de enero, en que según la tradición los Reyes Magos dejan los regalos. Cierra el ciclo navideño y funciona como frontera del calendario festivo español.
  • Origen histórico: La fecha es la de la Epifanía, la manifestación de Cristo a los gentiles, fijada el 6 de enero en el cristianismo occidental. El evangelio de Mateo habla de unos magos de Oriente sin decir cuántos eran ni…
  • Variantes frecuentes: La víspera de Reyes · La noche de los Reyes Magos · El día de Reyes
  • En otros idiomas: «Twelfth Night» (EN)

La noche del 5 al 6 de enero, en que según la tradición los Reyes Magos dejan los regalos. Cierra el ciclo navideño y funciona como frontera del calendario festivo español.

En España los regalos importantes no llegan la mañana del 25 de diciembre, sino la del 6 de enero, y los trae quien lleva más de un siglo trayéndolos. La noche del 5 al 6 es la víspera de la Epifanía, cierra el ciclo navideño y funciona como frontera del calendario: a la mañana siguiente se desmonta el belén.

Qué es exactamente

El 6 de enero la Iglesia celebra la Epifanía, palabra griega que significa manifestación. En el cristianismo occidental esa manifestación es la visita de los magos al niño, es decir, el momento en que Cristo se muestra a los pueblos que no eran de Israel. Es fiesta de precepto y día festivo en toda España.

Por qué cae ahí tiene respuesta, y no es el solsticio. El 6 de enero era en las Iglesias de Oriente la gran fecha de la manifestación divina, y agrupaba el nacimiento, el bautismo en el Jordán y el primer milagro de Caná. Cuando Roma consolidó el 25 de diciembre como día del nacimiento, las dos tradiciones se repartieron el contenido: Occidente dejó el 6 de enero para la adoración de los magos y las Iglesias orientales lo mantuvieron sobre todo como fiesta del bautismo, que es lo que se celebra ese día en Grecia o en Rusia. La noche del 5 es el añadido popular, igual que ocurre en San Juan: la fiesta litúrgica es de día y la fiesta de la gente es la noche anterior.

Del pasaje evangélico conviene saber lo que dice y lo que no dice. El evangelio de Mateo habla de unos magos venidos de Oriente que siguen una estrella y ofrecen oro, incienso y mirra. No dice cuántos son, no dice que sean reyes y no les pone nombre. El número tres se dedujo de los tres regalos. La condición real se les atribuyó por la lectura de pasajes del Antiguo Testamento sobre reyes que llegan cargados de tributo, y quedó fijada en la Alta Edad Media. Los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar aparecen en textos latinos y en mosaicos italianos del siglo VI. Que uno de ellos sea negro es idea de la Baja Edad Media, cuando los tres pasaron a representar los tres continentes conocidos y también las tres edades del hombre.

La escena tiene en España una huella temprana: el Auto de los Reyes Magos, conservado en Toledo y fechado en el siglo XII, es el texto teatral más antiguo que se conserva en castellano. La representación de la adoración es aquí anterior a casi todo lo demás que hoy se hace esa noche.

De dónde viene

La costumbre de los regalos infantiles es mucho más reciente que la fiesta, y esa es la distinción que casi nadie hace. La lógica del salto resulta evidente: si los magos trajeron regalos al niño, traen regalos a los niños. Pero como práctica familiar organizada, con su carta, sus zapatos puestos y su juguete al pie del balcón, se generaliza en las ciudades españolas durante el siglo XIX y se hace universal en el XX. Antes de eso los regalos existían, eran modestos y no estaban atados en exclusiva a esta fecha.

La cabalgata también es del XIX. Se considera la más antigua documentada la de Alcoy, en Alicante, con desfile y reparto de juguetes a domicilio desde mediados de aquel siglo; de ahí el modelo pasó a otras ciudades y hoy no queda municipio sin la suya. El resto del repertorio doméstico es igual de reconocible: la carta, el agua y la comida que se dejan para los camellos, el carbón para quien se ha portado mal, que hace mucho que se fabrica en azúcar.

El roscón merece párrafo aparte porque acumula más leyenda de la que aguanta. Lo documentado es el juego del rey del haba: en la Europa medieval se comía por Epifanía un bollo con un haba escondida, y a quien le tocaba mandaba durante la jornada o pagaba la ronda. Está atestiguado en Francia, en Inglaterra y en la Corona de Aragón, con nombres distintos en cada sitio. La versión que suele contarse, que aquello desciende en línea recta de las saturnales romanas y su rey de burlas, es una hipótesis repetida durante siglo y medio, no un hecho establecido: la costumbre medieval está documentada, el puente con Roma no lo está. Del roscón tal como lo comemos, con su forma de anillo y su fruta escarchada, se dice que llegó de Francia con la corte de los primeros Borbones. Encaja con la cronología y con el parentesco evidente con la galette francesa, pero se repite mucho más de lo que se prueba. La figurita que hoy sale dentro y el haba que obliga a pagar son la forma actual de un juego con siglos encima.

Hasta qué punto está probado

La fecha litúrgica y su historia están documentadas: el reparto entre el 25 de diciembre y el 6 de enero puede seguirse en las fuentes de los primeros siglos y en la divergencia que todavía hoy separa a Oriente de Occidente. También está documentado, paso a paso, cómo se construyeron el número, los nombres y la condición real de los magos, que es material patrístico y medieval perfectamente rastreable.

La parte popular tiene menos suelo firme. Que los regalos infantiles se generalizan en el XIX se sostiene en la prensa y en la literatura de la época, pero no hay fecha fundacional ni decreto que lo instituya. La antigüedad del roscón y su parentesco con Roma se afirman mucho más de lo que se demuestran. Y el título de primera cabalgata lo reclaman varias ciudades, con Alcoy en la mejor posición documental.

