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El día de difuntos

Respuesta rápida
«El día de difuntos» significa El 2 de noviembre, dedicado a los muertos: se visita el cementerio, se limpian y se adornan las tumbas con flores, y en muchos pueblos se tocan las campanas toda la tarde.
  • Origen histórico: La conmemoración de los fieles difuntos se generaliza a partir del siglo XI, cuando la abadía de Cluny la fija el 2 de noviembre, al día siguiente de Todos los Santos. Eso basta para explicar la fecha, sin…
  • Variantes frecuentes: El día de los difuntos · El día de los muertos · La conmemoración de los fieles difuntos
  • En otros idiomas: «All Souls Day» (EN)

El 2 de noviembre, dedicado a los muertos: se visita el cementerio, se limpian y se adornan las tumbas con flores, y en muchos pueblos se tocan las campanas toda la tarde.

El 2 de noviembre está dedicado a los muertos de cada familia: se limpian y se adornan las tumbas con crisantemos, se encargan misas por los difuntos y en los pueblos que conservan la costumbre las campanas doblan toda la tarde. En España, sin embargo, la mayoría de la gente hace esa visita el día 1.

Qué es exactamente

Son dos fechas seguidas y distintas, y confundirlas es lo más común. El 1 de noviembre es Todos los Santos y celebra a los que la Iglesia da por salvados. El 2 es la conmemoración de los fieles difuntos y está dedicada a las almas del purgatorio, es decir, a los muertos propios, por los que se reza para que acaben de llegar. La distinción es teológica y en la práctica se ha borrado, entre otras cosas porque el festivo en España es el 1 y el 2 es día laborable. De ahí que el cementerio se llene el día de Todos los Santos, que litúrgicamente no es el día de los muertos.

Lo que se hace es reconocible en toda la Península: limpiar la lápida, cambiar las flores, encender una luz. El crisantemo se ha impuesto por una razón nada simbólica, y es que florece justo en estas semanas. La otra mitad de la costumbre es sonora: tocar a muerto o tocar a ánimas, un toque de campana específico que en muchos pueblos se prolongaba desde la tarde del 1 hasta bien entrada la noche, y que fue de las primeras cosas que se perdieron cuando las campanas se electrificaron.

Hay también una cocina de la fecha. Huesos de santo y buñuelos de viento en buena parte de España; panellets y castañas en Cataluña, dentro de la castanyada; magosto en Galicia y el Bierzo, entre Todos los Santos y San Martín; y en Cádiz, el Tosantos, con los puestos del mercado disfrazando el género. Y hay un rito teatral: representar el Don Juan Tenorio de Zorrilla por estas fechas es tradición española desde el siglo XIX, porque la obra transcurre entre difuntos y estatuas.

De dónde viene

Las dos fechas tienen historias separadas y ambas se pueden seguir. La fiesta de todos los santos se celebraba en Roma en mayo, ligada a la dedicación del Panteón como iglesia dedicada a la Virgen y los mártires; el traslado al 1 de noviembre se impuso desde Roma entre los siglos VIII y IX y de ahí se generalizó en Occidente.

El 2 de noviembre viene de Cluny. A finales del siglo X, el abad Odilón mandó conmemorar a todos los fieles difuntos en los monasterios de la orden el día siguiente a Todos los Santos, y desde el siglo XI la fecha se fue extendiendo hasta hacerse universal en la Iglesia latina. La razón de que caiga ahí es interna y sencilla: se puso detrás de la fiesta de los santos porque completa el cuadro, primero los que ya están y luego los que esperan.

Queda la explicación que todo el mundo repite: que la Iglesia colocó estas fiestas a comienzos de noviembre para tapar el año nuevo celta, el Samhain, en que los muertos volvían. Conviene medir bien lo que se sabe. El Samhain existe y está documentado como fiesta de noviembre en la literatura medieval irlandesa; que el 1 de noviembre se eligiera para cubrirlo es una hipótesis que se apoya sobre todo en el hecho de que la fecha se difundió desde las islas. No hay un documento en que nadie explique esa intención, y el 2 de noviembre, que es la fecha de esta ficha, se explica por Cluny sin necesidad de ninguna fiesta anterior.

Hasta qué punto está probado

Documentado: la iniciativa de Cluny, el traslado romano del 1 de noviembre y la implantación de la fiesta en América desde el siglo XVI con la evangelización.

Probable o discutido: la relación causal con el calendario céltico. Es una hipótesis respetable y muy repetida, no un hecho establecido, y conviene no presentarla como el origen de la fecha.

Y una precisión que suele faltar sobre el otro lado del Atlántico: el Día de Muertos mexicano combina la fiesta católica traída en el XVI con prácticas funerarias indígenas, pero la forma que hoy conocemos —el altar como icono nacional, la catrina, la iconografía que ha dado la vuelta al mundo— se consolidó en el siglo XX. La catrina procede de un grabado de José Guadalupe Posada y su fama posterior se debe a la pintura mexicana del novecientos. Decir esto no le quita nada: explica por qué es una fiesta viva y no un fósil.

Cómo se vive hoy

En España es una jornada sobria. Se va al cementerio, se llevan flores, se saluda a los conocidos que están haciendo lo mismo y se vuelve. No se come junto a la tumba, no se pasa la noche allí y el tono es de recogimiento, no de fiesta. La visita masiva se concentra el 1 por el calendario laboral, con atascos en los accesos a los cementerios grandes y venta de flores multiplicada.

Lo que se ha perdido es la parte comunitaria: el toque de campanas, las cuestaciones de ánimas, los rosarios de difuntos, el velatorio en casa. Lo que ha llegado es Halloween, que entró con fuerza en los años noventa y ocupa la noche del 31. Frente a lo que suele decirse, no ha sustituido a nada: convive. Es habitual que los mismos adolescentes se disfracen el 31 y suban al cementerio con sus padres el 1.

En México la fecha se vive en clave opuesta, con ofrenda, altar y visita nocturna al panteón, y llamarla triste o macabra desde España es no haber entendido nada: allí es una fiesta luminosa y familiar.

Costumbres parecidas

La fecha arrastra su propia repostería, y los huesos de santo son el mejor ejemplo de cómo una costumbre religiosa se conserva en la pastelería mucho después de haberse enfriado la devoción. Del lado sonoro, tocar a muerto es la costumbre hermana y la que peor lo ha pasado, porque depende de que alguien suba al campanario.

Como marca del calendario agrícola y meteorológico, Todos los Santos funciona igual que San Juan en el otro extremo del año: es el mojón que indica que el invierno ya está encima, y de ahí los refranes que anuncian nieve en los altos para estas fechas. La diferencia con las demás fiestas del corpus es que esta no invierte nada ni celebra nada: es la única del año que consiste, sencillamente, en ir a ver a los muertos.

Cómo cambia según el país

La misma expresión no significa lo mismo en todas partes. Estas son las diferencias regionales que conviene conocer antes de usarla fuera de casa.

España

La jornada dedicada a visitar a los muertos

En España es una fecha sobria, de cementerio y crisantemos

«Subimos al pueblo el día de difuntos a llevar flores a los abuelos.»

México

El Día de Muertos, con ofrenda, altar y visita nocturna al panteón

En México es una fiesta luminosa y no un duelo; llamarla triste suena a incomprensión

«Pusimos el altar con pan de muerto y cempasúchil para el día de muertos.»

Ejemplos de uso

  • «En casa se cenan sopa de ajo y castañas el día de difuntos, como hacía la bisabuela.»
  • «Las floristerías facturan en la semana del día de los difuntos lo que en tres meses normales.»
  • «El campanero toca a muerto toda la tarde del día de difuntos y no para hasta el anochecer.»

Cómo se dice en otros idiomas

EN

All Souls Day

Literalmente: Día de todas las almas

Preguntas frecuentes

¿Qué se celebra el 2 de noviembre?

La conmemoración de los fieles difuntos, dedicada a los muertos de cada familia. No hay que confundirla con Todos los Santos, que es el 1 de noviembre, está dedicada a los santos y es la fecha que resulta festiva en España.

¿Por qué se va al cementerio el 1 y no el 2 de noviembre?

Por el calendario laboral. El día litúrgico de los difuntos es el 2, pero el festivo en España es el 1, Todos los Santos, así que la visita al cementerio y las flores se han trasladado a ese día.

¿De dónde viene la fecha del día de difuntos?

De Cluny. A finales del siglo X el abad Odilón mandó conmemorar a los difuntos en los monasterios de la orden el día siguiente a Todos los Santos, y desde el siglo XI la fecha se generalizó en la Iglesia occidental.

¿El día de difuntos y el Día de Muertos mexicano son lo mismo?

Comparten la fecha y la raíz católica, pero no el tono. En España es una jornada sobria de cementerio y flores; en México es una fiesta con altar, ofrenda y visita al panteón, y su forma actual se consolidó en el siglo XX.

Por qué puedes fiarte de esta ficha

Cada explicación lleva declarado su nivel de certeza. Cuando el origen está documentado, se cita la fuente; cuando solo hay hipótesis, se dice; y cuando la historia que circula por internet es falsa, se desmonta. Así trabajamos. ¿Ves algo que no encaja? Cuéntanoslo.

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