Lo que no conviene dar por bueno es el relato que presenta la Epifanía como una fiesta pagana reciclada. Aquí la cadena es interna al cristianismo y está bien estudiada: una fecha oriental que se reparte funciones con otra occidental. No hace falta buscar más lejos.

Cómo se vive hoy

Sigue siendo la noche central de la infancia española, aunque ya no en exclusiva. Papá Noel entró en los hogares en la segunda mitad del siglo XX y hoy conviven los dos sistemas con un reparto negociado en cada casa: hay familias que dividen los regalos entre el 25 y el 6, otras que reservan lo grande para Reyes y unas cuantas que han dejado la fecha en cabalgata y roscón. El desplazamiento existe y se nota más en las ciudades grandes, pero la Epifanía no ha perdido la partida.

El día tiene una estructura fija. La tarde del 5, cabalgata: carrozas municipales, caramelos, colas y frío. La noche, la puesta en escena doméstica, que es donde los padres se juegan el prestigio. La mañana del 6, los regalos y el roscón, que se come de desayuno o de merienda según la casa. Y a partir de ahí se recoge el belén y se quita el árbol, porque en el calendario español Reyes es la frontera: lo que viene después ya es enero corriente.

En México la fecha se vive con la misma fuerza y con un desenlace propio, porque a quien le sale el muñeco de la rosca le toca poner los tamales el 2 de febrero, día de la Candelaria, de modo que la fiesta engancha con otra a un mes de distancia. En buena parte de América del Sur, en cambio, la Epifanía pesa mucho menos que la Navidad y ha quedado reducida a un recuerdo familiar o a una fecha del calendario religioso. Conviene comprobarlo antes de dar por hecho que el 6 de enero significa lo mismo a los dos lados del Atlántico.

De la fecha quedan además rastros en el habla. Aquello de que «por los Reyes lo conocen los bueyes» se dice del alargamiento del día, que a comienzos de enero ya se nota lo bastante como para apreciarlo desde el campo.

Costumbres parecidas

La otra gran noche del ciclo es Nochebuena, y el reparto entre ambas es justamente lo que distingue el calendario español del anglosajón. Dentro del mismo puñado de días, las doce uvas de Nochevieja comparten con esta la estructura de rito familiar con reglas estrictas y hora exacta, aunque una mira al año que viene y la otra a los que fueron niños.

Si se busca el parentesco por el lado del bollo con sorpresa, la costumbre viaja lejos: la galette des rois francesa, el king cake que se come en Luisiana hasta el carnaval y el bolo-rei portugués son variaciones del mismo juego medieval. Y por el lado del personaje que reparte, la Befana italiana ocupa exactamente el mismo hueco del calendario con otra figura, una vieja que llega volando esa misma noche. La comparación deja claro qué es lo estable: la fecha y el gesto de regalar. Quién lo hace cambia de un país a otro.

Cómo cambia según el país

La misma expresión no significa lo mismo en todas partes. Estas son las diferencias regionales que conviene conocer antes de usarla fuera de casa.

España

La noche en que llegan los Reyes Magos

En España es la fecha central de los regalos infantiles, por encima de Nochebuena

«Los niños no pegaron ojo en toda la noche de Reyes.»

México

Se celebra igual, con rosca de Reyes y regalos

La rosca lleva un muñeco escondido y a quien le toca paga los tamales del 2 de febrero

«Partimos la rosca en la noche de Reyes y me salió el niño.»

Ejemplos de uso

  • «Mi padre se pasó la noche de Reyes montando una casa de muñecas con las instrucciones en alemán.»
  • «Los repartidores echan más horas la noche de Reyes que en toda la campaña de diciembre.»
  • «El barrio corta la calle mayor para la cabalgata y no se despeja hasta bien entrada la noche de Reyes.»

Cómo se dice en otros idiomas

EN

Twelfth Night

Literalmente: Duodécima noche

IT

La notte della Befana

Literalmente: La noche de la Befana

Preguntas frecuentes

¿Por qué se celebran los Reyes el 6 de enero?

Porque es la Epifanía, la manifestación de Cristo a los gentiles. El 6 de enero era la gran fecha oriental de la manifestación divina; cuando Roma fijó el 25 de diciembre para el nacimiento, Occidente dejó el 6 para la adoración de los magos.

¿Por qué son tres y por qué son reyes?

El evangelio de Mateo no dice ni una cosa ni otra: habla de unos magos venidos de Oriente. El número tres se dedujo de los tres regalos, y el título de reyes se les atribuyó a partir de pasajes del Antiguo Testamento sobre reyes que llegan con tributo.

¿Desde cuándo traen los Reyes regalos a los niños en España?

La costumbre se generaliza en las ciudades durante el siglo XIX y se hace universal en el XX. No hay una fecha fundacional: antes los regalos infantiles eran más modestos y no estaban ligados en exclusiva a esta noche.

¿El roscón de Reyes viene de las saturnales romanas?

Es una hipótesis repetida, no un hecho probado. Lo documentado es el bollo medieval con un haba escondida que se comía por Epifanía en media Europa; el puente con la fiesta romana se afirma mucho más de lo que se demuestra.

Por qué puedes fiarte de esta ficha

Cada explicación lleva declarado su nivel de certeza. Cuando el origen está documentado, se cita la fuente; cuando solo hay hipótesis, se dice; y cuando la historia que circula por internet es falsa, se desmonta. Así trabajamos. ¿Ves algo que no encaja? Cuéntanoslo.

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